viernes, 23 de mayo de 2014

Relaciones de pareja

Por: Lama Ole Nydahl



Las alegrías más grandes y los mayores dolores de los seres humanos ocurren en el reino del amor y las relaciones. Cada vez que nuestros corazones laten más fuerte o nuestros lentes se empañan, lo sentimos como algo extremadamente personal. Experimentamos nuestros sentimientos como algo especial que nos sucede a nosotros, pero si miramos más de cerca, éstos tienen raíces aún mucho más profundas. Lo que parece ser una experiencia muy privada es realmente el encuentro y la integración de los principios más fundamentales del universo.
El espacio abierto y atemporal, el potencial de todas las cosas, juega en forma libre, expresa su poder y experimenta sus cualidades a través de la dualidad. Al manifestarse como cerca y lejos, como emocional y conceptual o como hombre y mujer, llega a realizar su potencial total. Si sólo hay espacio, nada sucede. Aunque el espacio es inseparable de la consciencia, el gozo y el poder no se generan allí. Sin embargo, si el espacio se expresa por medio de la dualidad, algo inherente surge y aparece una gran riqueza. Esto es similar a lo que sucede en los laboratorios cuando los átomos se dividen y luego se juntan y se hacen chocar a grandes velocidades: las poderosas energías ya estaban en el átomo, pero sólo aparecieron cuando el átomo se dividió y luego se juntó otra vez.
También con el enamoramiento, cuando un ser se abre al otro y las esencias masculina y femenina se encuentran, es importante entender que las cosas son menos personales de lo que aparentan ser. Lo que se experimenta como privado es en realidad muy general y la conjunción de esta dualidad es esencialmente una oportunidad sorprendente para el crecimiento exterior e interior. Dado que el espacio engendrado entre dos opuestos contiene todas las posibilidades, su unión es más que la suma de las partes. Esto quiere decir que cuando lo masculino y lo femenino se encuentran completamente, aparecen cualidades que ninguno de los dos tenía antes. Por supuesto, los individuos siempre aprenden unos de otros, pero cuando hay amor, se agrega una dimensión. En sí mismo, el campo de energía que surge de la atracción mutua y los estados que trascienden lo personal derivados de la experiencia del espacio y la bienaventuranza, son de la naturaleza de la inspiración. Aspectos antes no conocidos de la mente se vuelven vivos cuando nos acercamos y nos tocamos profundamente entre nosotros. En el amor hay más productos que insumos porque la situación en sí es muy productiva. Surgen muchas cosas que antes estaban latentes.
Este proceso se hace activo en cualquier forma en la que uno se abra. Algunas personas son más conscientes del nivel externo y gozan plenamente de pasar largas horas en cama. Otros se encuentran en el nivel interno: comparten intereses y quieren hacer cosas similares. Y algunos más se sienten unidos porque son complementarios en los niveles de visión más profundos. Ya sea que una relación gire en torno a la atracción física, el sentimiento interior o la identificación profunda, siempre hay mucho que aprender. Si uno trabaja inteligentemente con lo que hay, un crecimiento humano cada vez más completo se materializará. Como esto sólo es posible en una atmósfera relajada, es importante evitar las expectativas y la competencia en las relaciones. Aunque el Buda de ninguna manera quiere que las personas se aferren a modelos indeseables y con frecuencia menciona la dificultad de encontrar la forma de no hacerlo, desde el momento en que los seres deciden crear un vínculo, es importante que trabajen juntos.
Apoyarse el uno al otro cuando se trabaja en el mundo tiene mucho sentido y esto puede hacerse más fácilmente cuando se piensa en "nosotros" y no en "ella y yo". Usualmente los miembros de la pareja tiene altos y bajos juntos y, de todas maneras, la felicidad y el sufrimiento dependen de la visión que se tenga. Por lo tanto, si nuestra pareja tiene características especiales es importante compartirlas. Pensar o decir "mira, podemos hacer esto juntos" remueve los sentimientos de división y una gran alegría aparece cuando experimentamos que nunca nos chocamos con una pared. No hay fin para la mente.
