domingo, 5 de noviembre de 2023

La lujuria y el amor - María Magdalena


Amados hombres y mujeres:

¡Yo Soy María Magdalena y os saludo a todos!
Estoy aquí entre vosotros como un alma, como una mujer, como una hermana. Soy una con vosotros y, habiendo sido humana, conozco todas las emociones que hoy tenéis. No son extraños para mí.
Lo que más me llama la atención, ahora que estoy observando la vida en la Tierra desde este plano, es la preciosidad de la vida que hay en el planeta. La vulnerabilidad del ser humano, el dolor y las heridas que sufrís mientras estáis en la Tierra. Y a la inversa, vuestro increíble valor, vuestro persistente deseo de Luz y Amor, vuestra perseverancia y alegres victorias. Para mí, eso es lo que caracteriza a la Tierra ahora. Os veo como ángeles valientes que emprenden esa experiencia por vosotros mismos.
Cuando descendéis a la vida terrenal, casi siempre venís de un reino que vibra a un nivel más alto de lo que lo hace ahora la sociedad humana en la Tierra. Desde algún lugar profundo aceptáis recibir la energía terrestre. Elegís danzar con la vida de la Tierra, la cual, en parte, es la danza con la oscuridad, con el miedo, con la resistencia, con la soledad y con el sentimiento de estar perdido.
Asumisteis ese riesgo, y yo ahora puedo ver por qué. A pesar de todo el sufrimiento, del esfuerzo, de la densidad, no hay otro momento tan profundo, tan rico y tan intenso como cuando estáis encarnados en la materia.
Sin embargo, a menudo, queréis salir de la forma y moveros más allá, fundiros con algo más grande, algo superior. Buscáis ser liberados de los confines de la vida terrenal. Pero yo veo vuestra belleza tal como sois, como seres humanos: hombre, mujer, niño o adulto. En esa forma específica que tenéis, irradiáis la Luz de la Creación.
Muchas tradiciones espirituales se han centrado en la trascendencia de la forma humana, diciendo frases como estas: “El cuerpo no es bueno, no es un mensajero de la verdad”. “Las emociones no son de fiar, las pasiones están fuera de todo cuestionamiento”. “La sexualidad es una fuente de tentación, sí incluso es venenosa.”
Toda la existencia terrenal realmente fue debilitada y extirpada de su santidad por esta clase de pensamiento y eso ha ocurrido por el deseo de control.
Ha habido poderes en la Tierra que han querido tener el control sobre la vida. Y para ejercer el control sobre las personas, la mejor forma de lograrlo es por medio de la mente: a través de ideas e imágenes que vosotros disemináis, que usáis para adoctrinar. El control mental es mucho más potente que la manipulación mediante el poder físico. Podéis tocar profundamente el alma de las personas y cambiarlas cuando ponéis ante ellas ciertas imágenes acerca de cómo son, acerca de su solvencia o indignidad y de la bondad o “maldad”, entre comillas, de sus impulsos naturales.
De ese modo habéis sido profundamente afectados y, debido a ese condicionamiento, comenzasteis a ver la vida en la Tierra como un sin sentido. Eso se os ha enseñado e inconscientemente aún sostenéis tales impresiones. Aún tenéis una influencia en cómo pensáis acerca de vosotros mismos, en cómo sentís vuestro cuerpo, vuestra sensualidad, vuestros deseos, vuestras emociones y vuestras pasiones.
En estos días las cosas comienzan a aflojar; las viejas ideas están al borde del colapso. Eso de debe a que que más y más personas están despertando y sintien el deseo de ser auténticos. Esta nueva ola de energía está despertando a las personas individualmente, uno por uno y, a medida que crezca, afectará a la sociedad como un todo. Podría decirse que es un movimiento de retorno a la Tierra y de regreso a vuestro ser natural, siendo parte de la Tierra. Vuestro cuerpo es parte de la Tierra; vuestra sexualidad, vuestros instintos, el lenguaje de vuestro cuerpo, son parte de la Tierra. Vuestra naturaleza terrenal no puede ser negada indefinidamente; es una parte viable de la Creación.
