Toda actividad
en el Universo para que exista, requiere de seres que se ocupen en realizar esa
actividad. El Universo gira, funciona y se desenvuelve únicamente porque es
sostenido. La religión lo llama la Voluntad de Dios, la ciencia lo llama Leyes
de la Física. El esoterismo explica que para que una Ley cósmica pueda existir
y manifestarse se requiere que haya una Jerarquía de seres detrás de ella que
la generen y la dirijan. A esas Jerarquías se les conoce como Dhyani-Chohanes o
‘Señores de Luz’. Son los reinos superiores al reino humano definidos por el
Glosario Teosófico como “Las Inteligencias Divinas encargadas de la supervisión
del Kosmos”.
El reino que se
ocupa de registrar todos los acontecimientos que suceden en el Universo se le
conoce como los Lipikas. Místicamente están íntimamente conectados con Karma
del cual son sus agentes (lo cual es lógico, ya que sin un registro, Karma no
podría funcionar). También son los que arrojan a la objetividad, a partir de la
Mente Universal, el plan sobre el cual los Constructores (otro reino superior)
reconstruyen el Universo al final de cada noche cósmica
Los Registradores celestes, los
"Escribientes", aquellos que registran cada palabra proferida y cada
acción ejecutada por el hombre mientras vive en esta tierra. Como enseña el
Ocultismo, son los agentes del KARMA, la ley de Retribución. Son los Registradores
o cronistas que impresionan en las (para nosotros) invisibles tablas de la Luz
Astral, "la gran galería de pinturas de la eternidad, un registro fiel de
cada acción y aun de cada pensamiento del hombre, de todo cuanto fue, es o será
en el Universo fenomenal. Como se expresa en Isis sin velo, este lienzo divino
e invisible es el Libro de la Vida. Los Lipikas pesan los actos de cada
personalidad en el momento en que se efectúa la separación definitiva de sus
"principios" en el Kâma-loka, y suministran al hombre el molde de su
cuerpo etéreo futuro, molde ajustado a las condiciones Kármicas que han de
formar el campo de su próxima vida. Como quiera que los Lipikas son los que
desde la pasiva Mente universal proyectan en la objetividad el plan ideal del
Universo sobre el cual los "Constructores" reconstruyen el Kosmos
después de cada Pralaya, son ellos los que corren parejas con los siete Angeles
de la Presencia o Espíritus de los astros, siendo así los amanuenses directos
de la Ideación eterna o "Pensamiento divino", como la denomina Platón
Los Lipikas son Inteligencias espirituales que guardan
los registros karmicos y ajustan las complicadas operaciones de la ley de causa
y efecto. Son llamados los archiveros celestiales o señores del destino pues
imprimen en las tablillas invisibles de la luz astral un registro fiel de cada
acción y aun de cada pensamiento del hombre; de todo cuanto era, es y será.