Entonces, dado que la vida se hace cada vez más corta, ¿cómo podemos hacer que un alineamiento de fuerzas tan perennes se dé en el reino humano de las relaciones cotidianas? En el nivel externo es mejor dar al otro la mayor felicidad posible, ser conscientemente buenos con nuestro compañero o compañera y disfrutar de las ricas diferencias del principio masculino y el femenino en el acto del amor: se trata de ir al otro como si uno estuviera yendo a un templo, con una gran apertura. Si uno no es monje o monja, es útil ver el cuerpo como un instrumento para darles felicidad a los demás. A nivel interno, en el encuentro amoroso se equilibran la sabiduría y la compasión. Los hombres tienen más método y las mujeres más intuición y en una atmósfera de confianza, absorber estas cualidades trae resultados asombrosos. Aquí los obstáculos son elementales pero obstinados y su remoción requiere de mucha buena voluntad: los hombres separan el día y la noche. Muchos son rudos en el trabajo y con frecuencia olvidan cambiar de tono cuando hay mujeres cerca. Por la noche, sin embargo, lo olvidan todo. Su mente se quiere ocupar ahora del amor y la diversión y se preguntan qué les sucede a las mujeres que se quedan atascadas en su propio ritmo de 24 horas. Si no se la trató bien durante el día, no estará dispuesta a soportar mucha agua caliente por la noche. Dado que ambas partes son susceptibles a estas alturas, y la vida debe utilizarse bien, aquí hay algo a lo cual se le debe prestar atención.
El nivel profundo de la unión entre lo masculino y lo femenino se representa con los símbolos budistas del loto y el diamante. La mujer es el loto: es naturalmente generosa y quiere significar algo para alguien. El hombre es el diamante que se satisface con brillar para sí mismo. Integrar el loto y el diamante, ya sea en la relación con otro o en la soledad, produce la alegría última del funcionamiento total que también se hace visible en el nivel interno y externo. Saber que esta perfección trasciende lo personal hace que la compasión y la sabiduría se expresen naturalmente y, herir a otros, a no ser que se haga para beneficiarlos al nivel último, es algo en lo que ni siquiera se piensa.
Entonces, ¿qué clase de amor existe? Esencialmente el generoso y el que quiere recibir. Hay que tener cuidado con el apego: limita la libertad, quiere controlar y siempre está preocupado por el pasado y el futuro. Si se desarrollan sentimientos de este tipo, hay que deshacerse de ellos inmediatamente. Se convierten en una prisión y no lo benefician ni a uno ni a los demás. Lo opuesto es el tipo de amor enriquecedor que se expresa en proverbios populares como aquel que dice que "si amas a alguien, déjalo libre". Aquí uno comparte la visión de que los otros se desarrollen y si se quedan o se van, está bien. Uno se centra en su crecimiento y el sentimiento de plenitud da espacio a los otros para crecer. A la postre todos serán más ricos que antes.
Debemos distinguir cuatro expresiones distintas de este último tipo de amor positivo. Dos de ellas nos son muy familiares y las otras dos son más abstractas. Una tiene que ver con el dar y el tomar que se da entre las personas, al que frecuentemente nos referimos como amor. Algunas veces un miembro de la pareja tiene más para dar, pero hay un equilibrio básico y los dos se benefician directamente.
La compasión también encaja aquí. Es noble en tanto nadie se mantenga débil y siempre reciba, sino que se haga más fuerte para que más tarde también pueda dar. Funciona en la medida en que ninguna de las partes hace cálculos de pérdidas y ganancias y ambos son lo suficientemente inteligentes como para evitar el orgullo y la dependencia. Esta es la clase de sabiduría que se necesita para manejar problemas globales como el Islam y la superpoblación.
El gozo empático significa compartir con alegría los eventos positivos incluso cuando no tienen nada que ver con nosotros. Es maravilloso cuando algo bueno pasa: el sufrimiento se reduce y la libertad y el crecimiento se hacen posibles. Las situaciones civilizadas que permiten que la cantidad se convierta en calidad proporcionan algunas de las más importantes satisfacciones de las que la mente es capaz.
El nombre de la más sutil expresión de amor con frecuencia sorprende a los occidentales, que creen que más que un sentimiento se trata de una filosofía o enfoque. Aquí estamos hablando de la ecuanimidad que quiere decir que tenemos la consciencia de que todos tienen la naturaleza búdica bien sea que lo sepan o no. La comprensión de que la mente de todos los seres es esencialmente luz clara y que ningún evento o acción puede destruir su potencial hace más fácil mantener la mirada pura del mundo externo e interno.