¿Y cómo lleváis esa conexión entre lo bajo y lo elevado? Tradicionalmente, se os dijo que esa espiritualidad tenía que ver con “lo elevado”, y a menudo también con la servidumbre a un ideal – tal como encomendaros al servicio de vuestro vecindario o comunidad. Y lo bajo fue equiparado con lo que está basado en el ego, centrado en uno mismo, persiguiendo vuestros propios deseos. Si vosotros seguís vuestras inclinaciones, os “salís de la pista”; lo basado en el ego estaba cargado con el pecado y el juzgamiento.
Ahora, sin embargo, estáis en mitad de una transformación en cuanto a lo que pensáis acerca de la espiritualidad. Sentís ese llamado a cambiar en todo vuestro ser y habéis venido aquí a apoyar el despertar de la conciencia en la Tierra.
Antes de que dierais el salto a vuestra vida actual, sentisteis el potencial de un cambio fundamental que tendría lugar en esta época. Vuestra alma sintió ese tirón y decidisteis que deseabais ser parte de ello, por lo que volvisteis aquí de nuevo. El dominio de la vieja conciencia había sido llevado al límite. Ahora, las cosas tendrían que ser diferentes. Incluso la supervivencia de la humanidad, de la naturaleza y de la armonía con la Tierra depende de ello.
Este proceso de despertar y de transformación os pide que os volváis hacia lo llamado inferior en vosotros mismos y que le asignéis un valor completamente diferente. ¿Y qué significa ese giro hacia lo inferior? Pues significa conectar con vuestro cuerpo, con vuestro abdomen, con vuestras emociones, al mismo tiempo que reconocéis vuestra naturaleza animal.
Como seres humanos habéis vivido tanto tiempo en vuestra mente que habéis perdido la conexión con lo que yo llamaría vuestra “animalidad”, la parte animal, la parte instintiva que hay en vosotros. Ese término inmediatamente evoca en vosotros ciertas asociaciones, ¿pero qué es realmente la “animalidad”? Los animales no tienen energía mental, como tienen las personas. Ellos viven del instinto, pero ese instinto es mucho más sofisticado. Vuestro instinto está en el abdomen. El instinto os ayuda a percibir directamente cómo os hacen sentir las cosas: sientes que es bueno o sientes que es repulsivo; si esa sensación conlleva algo deseable o si prefieres que esa sensación desaparezca. Pero lo que es difícil para las personas es confiar en su instinto, y a veces ya no pueden sentirlo. Habéis vivido tan fuertemente desde la mente que habéis perdido la conexión con vuestro instinto, la sabiduría de vuestra naturaleza animal.
Vuestra relación problemática con vuestra animalidad, el animal que hay dentro de vosotros, se muestra claramente en el área de la sexualidad. 09:38 ¿Qué sucede cuando una persona inicia una relación íntima y sexual con otra? En una amistad, donde no hay sexualidad, hasta cierto punto podéis permanecer fuera del área de lo instintivo, de la naturaleza animal. Podéis conectaros desde la mente y, cuando la conexión se hace más profunda, también desde el corazón. Pero una vez que el área de la sexualidad se abre entre dos personas, hay otras fuerzas en juego. Hay una atracción instintiva a nivel físico, una atracción entre opuestos, que poco tiene que ver con la mente ni tampoco necesariamente con el corazón.
El poder de la pasión sexual a menudo atemoriza a las personas y ellas pueden actuar de dos maneras. La atracción puede infundir tal temor a perder el control, de perderse a uno mismo, que se amilanan y se retiran o siguen el flujo de la atracción, pero manteniéndose centrados en las sensaciones de deseo sexual y no se abren a la profunda intimidad a la que la sexualidad puede iniciaros. Es muy raro que dos personas puedan estar en intimidad y experimentar una conexión tanto a nivel de su naturaleza animal como de su corazón. Y eso es una pena, porque la sexualidad realmente puede ser la puerta de entrada a una profunda mezcla de amor humano y espiritual.
