lunes, 23 de junio de 2014

Astrología Karmica




Siempre existió la curiosidad acerca de la reencarnación, se ha considerado que la vida es un hilo continuo, donde el nacimiento y la muerte son solo pasos que permiten transitar de un estado a otro. La promesa de los antiguos maestros fue la vida eterna.
¿Qué es lo que recrea nuestra vida? Es una vida física, los principios que defiende, sus actos o hay algo más sutil. Nuestros sentidos pueden engañarnos porque ni el tiempo ni el espacio nos muestran la absoluta verdad de las cosas. Crees que este artículo que estás leyendo es real, pero hubo un tiempo que este artículo no existía y habrá un futuro en que desaparecerá, por eso lo único que perdura es la idea misma de "artículo", ésta seguirá existiendo, todo lo material desaparece pero solo perdura la esencia misma de las cosas que permiten crear otras nuevas. Muchas de las páginas escritas por Nostradamus fueron quemadas, pero las ideas de esos escritos han perdurado en el tiempo. Esta es la esencia misma de la vida eterna. Tu yo real es la idea que tienes de ti mismo, no es el yo que ve la gente de tu alrededor; antes que existieras no existía el tiempo ni existirá cuando dejes de existir. Tu alma durante tu vida eterna viajará hacia la perfección y durante ese viaje sufrirá transformaciones permanentes, sin perder su propia esencia. El cuerpo es solo el templo del alma, desde la antigüedad se busca que el alma encerrada en ese cuerpo llegue a esas transformaciones lo mas cómoda posible, como en el caso de los antiguos Egipcios que enterraban a sus muertos con todos sus objetos personales, o que el alma pudiera elevarse sobre las cenizas como en el caso de los cuerpos que se quemaban en la India.

A lo largo del tiempo se han informado numerosos casos acerca de apariciones, conversaciones con espíritus, mensajes recibidos y hasta se ha experimentado contactos con vidas anteriores. Éstos hechos pueden ser rechazados por los más escépticos pero cuando la medicina y las explicaciones científicas se chocan con la realidad no tienen más opción que aceptarlas. Tal es el ejemplo de una niña de nueve años que comenzó a decirle a su madre que ella no era su hija y que su casa se encontraba se encontraba en otro lugar. Esta niña fue asistida por psicólogos y médicos, luego de numerosas sesiones comprobaron que la niña se mantenía en sus dicho, por lo cual decidieron llevarla al lugar que decía ser su casa, cuando llegaron comprobaron que era el que había sido descrito por la niña, así como también el color, las cortinas, el piso de madera, el paisaje todo coincidía. En la casa vivía un hombre que había perdido a su esposa, cuando la niña y ese hombre se reconocieron mutuamente no quedó la menor duda que esa niña era la reencarnación de su esposa fallecida. Había sido tan fuerte el amor de su alma que se sintió atraída a su vida anterior.

A veces observamos un talento innato a temprana edad, como es el caso de Mozart, que con cuatro años de edad dio su primer concierto, lo que nos lleva a considerar que es la reencarnación de varias vidas. Por esto podemos considerar que los talentos naturales que poseemos y sin que nadie nos haya enseñado, provienen de vidas anteriores a la actual reencarnación. Los temores como las fobias se hallan implantadas en el alma y aparecen sin que sepamos de manera conciente de donde provienen, solo deberíamos despertar al subconsciente para que este nos recordara una encarnación pasada durante la cual surgió este temor o fobia. ¿Por qué son tan difíciles de superar los temores y las fobias? Esto se debe a que estos temores pueden provenir de dos o tres vidas anteriores por lo cual están integrando los residuos del alma. Además con el fin de hallar una vida mejor el subconsciente comprime el tiempo, por ejemplo lo que pudo haber ocurrido en el transcurso de treinta o cuarenta años lo resume simbólicamente en un período corto, por lo cual cuando aflora por distintos estímulos se torna menos manejable y con reacciones desproporcionadas. Así también los traumas suelen ser tan dolorosos para el alma, que el propio individua en la vida actual recurre a todos los medios inconscientemente para qué no surjan. Todos estos residuos del alma los evidenciamos cuando no encontramos respuestas a preguntas hechas sobre uno mismo.
La astrología karmica se encarga de diluscidar a que vininimos a este planeta en esta encarnación y cual es nuestra misión en esta vida, de acuerdo a nuestro karma personal.