Traer estas dos enriquecedoras clases de amor al mundo requiere de sensibilidad por parte de la pareja. Las mujeres que tienen pocos hijos o ninguno deben tratar de refrenar el impulso de educar a su pareja en lugar de educar a sus hijos. Los hombres que consideran que sus mujeres son inversiones deben pensar que siempre es mejor hacer una inversión que crezca. En ambos casos lo mejor es proporcionar un espacio benevolente, dar consejos si se los piden y trabajar con lo que es posible trabajar. Ambos deben ser conscientes de que cada momento puede ser el último y de que el amor que surge de la riqueza y la confianza trae muchas más satisfacciones que el que surge de la dependencia. Una pareja que ama a partir de aquello que le sobra es mucho más excitante que aquella que ama a partir del simple deseo de mantener la relación andando o de evitar problemas.
En los casos en que la diferenciación de roles se da naturalmente, como cuando el hombre necesita tomar distancia para aclarar su cabeza o la mujer necesita hablar más largamente de un asunto, ambos lados deben tratar de amar a su contraparte por lo que es. Es importante la confianza en el otro y que se mantengan los vínculos. También ambos deben beneficiarse de los cambios que se dan en el nivel intuitivo o en el práctico. Lo contrario se da con demasiada frecuencia entre los musulmanes y también entre los cristianos fundamentalistas. Las relaciones y las familias se convierten en ollas de presión en las que el hombre mira el mundo, la mujer mira al hombre y los hijos miran a la mujer. Sólo el amor profundo y la confianza pueden disolver estructuras dependientes como esa, que limitan el potencial de los seres y los obligan a permanecer entre la esperanza y el miedo y a vivir una vida centrada en el pasado o en el futuro. En las culturas mencionadas con anterioridad, en las que las reuniones honestas entre los sexos no se permiten, se necesita mucho coraje. Sin embargo, vale la pena. Trascender el miedo de estar abiertos aquí y ahora es algo maravilloso. Todo se vuelve radiante y pleno de posibilidades de juego y el sentimiento de ser el uno para el otro hace que el crecimiento de cada cual se convierta en una riqueza compartida. Por medio del espacio ganado, ambos encontrarán nuevos aspectos de su propia fuerza interior que, a su vez, traerán mayor inspiración. Entre más comprendamos esto y entre mayor sea la confianza en el espacio, más liberadoras y maravillosas se volverán nuestras relaciones.
El budismo proporciona elementos para que todas las situaciones reflejen la inherente perfección de la mente y que hacen que la gente no deje opacar su potencial. El simple entendimiento de que nada que no esté en nuestro karma nos va a suceder se constituye en una red de protección perfecta y hace que las cosas se vuelvan manejables. Estos elementos nos permiten amar, expresar compasión, sentir gozo empático, ser conscientes de la ecuanimidad y, por lo tanto, hacer del mundo algo maravilloso.
¿Qué es, entonces, lo que aprendemos cuando se juntan lo femenino y lo masculino? Guardo la esperanza de que las impresiones sensoriales de un amor felizmente compartido estén bien vivas en cualquiera que lea este texto. Sin embargo, esto es sólo la punta del iceberg de un intercambio más completo. Si uno se abre a una mujer en todas las situaciones y experimenta sus manos, sus curvas, su gozo, sus movimientos y la textura de su forma de hablar y de su cuerpo, surgirán niveles adicionales de experiencia. Si dejamos que nos inspiren más allá del ego y los conceptos, veremos que las mujeres transmiten cinco sabidurías diferentes que verdaderamente van más allá de cualquier límite. Esta es la razón por la cual en muchas culturas, las musas o dadoras de inspiración son femeninas.
El Buda y otros yoguis posteriores a él lo han entendido así. Dicen que cinco tipos de sabidurías iluminadas son la esencia de lo femenino. Gradualmente estas sabidurías serán absorbidas cuando el hombre va a la mujer como a un templo, con sorpresa y devoción ante la maravilla de la feminidad.
La primera sabiduría es llamada sabiduría como espejo y es la transformación del sentimiento ordinario de la ira. Muestra las cosas como son, sin adicionar o sustraer nada. La naturaleza de la mente y lo que ella manifiesta se ven claramente.
La segunda sabiduría, que recibe el nombre de igualadora, purifica el orgullo ordinario. Muestra que las cosas son muy ricas y llenas de facetas, que son compuestas y llenas de potencial.
La sabiduría discriminativa aparece cuando uno se libera del apego. Esta sabiduría es la capacidad de ver a cada persona y situación separadamente y como parte de una totalidad viviente.