¿Por qué es tan difícil para los hombres y mujeres experimentar el aspecto sagrado y sanador de la sexualidad? En lo referente a lo físico, a los instintos sexuales, vosotros habéis crecido con toda clase de tabúes y prohibiciones. Eso comenzó a cambiar hace algunas décadas, pero todavía no hay una libertad real en esa área. ¿Os sentís cómodos con las sensaciones de deseo sexual que experimentáis? ¿Podéis disfrutarlas? ¿O en realidad es algo inquietante de lo cual queréis deshaceros, ya sea teniendo sexo físico por pura necesidad fisiológica o evadiéndoos a través de la fuerza mental?
Todavía es difícil para las personas abrazar juguetona y alegremente sus propios deseos sexuales. Lo que sucede es que o se estancan en juzgamientos o miedos acerca de eso, yendo hacia la mente, o se sumergen en sus deseos sexuales de una manera culpable, secreta, haciendo de la sexualidad algo que acontece en la oscuridad. En ambos casos no puede haber conexión entre el corazón y la bestia, entre lo superior y lo inferior, entre la lujuria y el amor. No ser capaces de valorar la parte animal, también os apaga la parte amorosa y espiritual.
¿Cómo podéis reconectar lo que fue separado y sentiros más libres con vuestra naturaleza sexual y animal? Ante todo, honrando el cuerpo y soltando los viejos juzgamientos acerca de la lujuria y de la sexualidad. El deseo sexual es un flujo natural de energía generado por el cuerpo. Es inocente y no es inherentemente peligroso ni destructivo. Tratad de recibirlo con alegría y placer. Siempre que sintáis deseo sexual, disfrutad las sensaciones de hormigueo en vuestro cuerpo, vedlo como agradable en sí mismo, sin tener que actuar sobre eso.
Hay una sensualidad básica en vuestro cuerpo que existe como una tendencia subyacente y que os permite disfrutar diferentes clases de sensaciones corporales tales como comer, beber, tocar, bailar, bañarse o caminar bajo el sol.
La sexualidad, tener sexo con otra persona, es una expresión de esa sensualidad básica que os pertenece como seres humanos. No os avergoncéis de ello, disfrutadlo. Vuestra naturaleza sensual es algo precioso y delicioso. Si vosotros abrazáis vuestra naturaleza sensual y recibís las sensaciones de deseo sexual con una mente abierta, ¡os divertiréis con ello! Podríais compartirlo con otra persona y, si hay una conexión más profunda entre ambos, notaréis cómo el flujo del deseo sexual en realidad os acercará, permitiendo que los corazones se abran el uno al otro y se fundan no sólo a nivel físico sino también a nivel emocional y espiritual. El deseo sexual puede conducir al amor y a la intimidad genuina.
Lo que quiero enfatizar es que el deseo no es lo opuesto al amor sereno y sagrado entre dos personas. La lujuria y el amor pueden ir de la mano y el deseo sexual en realidad puede ayudaros a alcanzar un profundo estado de intimidad con otra persona, siempre y cuando os rindáis a él sin vergüenza ni reservas.
Muchos de vosotros tenéis arraigada la idea de que de que si os soltáis, si cabalgáis la ola de vuestras emociones o pasiones, las cosas se os irán de las manos. Pero con frecuencia es justo lo contrario . Si intentáis mitigar o controlar algo como la pasión sexual, estáis trabajando en contra de una fuerza natural que es tan poderosa que de todos modos os perderéis. Al mitigarla, provocáis expresiones retorcidas e incluso pervertidas de la sexualidad. Degradar las formas de la sexualidad siempre va acompañado de juzgamientos rígidos y enfermizos acerca de la naturaleza humana. Por eso el fervor religioso y la perversidad sexual a menudo van de la mano.