Sinastría astrológica


La sinastría es un método astrológico que se utiliza para comprender la dinámica entre dos personas ya sea en una relación amorosa, de amistad, profesional, intelectual o familiar. Más específicamente, permite esclarecer los puntos de encuentro y desacuerdo. El principio general consiste en yuxtaponer los dos temas astrales y determinar la percepción que cada uno de ellos tiene frente a la relación. Para ello, es menester estudiar las cartas de manera individual, antes de comenzar a compararlas para comprender como se relacionan e interactúan.

Establecemos relaciones en función de cómo somos. Por tanto, para realizar una sinastría es preciso conocer cómo es cada una de las personas y qué espera de una relación. Es necesario, que estemos conscientes de nuestra aportación al éxito o fracaso en nuestras relaciones, mediante la comprensión de las características de nuestra personalidad. Una vez culminada esta fase podremos evaluar a fondo la dinámica entre ambas personas.

¿Cuáles son tus expectativas? ¿Qué estás dispuesto a ofrecer? ¿En qué temas, valores o creencias concuerdan? ¿Cómo manejan las crisis?

Este análisis, no aspira, contrariamente a la creencia popular, a anticipar el futuro o desenlace de la relación. Ésta dependerá del libre albedrío de cada una de las personas  involucradas y de ninguna manera a una sentencia o bendición astrológica. Más bien, devela las afinidades, complementariedades y tensiones que pueden existir en la relación.

La compatibilidad astrológica amorosa es ante todo una cuestión de corazón. Sólo el amor puede superar las dificultades que encuentran todas las relaciones. Conviene considerar la sinastría astrológica como un medio para conocerse mejor y conocer mejor al otro y tomar conciencia de las cualidades específicas de la relación en sí.


La deuda karmica y la reencarnación



                        
Las almas reencarnan por diferentes factores: para evolucionar y, también, por deudas contraídas en otras vidas.  Estas deudas kármicas tienen que ser saldadas en una o varias reencarnaciones según la cuantía de su Karma.
La entidad, antes de volver a encarnar, va considerando junto con sus protectores la forma más adecuada para saldar sus cuentas y la cuantía de éstas que cree poder cancelar en una encarnación. Sobre eso no  hay una regla fija. La entidad puede decidir pagar mucho o poco, según la cantidad que ella se sienta en capacidad para redimir.
Un karma no siempre es de una vida anterior; un karma puede permanecer en espera de que el alma haya acumulado la energía moral suficiente para pagarla. Cuando la entidad ya se siente con fuerza para  saldarla, entonces, recién programa la forma más adecuada que la redima de esa deuda de causa y efecto, y al  mismo tiempo, le ayude y sirva de enseñanza en su evolución.
Las pruebas kármicas determinan la duración de la vida material, las enfermedades, el estado económico; en cierta forma, el carácter que va a necesitar el alma  para sobrellevar estas cargas en su vida terrena. En su programa de actividades como entidad encarnada figura sus afectos, enconos, odios, que debe  vencer y transmutar en la presente encarnación.

Las almas  con deudas karmicas grandes, muchas veces, tienen una niñez feliz, estable y protegida, a fin de que ese amor que reciben les dé fuerzas para resistir las pruebas que le sobrevendrán en su mayoría de edad. Hay entidades que escogen pagar desde niños; por eso es muy frecuente ver personas que vienen sufriendo desde pequeños. Estas son las entidades que si se sienten con fuerzas para pagar una gran cantidad de karma de una sola vez. Ahora, sí las almas que no cumplan, conforme a lo programado,  agravan su deuda, la aumentan, y tendrán que pagarla con ese agravante además. El proceso reencarnatorio por karma es ligeramente diferente que el normal. El alma escoge la familia en que va a encarnar, dentro de aquellos con los que tiene compromisos karmicos, como una necesidad u obligación. Esto lleva a una encarnación difícil; en un grupo no armónico en el que sólo les liga la casta. Una entidad tan karmica como la reencarnante va a tener una existencia desajustada, sin armonía en el medio en que se desenvuelve.

Los grupos karmicos se forman por entidades mutuamente interrelacionadas que deciden pagar  juntas sus deudas, y forman así estos grupos karmicos de expiación. Esto sucede, generalmente, entre los grupos que comparten un mismo destino , por ejemplo, en una desgracia colectiva, en matanzas genéticas, guerra, etc. Cada uno de los que comparten estos sucesos forman en mayor o menor grado, parte de un grupo que hizo daño en otra encarnación.