La sabiduría de la experiencia proporciona el poder mental para ver y seguir una larga secuencia de experiencias y para aprender de la historia. Esta sabiduría es el principio transformado de los celos o la envidia.
La gran mayoría alcanza la sabiduría intuitiva o que todo lo permea a través de las primeras que son periféricas. En esencia, ésta es la transformación de la ignorancia básica. Si uno puede lograrla, los velos más profundos de la mente se romperán totalmente por medio del más profundo amor o los actos de protección más grandes. Aunque las diferentes mujeres nos inspiran de distinta manera, trayendo a nuestro corazón entendimientos intuitivos diferentes, si hay suficiente amor una sola mujer nos puede traer las cinco sabidurías. El cortejante devoto obtendrá, entonces, las cualidades expresadas por medio de los símbolos del diamante, las joyas, el loto, la espada y el Buda, esto es, las representaciones de las cinco sabidurías antes mencionadas.
¿Qué gana una mujer al abrirse a la fuerza de un hombre? Cuatro actividades hábiles. Aunque intuitivamente ya las utilice al nivel de su familia o su círculo cercano, aquí alcanzan una dimensión impersonal que puede favorecer al mundo entero. Los hombres son esencialmente de la naturaleza de la actividad, tienen cinco puntos de gravedad y manos grandes y aunque hay cientos de miles de acciones que realizan, todas caben dentro de cuatro categorías.
Un tipo de hombres es básicamente pacificador. Estos hombres son joviales y amables, a veces incluso llegan a ser tan dulces como una pera. Calman a todos y quieren que se sientan bien.
Un segundo tipo es aquel que se encuentra en todas partes, siempre iniciando y probando cosas. Aunque estos hombres no son necesariamente musculosos, son muy activos e incrementan el potencial de todas las cosas.
El tipo fascinador viene de tercero. Trabajan con la atracción, saben cómo causar una impresión, abrir los corazones y ponerse y decir siempre lo adecuado.
A la postre, sin embargo, el mejor amigo de una mujer pertenece al cuarto tipo. Es fuerte y protector y siempre se quedará cuando todos los otros se hayan ido. Aunque no sea muy versado en la moda, se puede confiar en él para el trabajo duro.
Evidentemente, las mujeres desarrollan primero que los hombres las características de su pareja. Al ser tan intuitivas, desarrollan más rápidamente las actividades de los hombres que éstos sus sabidurías. No hay una forma más directa de crecer que abrirse totalmente al amor.
Hasta el momento hemos examinado la unión completa entre lo femenino y lo masculino, tocando parcialmente la situación de aquellos que no tienen pareja, ya se trate de laicos o de monjes/monjas. Sobre las relaciones homosexuales no tengo mucho que decir porque carezco de experiencia. Además de éstos, hay tres tipos de contacto entre los sexos opuestos, en los que la sexualidad no está involucrada. Son más estables, pero la excitación es menor.
Las mujeres pueden encontrar un padre o los hombres una madre que los proteja y les muestre cómo es el mundo o el hombre puede encontrar una hermana y la mujer un hermano con el que aprendan y compartan el crecimiento. La cuarta forma en que los sexos pueden complementarse uno al otro es por medio del intercambio con una hija o un hijo. En cualquier nivel en el que estas relaciones se den, un círculo se completa. Sin embargo, no fue sólo para ahorrarles las molestias propias de una vida familiar que el Buda les aconsejó a muchos de sus estudiantes que se quedaran solteros. La gran felicidad que surge a través de una buena conexión con una pareja es equivalente al sufrimiento que se deriva si la conexión es negativa.
Si somos lo suficientemente inteligentes como para mantener abiertas las opciones mencionadas más arriba, podremos danzar por la avenida de la vida con nuestras antenas colocadas en todas partes. Podremos saber, proteger, aprender y equilibrarnos a partir de todos los opuestos a nuestro alrededor. Al no juzgar, al mantenernos abiertos sin expectativas ni ideas fijas, gradualmente las cosas empezarán a ocupar el lugar correcto y todo se dará para bien. Nada puede ser más enriquecedor que este compartir. ¿Tiene algo más sentido que transformar las voces, los movimientos y todas las situaciones en una iniciación continua, en el proceso continuo de la vida? Ver el potencial de otros como un espejo de nuestra mente es el camino para el más grande poder interior.