Que os sintáis seguros con vuestra propia naturaleza sexual es el primer paso hacia una conexión íntima con otra persona. Vosotros apreciáis vuestro propio cuerpo y la clase de experiencias que quiere ofreceros. Por supuesto, conectaros íntimamente con otra persona requiere más que sólo esto. Estáis tratando con otro ser, conformado y moldeado por un trasfondo y una historia diferentes. Para que ambos os sintáis seguros y a salvo, los corazones tendrían que abrirse uno al otro, porque ambos habrán construido defensas para protegeros a la hora de rendiros a otra persona, en contra de la confianza. Todos vosotros sufrís viejas heridas emocionales. Cada uno de vosotros tiene muchísimas defensas y es importante reconocerlas en vosotros mismos.
La intimidad emocional surge cuando vosotros estáis decididos a enfrentar vuestros propios miedos y cuando realmente deseáis comprender el dolor de cada uno. Cuando estéis dispuestos a hacerlo, el corazón se alegrará y habrá un flujo de sanación entre vosotros. Os aproximaréis el uno al otro, tanto a nivel corporal como a nivel álmico. Ese delicado proceso de aproximación es de lo que realmente se trata el arte de hacer el amor. Involucra devoción, paciencia, honestidad y coraje. Y es tanto apasionado como altamente espiritual.
Cuando inicialmente hablé acerca de la preciosidad de la experiencia humana en la Tierra, también me estaba refiriendo al arte de hacer el amor.
Como el alma que sois, vosotros no estáis ligados a la forma. En esencia, no sois un hombre o una mujer, un niño o un adulto, un enfermo o una persona sana; esas son manifestaciones temporales. Sin embargo, aquellas formas no permanentes ofrecen una variedad de experiencias que son potencialmente exquisitas y profundamente espirituales. Ser una mujer o un hombre os ofrece la posibilidad de experimentar el hacer el amor humano y disfrutarlo física, emocional y espiritualmente.
En la sociedad humana hay mucha confusión acerca de la sexualidad. En el encuentro entre un hombre y una mujer puede haber una apertura hacia una comunión sagrada, un espacio en el cual vosotros os sentís elevados hacia una totalidad que os trasciende a ambos como seres humanos. Podéis llamarlo el alma o Dios, pero lo notable es que esta experiencia sagrada no se parece para nada a la lujuria, aunque la lujuria – exploraros uno a otro físicamente – forma parte del inicio de ello. Vuestra naturaleza terrenal no es inferior ni vil; la sexualidad y la espiritualidad pueden complementarse. Por eso yo os animo a que os sintáis cómodos con vuestra propia pasión, con vuestros deseos corporales, con vuestra sexualidad y a que lo exploréis a vuestro propio ritmo.
De hecho, ahora me gustaría invitaros a que dejéis que vuestra conciencia descienda hasta el interior de vuestro abdomen. La conciencia no es nada más que el foco, por lo tanto dirigid ese foco hacia vuestro abdomen. Experimentad cómo se encuentra esa área y sumergíos más profundamente en la región de vuestros órganos sexuales y el chakra raíz, en vuestra pelvis.
Descended con vuestra atención hacia esa región de vuestro cuerpo, siendo objetivos y neutrales. Esa es una parte maravillosa de vuestro cuerpo. Sentid ahí la fuente de la fuerza de vida. Quizá veáis o percibáis un color. Experimentad cómo podéis dejar que ese flujo de la fuerza de vida, de la sensualidad y de lo físico, descienda hacia vuestras piernas y conecte con la Tierra.
Sentid cuán beneficioso y natural es experimentar ese flujo del cuerpo.
Observad si vuestro cuerpo necesita algo, si estáis dejando que vuestro cuerpo experimente todo lo que desea experimentar. ¿Hay algo que vuestro cuerpo quisiera experimentar más a menudo en vuestra vida diaria? Puede ser algo simple, algo que vosotros omitís mentalmente.
Tomaos seriamente esas necesidades; el cuerpo quiere llevaros al Hogar. El cuerpo no está en oposición al alma, porque es la misma alma en forma material. Es vuestra mente, más que vuestro cuerpo, lo que os destierra de vuestra alma. De manera que haced las paces con vuestro cuerpo y disfrutad de sus múltiples ofrecimientos.
¡Y así es!
Con amor,
María Magdalena

