Tener pareja implica compartir tu energia sexual y también tu Karma...
Todo encuentro íntimo con una persona te une de una forma especial con ella.
Las energías …y las Almas se entrelazan y entre más profunda sea esa conexión más se comparte y se intercambia energía con esa persona.
Durante el acto sexual, una mujer, parte receptiva en la relación, recibe el karma del hombre en cada eyaculación.
Con la repetición del sexo sucederán nuevas descargas de karma, siempre del hombre hacia la mujer.
La palabra sexo viene de seis, la unión de dos veces tres, que son, el cuerpo físico, emocional y espiritual de la mujer, con el cuerpo físico, emocional y espiritual del hombre, que se unen sin que podamos hacer nada para oponernos.
Únicamente cuando el sexo es compartido sin Amor, esto hará que en su Chakra sexual se vaya acumulando una carga inmensa de energía instintiva, saturándola.
Eso originará que su Chakra Cardíaco se vuelva cada vez más solitario, porque no está vibrando con la misma intensidad..
Cuando unimos las auras con alguien, así haya sido una vez en la Vida, juntamos karmas, energía, luz, vibración, conocimiento.
Esto es algo hermoso cuando se está realmente enamorado y se desea pasar con esta persona el resto de los días, ya que cuando se ama realmente se quiere compartir lo bueno y lo malo con esa pareja, pero cuando sólo fue una relación de placer, ya no es tan agradable, ya que de la misma forma unimos todo lo mencionado y esta unión energética dura siete años, a partir de la ultima relación sexual, en que el lazo no se rompe, y en que se siguen unidos de forma energética y kármica con todo aquél con quien ha compartido su cama, su espacio y su cuerpo energético.
Si bien la unión energética hace que la energía del otro se mezcle con la de nuestra aura, al fusionarse una con otra, también durante la unión se forman lazos o cordones a través de los chakras.
Los lazos energéticos tienen un aspecto positivo y un aspecto negativo. Si tenemos un lazo con una persona que nos quiere, esta nos enviará buenos pensamientos y energías. Si por el contrario hay una persona que no nos quiere y que esta pensando mal sobre nosotros, recibiremos por medio del hilo malos pensamientos, bloqueos, obstáculos y malas energías.
Tales cordones también son perdurables y sirven de puente para la constante comunicación energética, aun cuando la relación haya terminado. Esto explica las relaciones adictivas (según el chakra con mayores cordones), los apegos y las dificultades que se tienen para romper definitivamente con relaciones no sanas.Debido a la apertura del aura que se produce durante las relaciones íntimas, las energías pasan de uno al otro, siendo fuente de intercambio de emociones (elevadas y densas) y de basura energética: larvas y entidades astrales.
De esta forma, si uno de los dos trae porquería en su cuerpo aurico, los dos acaban compartiéndola. Al momento en que las dos personas se separan, cada uno tiene algo de energía del otro, con todo lo que eso conlleva.
Sucede además que cuando unimos nuestra energía de este modo, también damos nuestro poder y vibración de vida a la otra persona, creando lo que antiguamente llamaban puentes de poder o lazos kármicos.
Los líquidos seminales y vaginales se convierten en plasmas energéticos dentro de los cuerpos sutiles y por ello el lazo no se rompe fácilmente. Es así como seguimos unidos con todo aquel con quien hemos compartido nuestra cama, nuestro espacio y nuestro cuerpo físico y energético.
El nido energético
Ocurre también que una de los dos personas, o ambas, tiene relaciones con varias parejas muy densas y contagiadas con energías de otros, creando lo que se denomina un nido de larvas, dentro del cual se tienen relaciones.
Si estás con una persona que no le hace ninguna limpieza interna a su ser, ha estado con muchas otras y tampoco ha limpiado lo que las demás han dejado en ella, no sólo se adquiere parte de su carga energética, sino que también se toma parte de las energías de las demás personas que intimaron con ella.