La clave para arriesgarse a dar este paso es la voluntad de confiar en lo positivo, con la seguridad que nos da nuestra penetración en la naturaleza absoluta de las cosas. Sin embargo, es imprescindible deshacernos de una concepción errada que a veces ha hecho carrera: casi todas las personas creen que existe una verdad en la mitad, arriba de la cual hay sueños rosados y debajo de la cual hay negras depresiones. Esto es falso. No hay lugar en el medio. Aunque la gente describa las cosas utilizando palabras similares, sólo aquellos que experimentan la unidad de sujeto, objeto y acción están más allá del color de las cosas. Más convincente que nada es el hecho de que el amor nos muestra que para ir a una tierra pura no es necesario morir y que para encontrarse con los budas lo único que uno necesita es limpiar sus ojos aquí y ahora.
En cualquier encuentro tiene sentido ver siempre al otro en el más alto y más puro nivel. Subestimar a los otros no sólo es completamente opuesto a la naturaleza absoluta de todos, la budeidad, sino que hace que la gente se empobrezca. Mientras que la riqueza de todas las cosas se experimenta automáticamente, podemos empezar a entrenarnos para ver lo que es significativo y hermoso en nuestra pareja empezando por lo más sencillo. Por lo tanto, utilizando aquello que esté a nuestra disposición, debemos permitirnos sentirnos bien al respecto de la relación, darle espacio a la experiencia para que crezca y no quedarnos atrapados en una molesta relación con base en el ayer y el mañana. En su lugar, debemos hacer lo que es posible aquí y ahora para obtener la fuerza del momento y disfrutar la riqueza de una situación dada. Es importante no comparar lo que hubo antes con lo que hay ahora y utilizar esto último de la mejor forma posible. El presente es un regalo que el amor nos da y aunque pocos se dan cuenta de ello, la unión de lo femenino y lo masculino en los momentos más grandes del amor es el estado que trasciende la dualidad.
Unas cuantas ideas sobre un tema siempre fresco, pulidas en el vuelo Moscú-Vladivostok, en febrero de 1996. Que cada momento de apertura compartido nos lleve a darnos cuenta de lo maravillosos que somos.
¿Cómo mantener el apego alejado de las relaciones?
El apego es una señal de que uno quiere tomar algo, puede ser inteligente comenzar una relación desde una riqueza básica. Es como ver desde el comienzo a la persona en la que estamos interesándonos y decidir: "Oh esa mujer o ese hombre - la voy o lo voy a convertir en una princesa o un príncipe, voy a sacarle todo su potencial, le voy a mostrar realmente lo maravilloso que es. Realmente lo voy a tocar como si fuera un maravilloso instrumento musical.

Quiero decir, que una comienza con un sentimiento de riqueza, básicamente comenzar con el sentimiento de que hay un potencial y no con la idea de "¿qué puedo obtener?, ¿lavará mis calcetines cuando yo tenga 64 años?" o algo así, sino algo totalmente diferente "Guao, aquí hay un ser humano con el que puedo compartir. Puedo hacerlo o hacerla crecer. Puedo hacer que su poder se exprese" y cosas así. Siempre debemos comenzar desde una posición de riqueza, creo que eso es muy importante.

¿Cuánto tiempo debe uno mantenerse en una relación problemática?

(Risas) quiero citar a Somerset Maugham: tanto como te sientas libre de usar su cepillo de dientes. Mientras puedas usar el cepillo de dientes de tu pareja la relación probablemente funcione. Y cuando ya no puedes hacerlo más, probablemente la relación terminó.

Es un problema de algo profundamente sensual. Se trata del olor del cuerpo, de como reaccionamos al cuerpo, es un problema de muchas cosas diferentes. Lo que tiene que ver con la atracción es algo que tiene muchos lados. Esta mucho más relacionado con un libro de química que con cualquier otra cosa. Así que uno tiene que ir y tratar de sentir que tanto estamos atraídos. Y mientras se sientan atraídos en los niveles más básicos, traten de trabajar con esto.