Canalizado por Pamela Kribbe

María y la conciencia fractal

 



Amados:

El día que el ser humano esté en armonía con el planeta, todos sus ríos rebosarán agua, todas las nubes estarán cargadas de agua, toda la Naturaleza brotará por sí misma.
El día que el ser humano ame al ser humano, expandirá su vibración de tal manera que no quedarán toxinas en la Tierra.
Estamos en una espiral de producción de existencia y, simplemente, se trata de unificarnos internamente. Todo ello nos dará un propósito en el proceso y la responsabilidad de nuestra vida.
Somos nosotros quienes creamos las realidades. Es nuestro Ser Divino quien nos invita a clarificar todas las líneas de vida, a calificar los bloques de conciencia, a definir qué queremos vivir en el presente, a poner nuestro foco de intención en los procesos…
Cuando te cuidas y amas de ti lo suficiente, es cuando realmente unificas tus cuerpos.
Afrontar lo que te apetece, es la mejor doctrina; es la voluntad y el coraje de descubrirte en tu conciencia. Asistirte en la transición para aprender tu propia Luz, es dirigirte al camino de tu auténtica verdad.
Estos días os invitan a la introspección, a la búsqueda de la liberación y de la visión nueva.
Estamos siendo llamados a integrar todas las partes de nosotros mismos.
Nuestras células son patrones de geometría que manifiestan conciencia y, para ello, pueden moverse y tienen que estar libres de barreras a fin de alinearse cada vez, a cada instante, a cada situación.
En realidad, nuestro cuerpo físico es la manifestación de nuestra conciencia.
Cuando no nos manifestamos desde la conciencia interior, estamos rompiendo la geometría de nuestras células y de nuestros cuerpos, y eso nos enturbia el hecho de poder definirnos mejor y confiar en nuestra conciencia.
Siempre y cuando aceptemos la realidad de este planeta, de ese mundo y de esa conciencia, podemos manifestarnos en cualquier realidad planetaria.
El trabajo profundo con los Rayos de Luz, nos ayuda a volver a la geometría, al sonido, a la vibración en armonía de diferentes aspectos de nuestra vida.
Las frecuencias de los Rayos son como vehículos de conciencia que te ayudan a formarte en tu memoria original y en los diferentes procesos y realidades que ofrecen aprendizajes o aspectos de la vida a tu yo individual.
Cuando te alineas en la materia y en la conciencia, se abren realidades que no conocías, ya que pones el foco en la frecuencia y no en como deben de ser los cambios ni en los tiempos ni en las realidades.
Trabaja en la individualidad en ti, alíneate en Unidad y permite que todos las cristales de tu cuerpo se muevan como un engranaje hacia la vibración en la que pones el foco.
Existe una transmutación de hilos en nuestra geometría que muchas veces está asociada al triángulo de la madre María, una forma cósmica de la Trinidad.
Esa frecuencia nos ayuda a que todos los rayos y frecuencias del universo formen un cuerpo arcoíris y, cuando podemos integrarlos todos de forma ligera y natural, se abre el auténtico Amor a todos los seres vivos.
Entonces, es cuando podemos sentir el sonido de un solo corazón, lo que los antiguos llamaban «la música de las esferas universales».
Cuando ordenamos nuestras frecuencias, estamos reconstruyendo el Sonido Universal. Esas frecuencias brillan y resuenan con el Amor e intensifican el latido universal, es decir, crean vida para que otros florezcan, sin dominación ni abuso sobre ninguna raza ni ser vivo.
Existe la misma cantidad de Amor en un ser que camina por el universo, que en el de mayor y más elevado aspecto dimensional. Solo que uno confía en su capacidad de aportar Amor a la Vida y el otro aún no se siente capaz de crear su propia vida. ¡Pero ambos son pura energía!
Y todo ello se registra en el Sol de Alción para que podamos acceder a ello cuando sea necesario y abrir nuestra llave del corazón a fin de unirnos a todos nuestros cuerpos etéricos desde el cuerpo físico.
Esto es lo que vamos a vivir en los próximos días. Vamos a reescribir nuestra geometría interna y a cerrar nuestros agujeros negros, que son vacíos de conciencia, a los que les podemos dar una forma de amor e intención.
Muy amorosamente, María

Canalizado por Elsa Farrús

lunes, 23 de octubre de 2023

Los Templarios

 




La Orden del Templo tiene sus raíces en el contexto de las Cruzadas.
Para los cristianos del siglo XI, Jerusalén era el centro del mundo, la ciudad santa que albergaba la Tumba de Cristo y el recuerdo de grandes momentos de su vida.
Las peregrinaciones se habían desarrollado allí desde el año 1000, pero se vieron cada vez más amenazadas cuando los turcos selyúcidas, recientemente convertidos al Islam, invadieron Asia Menor.

A partir de 1049 dominaron Irán, Irak, Siria y Armenia. En 1071, aplastaron al ejército bizantino. El camino a Jerusalén escapó entonces del control cristiano de Bizancio. En 1095, en el Concilio de Clermont, el Papa Urbano II, un Gam Gamelino, apeló a los caballeros de Occidente para liberar Jerusalén. Se enfrentan masivamente bajo las órdenes de Godofredo de Bouillon. Los cruzados conquistaron Antioquía en 1098 y Jerusalén en 1099, luego Cesarea en 1101, Acre en 1104, Trípoli en 1108… Mientras que la gran mayoría de los caballeros regresaron a sus fortalezas occidentales, los peregrinos siguieron acudiendo en masa pero, al acercarse a Jerusalén, su seguridad siguió amenazada.

Misiones de los Templarios

Inicialmente, los Caballeros Templarios, una pequeña tropa de “pobres caballeros de Cristo” que vivían religiosamente y en la indigencia, proporcionaban la policía de carretera, escoltando a los peregrinos cuando se acercaban a Jerusalén, particularmente en los estrechos desfiles entre Cesarea y Haifa, o hacia lugares emblemáticos de la vida de Jesús, como el Lago Jordán. A petición del Rey de Jerusalén, Balduino II, después del Concilio de Troyes, formaron el ejército permanente de los Estados Latinos de Oriente, junto con los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén y la Orden Teutónica, las otras dos principales órdenes religiosas y militares. En el frente, en sus fortalezas de Oriente, pero también en la Península Ibérica, los caballeros templarios dividían sus vidas entre la oración y la guerra, en el silencio y la austeridad, el coraje y la disciplina.