Las cosas se complican cuando la cadena es grande; y los casados o comprometidos infieles contaminan a sus parejas al traer toda esa basura energética a su vínculo conyugal, “adulterando” la energía creada en su relación estable.
Ocurre también que una de los dos personas, o ambas, tiene relaciones con varias parejas muy densas y contagiadas con energías de otros, creando lo que se denomina un nido de larvas, dentro del cual se tienen relaciones.
Si estás con una persona que no le hace ninguna limpieza interna a su ser, ha estado con muchas otras y tampoco ha limpiado lo que las demás han dejado en ella, no sólo se adquiere parte de su carga energética, sino que también se toma parte de las energías de las demás personas que intimaron con ella.
Las cosas se complican cuando la cadena es grande; y los casados o comprometidos infieles contaminan a sus parejas al traer toda esa basura energética a su vínculo conyugal, “adulterando” la energía creada en su relación estable.
Como resultado -contrario a los deseos- se comienzan a atraer personas cada vez más cargadas y los problemas que se presentaron en las relaciones anteriores, aumentan en potencia y hasta se multiplican, pues por Ley de Atracción, quienes se acercan comparten nuestra vibración según las “cargas energéticas que se portan en el aura”.
Si estamos muy contaminados con larvas y parásitos, tanto propias como de exparejas, se atraerán prospectos de relaciones en esa misma frecuencia.
Lo anterior explica la importancia de dominar los impulsos eroticos a través del ejercicio de la voluntad y de cuidar la salud de nuestra anatomía energética y espiritual; si no, seremos perjudicados tanto por la contaminación de nuestros campos auricos como por ataduras kármicas indeseadas. Así, el placer momentáneo se convierte en problema permanente.
La energia amorosa es espíritu y vida al servicio de la felicidad y de la armonía del universo.
Por consiguiente, reclama responsabilidad y discernimiento, dónde y cuándo se exprese.
El individuo necesita y debe saber qué hacer con su energía erotica, observando cómo, con quién y para quién se sirve de tales recursos, entendiéndose que todos los compromisos en la vida amorosa están igualmente subordinados a la Ley de Causa y Efecto; y, según ese exacto principio, de todo lo que demos a otro en el mundo afectivo, ese otro también nos dará.
¿Es posible limpiarse y romper el lazo de 7 años?
Una de las principales preocupaciones de quienes se enteran de las implicaciones energéticas y espirituales, es el tiempo de duración de lazo que se genera energéticamente: siete años.
Para limpiarse y romper ese lazo, los esotéricos dicen que el mejor antídoto es el celibato durante ese mismo lapso de tiempo. Por ello, en tiempos antiguos se recomendaba esperar 7 años entre una relación y otra, incluso en casos de viudez.
Obviamente, en esta época la gente no quiere y muchas veces no puede (por compulsiones instintivas y presiones socio-culturales) esperar ese tiempo. Ante ello, existen algunas opciones, que no eximen de la responsabilidad y toma de consciencia recomendada en párrafos anteriores.
Lo anterior explica la importancia de dominar los impulsos eroticos a través del ejercicio de la voluntad y de cuidar la salud de nuestra anatomía energética y espiritual; si no, seremos perjudicados tanto por la contaminación de nuestros campos auricos como por ataduras kármicas indeseadas. Así, el placer momentáneo se convierte en problema permanente.
La energia amorosa es espíritu y vida al servicio de la felicidad y de la armonía del universo.
Por consiguiente, reclama responsabilidad y discernimiento, dónde y cuándo se exprese.
El individuo necesita y debe saber qué hacer con su energía erotica, observando cómo, con quién y para quién se sirve de tales recursos, entendiéndose que todos los compromisos en la vida amorosa están igualmente subordinados a la Ley de Causa y Efecto; y, según ese exacto principio, de todo lo que demos a otro en el mundo afectivo, ese otro también nos dará.