Y cuando de pronto se ven el uno al otro como un hermano o hermana, traten entonces de llegar a una buena relación. Las personas que se separan deben siempre separarse como amigos. Porque si uno se separa como enemigos entonces todas las cosas que se aprendieron durante ese tiempo en esa relación de alguna manera se cae y se bloquea dentro de la propia mente. Y eso significa que probablemente en la próxima relación uno atravesará los mismos problemas otra vez. Así que lo importante es que cuando terminemos una relación sea siempre como amigos, de modo de poder tener acceso a todas las experiencias y así seguir avanzando en la próxima relación. Así no necesita ir de nuevo al mismo Disneylandia, hacia el mismo drama. Entonces por esa razón siempre terminen como amigos. Terminen cuando la atracción física más básica se haya ido, pero manténgase como amigos tanto como sea posible.

Pero por supuesto si hay niños, entonces se puede decir que uno ha invitado a alguien a la fiesta, o alguien ha venido a la fiesta sin ser invitado, pero ahora esta allí, entonces es muy, muy importante que uno mantenga una buena relación. Que los hijos sientan que los padres se respetan unos a otros, que son amigos, que se apoyan. Es algo muy negativo hacer que el niño sea el mensajero de malos rumores entre los padres. Eso es muy negativo. Eso realmente descarga sus pequeños corazones. Así que especialmente si hay niños los padres deben respetarse entre sí. El padre debe hablar gentilmente de la madre y viceversa. Si hay niños es realmente negativo si uno no hace esto.
¿Las situaciones negativas en las relaciones se producen por conexiones kármicas?
Se ven las parejas más cómicas. Se ven elefantes con jirafas, se ve de todo, las combinaciones más divertidas de personas, si ves lo que se enamora de que simplemente te agarras la cabeza, ¿correcto?
Esto tiene poco que ver con la razón, es karma. Son acciones de vidas precedentes. Si hemos hecho cosas buenas juntos en vidas anteriores tendremos una agradable relación y si nos hemos hecho daño el uno al otro en vidas pasadas tendremos un momento difícil.


Así que como en todas las demás cosas: sean gentiles. Piénsenlo, hagan todas las cosas sencillas que sus padres les dijeron. Sean agradables. Y eso creará buenas conexiones para vidas futuras y beneficiará a todos.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Los niños que mueren al poco tiempo de nacer


Son muchas las respuestas que se pueden dar a esta pregunta pero antes de darlas es necesario recordar la principal causa por la que un niño muere siendo aún pequeñito. Cuando una persona muere debe llevarse la película de su vida que ha ido grabando en un átomo situado en el corazón, pero para hacerlo y dependiendo de lo que pueda aguantar sin “dormirse”, puede necesitar entre varias horas y tres días y medio aproximadamente. Si en el transcurso de ese tiempo se interrumpe la concentración que ese Ego tiene, perderá esa parte de la película que no ha sido visualizada conscientemente, lo que significa que no podrá extraer ningún adelanto espiritual de ella cuando pase al Purgatorio y al Cielo situados en el mundo inmediatamente superior llamado Mundo de Deseos o Emocional.
Dicho esto, no tenemos que hacer nada más que razonar cuántas cosas o hechos y qué personas pueden impedir que un recién muerto esté lo suficientemente tranquilo y en paz como para poder prestar atención a esa película que, en casos excepcionales, algunas personas que han estado a punto de morir han visto pasar en unos segundos. La lista puede ser larga, por ejemplo, los propios llantos de los familiares y amigos, las manipulaciones que puedan hacer al cuerpo a nivel científico o médico, todas las clases de muerte normalmente cualificadas de horribles, la gran mayoría de los que mueren en la guerra, etc.
En estos casos suele ocurrir que, o no se graba la película porque se destruye (muerte en un incendio o la propia incineración antes de tiempo) o se graba poco o muy superficialmente, lo que trae como consecuencia que los resultados del Purgatorio y del Cielo sean muy débiles y, por consiguiente volverá a ser casi la misma persona que era cuando renazca de nuevo. En el Mundo de Deseos se extrae moral y espiritualmente los resultados de lo que se hizo en la vida pasada en el mundo físico. Si no ha habido una correcta atención y grabación, no puede haber una correcta extracción ni tampoco se graba en forma de conciencia y de carácter el resultado de la visión que allí se tiene sobre la vida pasada, es decir:
1º.- Si hicimos sufrir a otros no sufriremos en el Purgatorio pero tampoco asimilaremos ese estado de conciencia de culpabilidad que hace que en la próxima vida nos advierta antes  de volver a hacerlo.
2º.- Si hemos sido serviciales y generosos con los demás, tampoco vamos a sentir ese gozo y esa felicidad o alegría que sentimos y que sentían las otras personas cuando así actuábamos.