En la retaguardia, dentro de las comandancias que se extendieron gradualmente por toda Francia, pero también por Inglaterra, Escocia, Italia, España y Portugal, los Caballeros Templarios trabajaron para hacer crecer sus fincas agrícolas, y en las comandancias urbanas, sus actividades comerciales. Los beneficios se destinan a financiar las campañas en el Este y a suministrar a sus hermanos caballos, armas, cereales, carne seca, etc. Los Caballeros Templarios se dividen en tres grupos: caballeros, hermanos servidores (o sargentos) y capellanes, que son los únicos Caballeros Templarios que son sacerdotes. Todos son reconocibles por la cruz roja que llevan cosida en su capa. Desde sus comienzos, la Orden del Temple experimentó una fuerte expansión debido a las vocaciones que suscitó y a las numerosas donaciones que recibió. Tras la pérdida de San Juan de Acre, última posesión de los latinos en Oriente, los templarios establecieron su sede en Chipre y desde allí trataron de restablecerse en Palestina, pero las iniciativas de Jacques de Molay fracasaron, sobre todo en el islote de Rouad en 1302.

Abolición de la Orden del Templo

En el marco de su conflicto con el papado desde Bonifacio VIII, el rey de Francia, en busca del absolutismo, soñando con ser papa en su reino, orquesta una campaña de desprestigio contra los Caballeros Templarios, cuya Orden, que ha permanecido muy poderosa, depende exclusivamente del Soberano Pontífice. Luego, con la complicidad de la Inquisición, aunque Clemente no fue advertido, organizó una gigantesca operación policial que llevó al arresto de todos los Caballeros Templarios del reino y a la confiscación de sus bienes el viernes 13 de octubre de 1307. Horrorizados, encarcelados, brutalizados, amenazados e incluso realmente torturados, una gran mayoría de los Caballeros Templarios interrogados en París, y en particular todos los dignatarios, hicieron las confesiones que los inquisidores esperaban. Se les acusa de obligar a los nuevos reclutas a escupir en la cruz, de obligarles a dar besos “obscenos”, de incitarles a la homosexualidad y de adorar a un ídolo. La ola de arrestos se extiende a todos los reinos de Europa pero sólo es seguida por confesiones donde se aplica la tortura.

Cuando en Francia, en la primavera de 1310, se reunieron y denunciaron las condiciones de sus interrogatorios y de su detención para retractarse de sus confesiones y proclamar alto y claro la inocencia de la Orden del Temple, 54 hermanos fueron, por ejemplo, condenados a ser quemados en la hoguera por haberse retractado de sus confesiones y quemados al día siguiente, 12 de mayo de 1310 en París. Los Templarios abandonaron entonces toda resistencia.

 


La Orden del Temple no fue condenada, sino suprimida el 22 de marzo de 1312 en el Concilio de Viena (Isère), por Clemente V, que atribuyó todos los bienes de los Caballeros Templarios a la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. Hubo dos excepciones. En el Reino de Valencia, la nueva Orden de Montesa recuperó los bienes tanto de los Caballeros Templarios como de los Hospitalarios y en Portugal, donde el Rey Dionisio I (1279-1325) obtuvo del Papa en 1319 que la Orden del Temple, con sus hombres y bienes, se convirtiera en la Orden de Cristo que él había creado y puesto bajo su protección.

 En 1314, el Gran Maestre Jacques de Molay y el Comandante de Normandía Geoffroy de Charnay fueron quemados en París, reclamando la inocencia de la Orden del Temple.





 

lunes, 3 de junio de 2019

La codependencia, el apego y el amor

Venerable Damcho reflexiona en torno a las preguntas frecuentes acerca de ¿cómo podemos evitar caer en auto negación, resignación o codependencia en relaciones cercanas? Asimismo explora desde varios ángulos cómo podemos cuidarnos a nosotros mismos y a la vez cuidar a otros, con una actitud inteligente, realmente benéfica y equilibrada. Plantea momentos en los que un desapego amoroso es la mejor opción. Fue transmitida desde el centro budista Tharpe Lamtun en San Luis Potosí, México. Esta versión tiene mejor sonido que la anterior. 