¿Es posible limpiarse y romper el lazo de 7 años?
Una de las principales preocupaciones de quienes se enteran de las implicaciones energéticas y espirituales, es el tiempo de duración de lazo que se genera energéticamente: siete años.
Para limpiarse y romper ese lazo, los esotéricos dicen que el mejor antídoto es el celibato durante ese mismo lapso de tiempo. Por ello, en tiempos antiguos se recomendaba esperar 7 años entre una relación y otra, incluso en casos de viudez.
Obviamente, en esta época la gente no quiere y muchas veces no puede (por compulsiones instintivas y presiones socio-culturales) esperar ese tiempo. Ante ello, existen algunas opciones, que no eximen de la responsabilidad y toma de consciencia recomendada en párrafos anteriores.
Las propuestas son las siguientes:
Ayuno relacional: es el método más limpiador, principalmente luego de terminar una relación, siendo lo mejor para vaciarnos de la información del otro. Sería ideal, tomar al menos un año de ayuno de contacto fisico luego de finalizar una relación.
Como vemos, la opción principal es el celibato, aunque se reduce el tiempo a un año para limpiarse de la energía de las relaciones y parejas que se han tenido. No obstante, esta alternativa sigue siendo un enorme reto para las grandes mayorías, sobre todo en una sociedad bombardeada por la sexualidad, y donde la búsqueda de placer es prioridad.
Elevar la vibración: otra alternativa es meditar y hacer una recapitalización, agradeciendo a cada una de las parejas, perdonando y auto-perdonándose para ir limpiando los cuerpos energéticos a través de meditaciones con luz blanca, dorada, o violeta. La idea es cambiar la frecuencia vibracional a través de pensamientos y actitudes positivos.
Se pueden realizar ejercicios para el corte de cordones energéticos, además de usar mantras, música, baños florales, con hierbas o con sal marina y aceite de olivo con sándalo.
Esta segunda opción luce más atractiva y fácil de hacer, aunque no es tan fuerte y transmutadora como la primera, pues no requiere del ejercicio de una mayor fuerza de voluntad con su consecuente cambio y elevación del nivel de consciencia.
Lo ideal sería combinar ambos métodos para la limpieza energética.
Una meditacion para cortar lazos ( con una vez no alcanza, hay que repetirla varias veces )
Con esta pequeña meditación podrás cortar lazos energéticos con la persona que quieras.
Siéntate cómodamente en tu postura habitual de meditación. Haz unas cuantas respiraciones conscientes, relájate y serena tu mente. Cuando estés tranquilo y en paz, visualiza el canal central que recorre todos los chakras y realiza la conexión Cielo- Tierra. Imagina como al inspirar te va llegando toda la energía del Cielo y del la Tierra a tu chakra Corazón.
Este chakra se va llenando de energía y una vez está lleno, empieza a expandir energía hacia todo el cuerpo hasta que estés totalmente luminoso. En este punto, imagina cómo la luz atraviesa las barreras de tu piel y tu aura se empieza a llenar de luz.Una vez tu aura esté luminosa, empieza a hacer contacto con la persona con la que vas a romper lazos. Recuerda que esa persona es un ser de luz maravilloso y lo que está haciendo ahora, forma parte de su evolución y no es nada personal contigo. Perdónalo por sus acciones, pero no dejes que estas te perjudiquen.
Por otro lado, tenemos que ser más conscientes de con quién queremos compartir el templo sagrado que es nuestro cuerpo. Ahora sabes que esta energía creadora es tan poderosa, que una persona que tiene sexo con diferentes personas sin cuidar su energía sexual, se puede estar cargando con las energías de las parejas anteriores de su pareja actual y viceversa.
Imagina con cuánta energía de otros podrías estar cargada…
La orientación de la Vida de una persona viene determinada por el nivel de energía sexual en el que vibra, y por el modo en que la maneja.