Así karmicamente se unen para expiar sus faltas, recibiendo cada uno la parte proporcional a la cuantía de su deuda. Vemos por ejemplo que en un accidente múltiple, unos mueren, otros quedan heridos  o desencarnan, después, en medio de atroces dolores. Otros quedas lisiados y, por ahí, a uno no le pasa nada, y dicen: ¡milagrosamente se salvó!

Pués éste último sólo debía recibir un escarmiento, porque participó con el grupo pero, tal vez,  su karma era mas leve.
Las cosas no son obra de la casualidad, sino de la causalidad. Todo tiene un porqué. Y cuando las desgracias o sufrimientos se acumulan sobre uno, hay que pensar en las enseñanzas que esos pesares nos traen y qué beneficio espiritual podemos sacar de ellos. Si recibimos las pruebas con humildad y resignación, procurando superarlas, podemos trasmutarlas en algo positivo en el proceso de nuestra limpieza kármica. Así poco a poco, sublimamos las pruebas y nos trasformamos de adentro hacia fuera; emanando y transmutando, vamos limpiándonos más aceleradamente de nuestra carga oscura y negativa que nos cubre como un manto y nos nos deja ver la luz.
El alma que encarna con karma tiene en su cuerpo astral todas las imperfecciones que lo cubren como una coraza, en sus cuatro cuerpos inferiores y, en cierta forma, impiden su desenvolvimiento. Es como una casa linda que está  completamente cercada y tapiada, lo cual impide ver la belleza que los rodea, pues no penetra la luz del sol.
El alma kármica, al encarnar, traslada a su cuerpo físico toda su carga, y esto determina, muchas veces, que el cuerpo al nacer traiga muchas imperfecciones o males congénitos , lo que se llama un ser  defectuoso.
El hogar donde nace este ser, debe tener una ligazón karmica con el infante, por cuanto la prueba es tanto para la entidad del cuerpo afectado como para los familiares más allegados, quienes sufren al verlo así y se esfuerzan por ayudarlo, al punto que dejan de lado proyectos personales, para dedicarse a cuidar y proteger a este ser.
Cuando el alma karmica acoge las pruebas y vence en las tareas redentoras que programó en el astral, entonces, desencarna y pasa a un centro de rehabilitación espiritual, a una especie de clínica astral en la que le constituyen y curan el cuerpo astral de todas las molestias y sufrimientos que le causó la expiación karmica.
Como el cuerpo astral sufre el desajuste emocional que le determinó su karma, por ello, después de expiar el karma, dicho cuerpo debe recibir su tratamiento de recuperación.

Al purgar el karma, el cuerpo astral de la materia o espíritu de la materia descarga del cuerpo astral toda la carga recibida; y es así como éste queda engrandecido y limpio de esa nube o imperfección, listo para colaborar con el alma en una nueva encarnación que siempre es más benigna que la anterior, puesto que ya su entidad ha desarrollado su luz al haber vencido, en la encarnación anterior, parte de sus limitaciones.
En cambio, si la entidad no logra sobreponerse a las pruebas, las agrava y limita más sus posibilidades en la próxima encarnación, al traer más densa y pesada la materia, debido a que su cuerpo astral está cargado de deficiencias e imperfecciones.
Casi todos los que encarnan en este planeta tienen karma, por cuanto éste es un planeta de expiación, un planeta karmico; y salvo muy contadas excepciones encarnan grandes guías, luminarias, para ayudar a esta humanidad doliente a liberarse de sus karmas. Tambien encarnan en el planeta castas de otros planetas que vienen con su bagaje de karma expiatorio. Eso quiere decir que, salvo algunas veces en las que se reencarnan en una vida de premio o estímulo, todos van pagando karmas –unos más y otros menos- en casi todas sus reencarnaciones.