sábado, 1 de junio de 2019

Ofrecimiento de Luz a los Budas




En la tradición budista es costumbre hacer ofrecimientos de luz para eliminar obstáculos y crear condiciones auspiciosas para la vida. Es habitual hacer ofrendas de luz al inicio del año, para que durante este tiempo todo fluya de forma favorable. También se hacen para cualquier evento de la vida familiar o individual que se celebre, como el nacimiento de un hijo, el matrimonio de una pareja, la graduación en los estudios, el cumpleaños de un amigo o familiar o el aniversario de los padres.
Las ofrendas de luz también se pueden hacer en periodos difíciles o en transiciones inciertas. El don de la luz y las oraciones que lo acompañan ayudan a producir menos sufrimiento y mayor felicidad en tiempos de enfermedad, pérdida, incertidumbre y muerte. Se pueden ofrecer velas para un padre que se enfrenta a una operación, para un amigo que está cambiando de carrera, para un estudiante que enfrenta un examen difícil y para un miembro de la familia que experimenta un estrés extremo. En el momento de la muerte de alguien, es tradicional ofrecer una lámpara de bardo durante 49 días.
Los beneficios generados al realizar un ofrecimiento de luz a los Budas son innumerables. En nuestro templo tenemos una estupa de luz con los 1.000 Budas del eón afortunado. Buda dijo a sus discípulos que aquellos que se acercasen a una estupa con devoción lo encontrarían ahí, sentirían su presencia, experimentarían su compasión y recibirían su guía. Al reunir los 1.000 Budas del eón afortunado en una estupa de luz se multiplican el poder y la energía de esta práctica.
Puedes hacer un ofrecimiento de luz en tu nombre, en el de un familiar o en el de un amigo. 

Oracion de lama Atisha para recitar cuando se hace un ofrecimiento de Luz a los Budas

¡ Pueda este recipiente volverse tan vasto, como los miles de millones de universos !
Pueda esta mecha, crecer tan grande como el monte Meru, que es el rey de las montañas,
pueda el aceite que hay en ellas, convertirse en un vasto océano que llegue a las profundidades del mundo.
Que puedan, un billón de lamparas, aparecer enfrente de cada Buda y que su Luz, elimine la oscuridad de la ignorancia en todas partes, desde la cima de la existencia, hasta el mas profundo de los infiernos.
Puedan todas estas tierras, convertirse en campos de tierras puras, repletas de Budas y Bodhisatvas. Que sea asi en todas las direcciones !

OM VAJRAALOKE AH HUM E MA HO

Esta enorme y preciosa Luz que arde con mucho brillo yo la ofrezco a los mil Budas, de este eón afortunado, a los Gurus, Yidams, Deidades, Dakinis y Dharmapalas, y a las deidades de todas los mandalas en los infinitos reinos de las diez direcciones, que puedan todos los seres y mis propios padres que son los mas importantes entre todos ellos, en esta y en todas mis vidas futuras, cualquiera que sea el lugar de nacimiento, puedan siempre ver directamente a los Budas y sus reinos y permanecer ahí inseparablemente del buda Amitabha, el Señor de la Luz Infinita, por favor, otorganos tus bendiciones por medio del poder de la verdad del Buda, del Dharma y de la Sangha, y las deidades de las tres raíces.
Que esta oración de aspiración pueda rápidamente volverse realidad.

TAYATA PACANDRIYA AUABODHANAYE SOHA


domingo, 20 de enero de 2019

El significado del nombre segun la Psicogenealogia

Por Alejandro Jodorowsky

Influye el nombre que le ponen los padres al nuevo ser psicológicamente ?




Este primer "regalo" otorgado al recién  nacido lo individualiza en el seño de la familia.

La psique infantil, tal como haría un animal doméstico, se identifica a ese sonido con el que constantemente atraen su atención. Termina incorporándolo a su existencia como si fuera un órgano o una víscera más. En la mayoría de los casos, en los nombres se desliza el deseo familiar de que los antepasados renazcan: el inconsciente puede disfrazar esta presencia de los muertos no sólo repitiendo el nombre entero (en muchas familias el primogénito recibe el mismo nombre que su padre, su abuelo, su bisabuelo; si es mujer puede recibir un nombre masculinizado que pasa por ejemplo de Francisco a Francisca, de Marcelo a Marcela, de Bernardo a Bernarda, etc.). Este nombre, si viene cargado de una historia, a veces secreta (suicidio, enfermedad venérea, pena de cárcel, prostitución, incesto o vicio, quizás de un abuelo, una tía, un primo), se hace vehículo de sufrimientos o de conductas que poco a poco invaden la vida de quien lo ha recibido.

Hay nombres que aligeran y nombres que pesan.