3º.- Si no hay resultados de la vida pasada no adquiriremos un carácter fuerte para no hacer el mal ni tendremos deseos o inclinaciones para hacer el bien, ni seremos fuertes ante las tentaciones, ni tendremos una fuerte voluntad para alcanzar nuestros objetivos e ideales, etc. etc. etc.
Cuando un Ego o Alma renace en una familia no siempre es porque tenga deudas kármicas con ella, también puede ser porque esa familia y su posición tiene y son lo que necesita esa Alma para que pueda continuar su progreso espiritual a la vez que liquida todo lo que pueda del mal karma que creó en su anterior vida. Pero hay casos en que esa familia cambia tanto por diferentes circunstancias que ese Ego ya no puede obtener el beneficio que se había calculado en los mundos superiores antes de renacer y, entonces, muere para que los Ángeles del Destino le busquen otra familia. Sin embargo, si esa familia volviera a su anterior y positiva forma de vida (por ejemplo, unas personas que consiguen salir de la droga después de haber caído durante unos años) es muy posible que ese Ego volviera a renacer entre ellos.
Hay casos en que un niño muere porque esa Alma está en deuda con la Ley de Consecuencia y, aunque opino que esa deuda se puede saldar  “salvando a otros”, lo cierto es que puede ocurrir aunque causara la muerte de otras personas sin ninguna intención. Una negligencia o irresponsabilidad puede causar un accidente (de coche, medio de transporte público, incendio, etc.) donde puede morir alguien, por tanto, de esa causa tiene que haber un efecto que sirva como lección. Y es en estos casos cuando, aun habiendo sido involuntariamente (puesto que somos libres y tenemos voluntad propia) muere como niño aprovechando la deuda de unos padres que deben sufrir esa pérdida. Por supuesto que los padres que maltratan y mal educan a sus hijos sin estar así provisto, o los que les desprecian y demuestran falta de cariño y de interés por su bienestar y por su desarrollo, entran también en los  casos de muerte de niños en alguna vida futura de ellos. Otro caso muy común es el de los padres que evitan por todos los medios a su alcance tener hijos, obstaculizando así la posibilidad de que un Alma (como ocurrió en su caso) pueda renacer para continuar su evolución.
Es obvio que sólo los que tienen la capacidad de salir de su cuerpo físico voluntaria y conscientemente para ir al Mundo de Deseos pueden comprobar y hacer un seguimiento de varias vidas de un Alma pero, aun así, hay que admitir que solo las jerarquías superiores más próximas a nosotros (Ángeles y Arcángeles) son los encargados de administrar el karma y de planificar los destinos de los hombres, por consiguiente, nadie sabe cómo ellos cuáles son las posibles causas de la muerte de un niño. Se han podido dar casos en que una familia normal haya comenzado a interesarse por una religión cristiana o por la filosofía oculta y haya dado tal cambio positivo que algún niño que se les muriera en el pasado vuelva a renacer para recibir esas nuevas enseñanzas que  están adquiriendo los padres. También se pueden dar casos en que un Alma haya agotado el tiempo de estancia en los mundos superiores pero no coincida en el tiempo con el renacimiento de otros Egos con los que tiene deudas pendientes, entonces renace de unos padres que deban pagar la deuda de esa pérdida infantil para así, luego esperar en el Cielo para renacer a que renazcan otras Almas con las que tenga alguna relación del pasado.
Como las personas que mueren, sobre todo violentamente, no pueden concentrarse correctamente, queda claro que no graban su vida en el cuerpo de deseos y, por tanto, tendrán que hacerlo en otro futuro. Dado que en estos casos no se puede extraer la quintaesencia de las experiencias, los Ángeles del Destino buscan la manera de que pueda renacer cuanto antes de acuerdo a sus deudas y a la relación que pueda tener con otras personas con las que, generalmente, ya se ha tenido contacto, o simplemente porque esas personas deban pagar una deuda relacionada con la  pérdida de niños. Entonces, el Alma renace como niño y al poco tiempo muere (suele ser antes de los siete años) teniendo solamente los dos primeros cuerpos completos pero no los cuerpos de “deseos” y “mental” que nacen o terminan de formarse a los 14 y a los 21 años respectivamente. Cuando se muere normalmente se pasa primero por el purgatorio para purificar el cuerpo de deseos y después por el Cielo para grabar todo lo positivo que nos servirá como aliciente para seguir haciendo el bien en la próxima vida. Pero cuando los Ángeles hacen morir a un niño para compensar la quintaesencia que perdió de la anterior vida, llevan a esa Alma (niño) directamente al Primer Cielo y allí la enseñarán todas las lecciones que debió de aprender en el Mundo de Deseos en su anterior vida.