Estas pruebas karmicas son, también peldaños de superación, porque una vez superadas, el alma queda con la lección provechosamente aprendida. Con lo cual la entidad enriquece su caudal de conocimientos y amplia su campo de conciencia, para poder comprender en mejor forma lo que viene después en su escala evolutiva.
Por eso el Maestro dice: ¡Hijos míos, aprended vuestras lecciones conforme os las den, recibiéndolas con resignación, fé y amor, con ese Amor Puro que todo transmuta.
Así os encontraréis con la satisfacción de ver que os váis acercando, poco a poco, a la superación, al Amor, a la Luz, Porque todos soís luz; sólo que por karma no reflejaís la luz, la tenéis oscurecida, tenue pero conforme vayáis despejándola podréis ir  acercándonos al PADRE, por que de El venís y a El debeis volver.



Saturno el planeta karmico




En la interpretación de las cartas natales, casi todos los factores pueden considerarse como kármicos o como poseedores de implicaciones kármicas. Sin embargo, hay algunos factores astrológicos específicos a los que se debe prestar especial atención en astrología kármica. A partir de ahora trataré alguno de estos factores en el blog, dedicando una serie de artículos a esta especialidad esotérica de la astrología.

Saturno es uno de estos factores, a éste planeta se le suele llamar "El Señor del Karma", para muchos astrólogos Saturno representa el mayor problema kármico en la vida de todo individuo. Al planeta Saturno se le llama "El Señor del Karma" no porque sea el único elemento del mapa natal que simbolice un aspecto del karma personal, sino porque la posición y los aspectos de Saturno revelan dónde nos encontramos con nuestras pruebas más específicas y concentradas, lo mismo que dónde experimentamos con frecuencia dolor y frustración.

Y como mucha gente, cuando escucha "Karma" cree que todo Karma es negativo y perturbador, muchos ven las pruebas de Saturno como idénticas a la acción de dicho Karma. No obstante, esta es una burda simplificación excesivo, lo mismo que una mala interpretación de lo que es el Karma realmente. Tal vez sea más exacto decir  que Saturno en la carta natal -especialmente según su posición de casa y conjunción, cuadratura y aspectos de oposición- muestra dónde nuestro karma "difícil" entra en su foco más específico. Estos aspectos tensos y desafiantes de Saturno muestran cristalizadas pautas de pensamiento y acción que se han vuelto hábitos muy arraigados y que bloquean nuestra corriente de energía creativa. Dichos aspectos revelan el mal uso pasado de un talento o una facultad que ahora deberemos disciplinar y volver a dirigir hacia cauces más constructivos. Es en ese ámbito que es necesario un ajuste radical en nuestro enfoque y actitud. Tal aspecto -y esto podría aplicarse en menor medida al quincucio, a la semicuadratura y a los aspectos de semisextil- genera gran energía desde su tensión interior; y podremos usar esta energía para desarrollar conocimiento y creatividad mayores. Saturno es el planet a de la forma y la estructura, y a menudo descubrimos que los planetas que están en estrecho aspecto con Saturno necesitan recibir una nueva forma de expresión. Esto lo veremos más adelante pues aquí solo estoy introduciendo a los lectores de mi blog a Saturno como señor del Karma.Sin embargo, Saturno, en la carta natal, es no sólo indice de obstáculos de los que hemos de ocuparnos. Casi todo énfasis excesivo, casi toda falta vital o configuración particularmente tensa -no importa que planetas estén metidos en ella- puede señalar una necesidad importante de crecimiento y desarrollo. Lo primero que hay que comprender es que la vida tiene una finalidad, para que, por una razón positiva, tengamos que encontrarnos con estas dificultades.Dicho de otra manera, cuanto mayores sean los obstáculos en el cuerpo físico, mayor será la oportunidad de un alma para saldar sus deudas kármicas y lograr un crecimiento espiritual más rápido. Los obstáculos son tropiezos si se los supera positivamente, y el alma que, en el cuerpo de carne, afronta jovialmente y vence los impedimentos físicos, crece con más rapidez que otro que, según las normas físicas, tiene todo por lo cual vivir.
La recompensa no es en la forma física sino en el desarrollo espiritual, y cuanto más sean los obstáculos a vencer en una vida física, menos necesitará el alma de volver a la forma física para pulir las tosquedades de su carácter.


¿Que es el Akasha?