Los primeros actúan como talismanes benéficos. Los segundos, son detestados. Si una hija recibe de su padre el nombre de una antigua amante, queda convertida en su novia para toda la vida. Si una madre que no ha resuelto el nudo incestuoso con su padre da al niño el nombre de aquel abuelo, el hijo, preso en la trampa edípica, se verá impulsado a imitar al antepasado admirándolo y al mismo tiempo detestándolo, por ser un rival invencible. Aquellas personas que reciben nombres que son conceptos sagrados (Santa, Pura, Encarnación, Inmaculada, etc.) pueden sentirlos como órdenes, padeciendo conflictos sexuales. Aquellos bautizados como ángeles (Angélica, Rafael, Gabriel, Celeste, etc.) pueden sentirse no encarnados. Los Pascual, Jesús, Enmanuel, Cristián o Cristóbal es muy posible que padezcan delirios de perfección y a los 33 años tengan angustias de muerte, accidentes, ruinas económicas o enfermedades graves.

A veces los nombres dados son producto del deseo inconsciente de solucionar situaciones dolorosas.

Por ejemplo, si un hombre cuando era niño fue separado de su madre, llamará a su hijo Juan-María, realizando en ese doble nombre su deseo de unirse con ella. Si un pequeño muere, al que le sigue lo pueden llamar René (del latín renatus, lo que significa «renacido»). Si un antepasado fue detenido, para vergüenza de su familia, por haber cometido una estafa o un robo, a un descendiente directo se le puede bautizar como Inocencio. Si una mujer con fijación incestuosa se casa con un hombre que tiene el mismo nombre que su padre, puede engendrar hijos que padezcan una confusión generacional: inconscientemente, al vivirse como hijos de su abuelo, considerarán a su madre como una hermana, lo que les provocará inmadurez. Si después de una niña nace un niño al que se le bautiza con el nombre de ella masculinizado (Antonia seguida de Antonio, Francisca seguida de Francisco, etc.), puede denunciar que el nacimiento de la nena fue una decepción y la joven, considerándose el esquema de un futuro hombre, puede vivir sumida en un doloroso desprecio a sí misma, sintiéndose incompleta.

Un nombre tomado de estrellas del cine o de la televisión, o de escritores famosos.

Impone una meta que exige la celebridad, lo que puede ser angustioso si no se tiene talento artístico. Si los padres transforman el nombre de sus hijos en diminutivos (Lolo, Pepe, Rosi, Panchita), pueden fijarlos para siempre en la infancia.

Significado inconsciente de los nombres.

El inconsciente, por su naturaleza colectiva, esconde significados en los nombres que el individuo, sin conocerlos conscientemente, padece. Los nombres de santos inducen cualidades, pero también transmiten martirios. Algunas María pueden verse asediadas por el deseo de engendrar a un niño perfecto. Algunos José pueden tener dificultad para satisfacer a una mujer. A santa Valeria le cortaron la cabeza: las mujeres que reciben este nombre pueden tender a la locura. Ciertas Mercedes, nombre que desciende del latín merces (salario, pago), pueden ser tentadas por el comercio, ejercido con honradez.

Los nombres, en el inconsciente, funcionan como mantras (versos tomados de las obras védicas y usados como encantos). Estas palabras, por su repetición constante, originan vibraciones que producen determinados efectos ocultos. Los brahmanes creen que cada sonido en el mundo físico despierta un sonido correspondiente en los reinos invisibles e incita a la acción de una fuerza u otra. Según ellos, el sonido de una palabra es un eficaz agente mágico y la principal llave para establecer la comunicación con las entidades inmortales. Para la persona que desde que nace hasta que muere repite y escucha repetir su nombre, éste funciona como un mantra. Pero un sonido repetido puede ser benéfico o dañino. En la mayoría de los casos el nombre consolida una individualidad limitada. El ego afirma «Soy así y no de otra manera», perdiendo fluidez, anquilosándose.

Los grandes adeptos de la Magia, como Éliphas Lévi, Aleister Crowley o Henri Corneille-Agrippa, afirmaron que el ser humano tenía dos cuerpos, uno físico y otro de luz (también llamado cuerpo energético o alma) el que, por ser sagrado, no podía tener un nombre personal. El nombre que se pronuncia, unido como una sanguijuela al cuerpo físico, sólo manifiesta la individualidad ilusoria de la persona. El cuerpo de luz forma parte del impronunciable nombre de Dios. El propósito de estos magos era desarrollar o recordar el cuerpo de luz, integrándolo en la conciencia cotidiana. Si se alcanza un equilibrio funcional del cuerpo de luz con el cuerpo físico, el ego egoísta queda eliminado. La toma de conciencia del ser esencial abre la puerta de la libertad al dejar de estar encadenado a su nombre de pila, si éste se vive de forma dolorosa.