Esto es lo que ocurre respecto a una muerte violenta o cuando se incinera el cuerpo rápidamente y no se puede extraer la película grabada en los dos éteres superiores de los cuatro que componen el cuerpo etérico. Pero, aunque muchos lectores e incluso estudiantes de ocultismo no lo crean, algo similar ocurre por el simple hecho de que los familiares y amigos estén llorando y quejándose delante de él porque esa Alma dejará de concentrarse en el panorama de su vida para atender a esas personas intentando explicarles que se encuentra bien y que no le pasa nada. Entonces la grabación en el cuerpo de deseos no suele ser tan profunda y, como consecuencia, no podrá revivir plenamente los hechos en el Purgatorio y en el Cielo y, por tanto, no podrá extraer todo el beneficio que debería respecto a no hacer el mal y a seguir haciendo el bien. Aquí no se habrá perdido toda la vida pero si una gran parte de ella como cuando un espectador está medio dormido viendo una película.


domingo, 4 de mayo de 2014

Que pasa cuando dormimos - Budismo

                                    
Otro modo de demostrar la existencia de vidas pasadas y futuras es analizando el proceso de dormir, soñar y despertar, por su semejanza al de la muerte, el estado intermedio y el renacimiento. Cuando nos dormimos, nuestros aires internos burdos se reúnen y disuelven en nuestro interior y nuestra mente se vuelve cada vez más sutil, hasta que se manifiesta la mente muy sutil de la luz clara del dormir. Cuando esto sucede, experimentamos el sueño profundo y, externamente, parece como si estuviéramos muertos. Después, nuestra mente se va haciendo otra vez más burda y pasamos por los diferentes niveles del estado del sueño. Finalmente, al recuperar la memoria y el control mental, nos despertamos. En ese momento, nuestro mundo onírico desaparece y percibimos de nuevo el mundo del estado de vigilia.
Cuando nos morimos, ocurre un proceso similar. Al morir, los aires internos se disuelven en nuestro interior y nuestra mente se vuelve cada vez más sutil, hasta que se manifiesta la mente muy sutil de la luz clara de la muerte. La experiencia de la luz clara de la muerte es parecida a la del sueño profundo. Cuando la luz clara de la muerte cesa, experimentamos las etapas del estado intermedio o bardo en tibetano, que es como un estado onírico que ocurre entre la muerte y el renacimiento. Pasados unos días o unas semanas, el estado intermedio cesa y, entonces, renacemos. Al despertar de un sueño, el mundo onírico desaparece y percibimos el mundo del estado de vigilia. Del mismo modo, cuando renacemos, las apariencias del estado intermedio cesan y percibimos el mundo de nuestra nueva vida.
La diferencia principal entre el proceso de dormir, soñar y despertar, y el de la muerte, el estado intermedio y el renacimiento, consiste en que cuando la luz clara del sueño cesa, se mantiene la conexión entre la mente y el cuerpo, mientras que cuando la luz clara de la muerte cesa, la conexión se rompe. Esta es otra prueba de la existencia de vidas pasadas y futuras.
Por lo general, pensamos que los objetos que aparecen en los sueños no son reales, mientras que los que percibimos cuando estamos despiertos sí lo son; pero Buda dijo que todos los fenómenos son como sueños porque no son más que meras apariencias en la mente. Para aquellos que saben interpretarlos de manera correcta, los sueños pueden revelar ciertos significados. Si, por ejemplo, soñamos que visitamos un país en el que nunca hemos estado, puede indicar lo siguiente: que estuvimos en ese lugar en alguna vida pasada, que lo visitaremos más adelante en esta vida o en una futura, o que hemos tenido alguna relación con él recientemente, como haberlo visto en la televisión, haber recibido una carta procedente de allí, etcétera. De igual modo, si soñamos que volamos, puede significar que en alguna vida pasada fuimos un ser que podía volar, como un pájaro o un meditador con poderes sobrenaturales, o tal vez sea una predicción de que lo seremos en el futuro. Soñar que volamos también puede tener un significado menos directo y simbolizar, simplemente, una mejoría de nuestra salud física o mental.