      


En el hinduismo y el budismo, el Principio vital que impregna todo lo que existe o el espacio del universo que todo lo penetra. Akasha es un término sánscrito que significa "el espacio que todo lo penetra”

En el hinduismo, el akasha  es visto como la sustancia éter, el quinto y más sutil de los elementos.  El akasha permea todo en el universo y es el vehículo para toda vida y para el sonido.  En la práctica del yoga, el akasha es uno de los tres principios, universales.  Junto con el prana (el aliento de vida) y la mente creativa, forma una trinidad de fuentes de poder mágico y psíquico que son inmanentes en todo lo que existe en el universo, desde el reino mineral hasta los reinos más complejos.  Del akasha deriva la voluntad, que permite realizar toda clase de hazañas.

En el budismo, el akasha no es éter sino espacio, del cual existen dos clases.  La primera clase es el espacio limitado por lo material y asociado con el skandas o "agregados” que constituyen la personalidad: forma física, sensación, percepción, formaciones mentales y conciencia.

En la teosofía, los registros o archivos matrices de todo lo ocurrido desde el principio del universo.  Se dice que estos registros existen como impresiones en el plano astral y proveen una suerte de legajo, conteniendo toda clase de información que puede ser útil para las almas que desean examinar su progreso espiritual a través de varias vidas.

El término "akáshicos' proviene del sánscrito akasha, definido ya sea como la sustancia etérica fundamental del universo o como el espacio que todo lo penetra.  Según la teosofía, el akasha es un registro eterno de las vibraciones de cada acción, pensamiento, emoción, luz y sonido.

Algunos psíquicos dicen que consultan los registros akáshicos, ya sea usando la clarividencia o a través de viajes extracorporales, para recibir información acerca de vidas o hechos pasados.  El proceso se describe en formas variadas: como sintonizar una transmisión de radio o como visitar una biblioteca enorme y buscar la información en libros.  Algunos dicen que encuentran espíritus guías que los ayudan a localizar la información.

El médium estadounidense Edgar Cayce consultaba a menudo los registros akáshicos para observar vidas pasadas y así encontrar las razones para los problemas de salud, personales y maritales en las vidas presentes de sus clientes.  Cayce llamaba a los registros akáshicos la "Memoria Universal de la Naturaleza' y el "Libro de la Vida”.

En Edgar Cayce on Reincarnation, escrito por Noel Langley, Cayce describe un aparente viaje extra corporal a los registros akáshicos para obtener información acerca de un cliente.  Cayce dice que se sintió salir de su cuerpo y viajar por un estrecho y recto haz de luz.  A ambos lados del haz había niebla o humo, y seres nebulosos trataban de distraerle de su misión.  Algunos le rogaban que les ayudara, pero él se mantenía en la luz.  Mientras seguía, los seres adquirían una forma más definida y lo molestaban menos.  Eventualmente abandonaron su intención de distraerle y parecía que lo ayudaban a seguir, después lo ignoraron, completamente.  Finalmente llegó a una colina donde vio en un monte un gran templo.  Dentro del templo había un salón grande como una biblioteca, llena de libros acerca de las vidas de la gente.  Todo lo que tenía que hacer era sacar el libro que quería.

 El filósofo Rudolf Steiner escudriñó los registros akáshicos, a los que llamó crónicas akáshicas, para producir sus detalladas descripciones de las perdidas civilizaciones míticas de Atlántida y Lemuria.  Según Cayce y otros psíquicos, los registros akáshicos viajan en ondas de luz y cualquiera puede tener acceso a ellos mediante el apropiado entrenamiento y sintonización.

                                                        

La sanación akashica


La Sanación Akashica es una técnica que aúna métodos de sanación energética usando la información obtenida en los llamados Registros Akashicos. Es una herramienta principalmente de auto-sanación y auto-limpieza, permitiendo a aquella persona que la aprende localizar problemas, restricciones y bloqueos en su sistema energético: el sistema de canales, chakras, aura, cuerpos sutiles, etc., así como transmutar y reducir su manifestación física en diferentes áreas de vida, en problemas o en situaciones concretas que son el resultado del problema a nivel energético.Básicamente para eliminar bloqueos, sanarlos y liberarlos.
En una lectura podemos encontrarnos distintos bloqueos que se han ido generando a través de nuestra vida actual, pero también en otras vidas, que al reencarnar, nos "trajimos" como una especie de "asignatura pendiente" en nuestro aprendizaje, pero que no necesariamente debemos repetir.
Otros provocan patrones negativos, que no son más que el modo en el que aprendimos algo en el pasado, y que no nos hemos vuelto a cuestionar, pero que con el tiempo, ha creado una conducta que nos es perjudicial, y que no sabemos como cambiar.
También es posible que alguno de esos bloqueos, haya creado un déficit en nuestro sistema energético, lo que provoca que la energía no fluya correctamente, y eso puede derivar en enfermedad, según el cuerpo o chakra que afecte.Con la lectura, lo que conseguimos es sanar los bloqueos que van saliendo. Desatar nudos karmicos de esta encarnación o de encarnaciones pasadas.


El pensamiento positivo


La manera en que usted piensa y habla con usted mismo puede afectar grandemente su visión de la vida y hasta su salud física y emocional.
 Imagine un círculo donde el ciclo empieza por un comentario sencillo pero radical hacia usted mismo. Por ejemplo, “No puedo” o “Todo me sale mal.” El siguiente paso, sea cual sea, ya está invadido de negatividad pues usted ya ha declarado que no saldrá bien. Ya que manifestamos lo que declaramos.  Cuando las cosas efectivamente no le salgan bien, usted confirmará su creencia y pensamiento negativo, lo cual llevará a más declaraciones radicales negativas. Y así, poco a poco, el círculo vicioso se crea y reproduce infinitamente en su vida, creando cada vez más ondas que tocan cada aspecto de su vida.
El cambio no es sólo necesario sino muy posible. El pensamiento positivo es un hábito que se puede desarrollar y cuyos beneficios son inmensos.
Pero, qué es el pensamiento positivo?
Pensamiento positivo no es lo mismo que negación de lo negativo. Pensamiento positivo no es incapacidad para ser realista. Pensamiento positivo es simplemente la habilidad de concentrarse en los aspectos buenos y beneficiales de cada situación, de transformar una situación desventajosa en una productiva, y de esperar un resultado positivo en cada ocasión.
 El pensamiento positivo es motivante, inspirador y energizante.
 Afecta la salud del individuo al:

Aumentar longevidad

Disminuir el riesgo de depresión

Disminuir los niveles de estrés

Fortalecer el sistema inmune

Mejorar la salud cardiovascular

Según los expertos, el pensamiento positivo le permite a la persona manejar las situaciones estresantes y difíciles de una mejor manera, lo cual reduce los efectos negativos del estrés en el organismo. Las personas optimistas también tienden a cuidarse más, lo cual los predispone a comer más sano, y a evitar conductas autodestructivas como el alcohol y las drogas.
 A nivel energético, el pensamiento positivo (el pensamiento en general) también ayuda a manifestar nuestra realidad. Nuestra vida está llena de aquellas cosas que primero declaramos mentalmente. Una vida llena de pensamientos positivos, es también llena de salud, prosperidad, amor y tranquilidad.

 ¿ Como desarrollar el  pensamiento positivo ?
Desarrolle sentido del humor. Aprenda a reírse de usted mismo y sus falencias. Esta práctica le ayudará a buscar lo jocoso en cada situación.
Ríase. La risa, hasta la fingida, tiene un efecto inmediato en nuestro estado de ánimo.
Utilice afirmaciones. Si no está acostumbrado a pensar en términos positivos, empiece por forzarse. Una buena manera de empezar es elaborar afirmaciones y luego repetirlas continuamente.
Sea su mejor auditor. Esté alerta todo el tiempo y párese apenas note que está pensando en términos negativos. Cancele cada pensamiento negativo, y reemplácelo inmediatamente con un equivalente positivo. Entre más haga esto, más natural se le hará el proceso hasta que el pensar positivamente será algo normal en su vida.
Rodéese de personas e influencias positivas. Siempre habrá aquel amigo o familiar que siempre está quejándose de algo o alguien. Muchas veces, este tipo de persona nos arrastra sin querer a conversaciones destructivas que nos ponen en un estado de ánimo negativo. Para promover pensamiento positivo, empiece por rodearse de personas que tienen una visión optimista de la vida y las relaciones. Adopte también el hábito de leer y ver libros y películas que le inspiren y le motiven y suban su energía. Películas de violencia o del fin del mundo, por ejemplo, sin querer nos infunden una visión negativa.
Los pensamientos positivos son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacita a ser constructivos, nos dan el sentimiento de contentamiento interior y gracias a esto las expectativas que tenemos sobre las personas de nuestro entorno disminuyen. Lo que es sumamente sano para las relaciones interpersonales ya que se vuelven más duraderas y armoniosas. Otro beneficio de los pensamientos positivos es que son nuestro mejor escudo contra las enfermedades, ya que si nuestro cuerpo esta equilibrado gozaremos de una excelente salud.


lunes, 9 de junio de 2014

Aborto ¿que decisión tomar ?




El dilema sobre el  aborto cada vez toma mas importancia en todos los estratos sociales.
Si bien en un tiempo era un tema tabú, hoy ya pasó a ser un tema que se conversa en cualquier lugar o reunión.
Hay muchas personas en el mundo que están a favor del aborto, por muchas cuestiones, pero sobre todo, porque opinan que la mujer debe preservar sus derechos sobre su cuerpo físico, su mente y su destino.
Si lo miramos desde el punto netamente físico y terrenal, podríamos estar de acuerdo, pero ¿ que sucede cuando lo enfocamos desde el punto de vista moral, ético o religioso ?
Mi opinión personal ha ido modificándose con el tiempo.
Cuando era muy jovencita estaba de acuerdo en que el aborto no debía estar penado por la ley y que la mujer que estaba pasando por una situación limite podía ejercer el derecho a elegir sobre su vida.
A medida que fui creciendo, viviendo y estudiando sobre espiritualidad, se amplió mi consciencia  y pude comprender lo que significa un aborto.
Un aborto es tirar por la borda un montón de compromisos que hemos firmado antes de volver a la tierra.
Si bien lo seres humanos, no gozamos de un libre albedrío total, pues tenemos karma que saldar, aprendizajes que realizar y compromisos que hemos adquirido, mientras esperábamos volver a este plano, hay circunstancias en las que una decisión nuestra puede ser determinante para nosotros y nuestro entorno en el plano físico, que también y con la misma fuerza, puede afectar a las almas que están en otro plano, pero que siempre están inter-relacionadas con nosotros, aunque no seamos conscientes de ello.
Un alma antes de encarnar elige a sus padres. En general el karma entre las partes es bastante pesado, pero también existen las encarnaciones que se eligen para devolver amor o para compartir aprendizajes o una vida plena de momentos felices y compartidos.
Un aborto tira por la borda con todos esos compromisos y con todo el trabajo realizado por los seres de Luz encargados de trabajar en planes de futuras vidas. El tema es complejo.
Hay que elegir a los padres que coincidan con nuestra evolución y nuestro destino, a saber, raza, nacionalidad, cultura, idiosincracia etc, pero lo mas importante el karma o la deuda que tenemos con los mismos.  Al abortar se pierde no solo una posible encarnación, sino también, todo el trabajo previamente realizado para que esa encarnación sea posible. Hay muchos seres que desean volver al plano físico para seguir evolucionando y pocos padres, en relación, que quieran prestarse para ello, ya que es sabido, que a mayor progreso menos nacimientos. Muchas parejas eligen, hoy en día, no desarrollar la paternidad, ya que eligen la libertad de no tener ataduras y complicaciones con criaturas para poder moverse por el mundo con mayores posibilidades.

La visión budista sobre el tema 

por Javier Akerman : naturopata, Lic. Medicina Tradicional china, Presbítero de la Comunión Anglicana, Maestro de Yoga Tibetano y Meditación.





Los budistas generalmente son reacios a intervenir en la decisión personal de una mujer a interrumpir su embarazo. El budismo, sin embargo, desaconseja el aborto pero también desalienta la rígida imposición de los absolutos morales. Esto puede parecer contradictorio. En nuestra cultura, muchos piensan que si algo es moralmente incorrecto debería ser prohibido, pero el criterio budista es que el seguimiento rígido de las normas no es lo que nos convierte en “seres morales” ¿Y dónde quedan en el budismo los derechos humanos? En primer lugar, la visión budista del aborto no incluye un “concepto de derechos”, ya sea un “derecho a la vida” o un “derecho al propio cuerpo”. En parte, esto se debe a que el budismo es una religión muy antigua, y el concepto de los derechos humanos es relativamente reciente.

El budismo dice que la vida “no tiene un comienzo”. Los científicos nos dicen que la vida llegó a este planeta, de alguna manera, hace alrededor de cuatro mil millones de años y desde entonces la vida se ha expresado en diversas formas. Pero nadie ha observado el “principio”. Nosotros, los seres vivos, somos manifestaciones de un proceso ininterrumpido que ha estado ocurriendo durante cuatro mil millones de años, (según nuestro conocimiento actual y temporal). Por eso preguntar ¿cuándo empieza la vida? es una pregunta sin sentido.

Usted podría preguntarse, ¿qué pasa con el alma individual? Una de las preguntas más esenciales y más difíciles de las enseñanzas budistas es anatman o anatta – “sin alma”. El budismo enseña que nuestros cuerpos físicos no están poseídos de un “yo intrínseco”, y que nuestra sensación persistente de nosotros mismos como algo separado del resto del universo es una ilusión. Pero esta no es una enseñanza nihilista. El Buda enseñó que si podemos ver a través de la ilusión del pequeño yo individual, nos damos cuenta de un inmenso “yo” que no está sujeto al nacimiento y la muerte.

¿Qué es el yo?

Nuestros juicios sobre las cuestiones diarias dependen en gran medida la forma en que conceptualizamos. En la cultura occidental observamos a los individuos como “unidades autónomas”. La mayoría de las religiones enseñan que estas unidades autónomas” que están dotadas de un alma. Ya he mencionado la doctrina de la anatman. Según esta doctrina, lo que consideramos como nuestro “yo” es una creación temporal de las skandhas. Las skandhas son atributos o forma: los sentidos, la cognición, la discriminación, la conciencia… que se unen para crear un distintivo, ser vivo. Como no hay alma que tiene que transmigrar de un cuerpo a otro, no hay “reencarnación” en el sentido usual de la palabra. El renacimiento se produce cuando el karma creado por una vida pasada se traslada a otra vida. La mayoría de las escuelas de budismo enseñan que la concepción es el inicio del proceso de renacimiento y que, por tanto, marca el comienzo de la vida de un ser humano.

El Primer Precepto Budista:

El primer precepto de budismo a menudo se traduce como “Me comprometo a abstenerme de destruir la vida”. Algunas escuelas de budismo hacer una distinción entre la vida animal y vegetal, y otras no. Aunque la vida humana es más importante (¿para quién?) nos advierte del precepto de abstenernos de tomar la vida en cualquiera de sus innumerables manifestaciones.

Desde esta perspectiva no hay duda de que la interrupción de un embarazo es un asunto sumamente grave, pero no como “precepto humano” sino como una acción extensiva a la conciencia del que lo hace. Sin embargo ninguna escuela de budismo absolutamente lo prohíbe desde un punto de vista “moral”.
El budismo nos enseña a no imponer nuestras opiniones sobre los demás y a sentir compasión por aquellos que se enfrentan situaciones difíciles. Aunque algunos países predominantemente budistas, como Tailandia, imponen restricciones legales sobre el aborto, muchos budistas no creen que el Estado deba intervenir en asuntos de conciencia, moral o religión.

Entonces, ¿en qué quedamos?

El egoísmo, el deseo y el sufrimiento que puede crear el acto de abortar marca la diferencia entre “prohibir moralmente” y “evitar el sufrimiento y las consecuencias de nuestros actos en cuanto a seres libres”. Somos responsables de nuestros actos y de las consecuencias de los mismos, por eso debemos meditar acerca de nuestras intenciones antes que ceder a nuestros impulsos o deseos, no porque un “dios” pueda “castigarnos” sino porque lo que yo hago no está libre de interacciones con el resto de los seres y con la misma historia que me voy forjando. Somos responsables de nuestros actos. Meditemos sobre ello.

Como sacerdote ortodoxo nunca podré aceptar el aborto y como instructor de filosofía budista tampoco, aunque entre ambas disyuntivas puede existir una respuesta común, no exenta de polémica, lo sé, pero a la que he llegado de forma progresiva tras conciliar “moral” con “meditación”, “creencia” con “reflexión activa”. No se trata de culpar a nadie. Se trata de responsabilizarnos de nuestros actos y ayudar siempre a quien lo necesite. Detrás de cada aborto hay un drama personal o un comportamiento egoísta irreflexivo, nos guste o no. No se trata de posicionarnos desde “trincheras” ideológicas, que separan en lugar de buscar soluciones. No se trata de: “yo decido sobre mi cuerpo” o “yo decido por ti”. Hay un camino que , en mi opinión, debería exaltar la vida, la comprensión y la ayuda mutua.


¿Qué podemos hacer antes de abortar? ¿Qué podemos hacer para evitar el sufrimiento?