El análisis kármico de una carta natal exige una profunda
comprensión de los misterios de la vida y de la muerte.
Cuando un astrólogo kármico observa una carta natal sabe que
esta evaluando un punto matemático de un largo camino que el alma individual
viene transitando desde tiempos inmemoriales.
Esa carta es una historia de muchas y muchas vidas que
apunta hacia un destino futuro, que sin dudas puede ser rectificado en el
presente si las circunstancias apartaron al individuo del camino que el alma se
esfuerza en recorrer.
En vidas anteriores realizamos muchas acciones que nos
apartaron de la línea de nuestro propio destino y generamos conductas, que más
allá de su calificación moral o ética produjeron experiencias carentes de
significación real para nuestro crecimiento interior.
Cuando nos apartamos de la línea de nuestro destino, vivimos
experiencias que no nos pertenecen.
Por el contrario, cuando rectificamos nuestros pasos en la
vida y nos armonizamos con los profundos anhelos de nuestra alma todo vuelve a
tener significado para nosotros.
A partir de esa nueva realidad, nuestra historia personal
adquiere sentido y comienza a encontrar nuevamente su espacio y su expresión
particular en la edificación del destino.
En nuestro mundo interno existen dos fuerzas en permanente
confrontación;
- la fuerza del
alma
- los hábitos
que nos apartan del camino
El objetivo del alma es la propia felicidad,
No se puede ser feliz fuera de la línea de nuestro destino,
por que solo en ella nuestra alma encuentra las condiciones apropiadas para su
expresión.
En nuestra alma está la fuerza y el poder de reencarnación.
Es el alma de cada uno la que lucha persistentemente, desde
lo profundo, para seguir en la línea de nuestro destino.
Cada reencarnación es una nueva oportunidad para que ajustemos
nuestras cuentas con la justicia kármica, que opera en la esfera restrictiva de
cada conciencia individual.
La ley del karma no busca el castigo por errores cometidos
en el pasado sino que, por el contrario busca siempre ayudar el crecimiento
espiritual de cada uno.
Cada reencarnación debe entenderse como una nueva
oportunidad y no como un castigo.
Nos reencarnamos para estar junto a quienes debemos estar.
La reencarnación, además de ser un proceso espiritual que
siempre se ha creído en todas las grandes religiones y filosofías
La reencarnación nos ayuda a entender por qué una persona
nace con ciertas condiciones y otras no.
Si hubiera una sola oportunidad en la eternidad esto habría
sido demasiado injusto y la misma leyes físicas nos enseñan que la materia ni
se crea ni se destruye, solamente se transforma.
La historia kármica nos ayuda a entender por qué nos
sentimos atraídos hacia ciertas personas y por qué rechazamos a otras.
En el amor las parejas tienen que enfrentarse juntos a
muchas situaciones para salir adelante en la evolución.
Una vez que se ha entendido y aprendido la lección queda
borrado ese Karma y no hay que volver a reencarnar para pagar ese Karma aunque
lo más posible es que haya que reencarnar para aprender otras lecciones que aún
no hayan sido superadas.
Muchas personas tienen relaciones amorosas perfectas o casi
perfectas, muy felices, cuando se han perfeccionado y han aprendido las
lecciones de las vidas pasadas. Han ganado su felicidad.
Los ciclos se inician y continúan en muchas vidas.
El Karma lo llevamos de reencarnación en reencarnación.
Si en una vida no se aprende la lección se nos dan otras
oportunidades. Estamos aquí para aprender y para ayudar a otros a que aprendan,
cada cual en su escalón evolutivo, cada cual en su momento de su Karma.
Si algo negativo le ocurre en esta vida o si algo positivo
le sucede, en esos hechos estaremos viendo la Ley del Karma en acción
Cuando se entiende esta ley estamos dando un gran paso en
nuestra evolución personal.
El amor es la fuerza más poderosa del universo.
Ni siquiera el tiempo, el nacimiento, la muerte pueden
destruir los lazos del amor. La separación física de los seres queridos es
transitoria, la comunicación siempre continúa en otros niveles.
Aquellas personas que se conocieron y amaron en el pasado
reencarnan en el futuro. Aunque no recuerden sucesos de sus vidas pasadas se
sentirán fuertemente atraídos el uno al otro. En cada nueva reencarnación el
amor se profundiza y poco a poco va creciendo para ser cada vez menos egoísta,
más desinteresado hasta que después de muchas, vidas, es perfecto. Generalmente
las personas con las cuales uno se relaciona en esta vida han estado muy cerca
de nosotros en vidas anteriores.
Las relaciones pudieron haber sido de padre a hijo, esposo a
esposa, amigos íntimos, parientes, etc. El sexo no importa, pero cuando en esta
vida uno está muy enamorado de alguien y el amor perdura y tiene
características singulares lo más probable es que hayan estado juntos en el
pasado, en otras vidas anteriores.


No hay comentarios:
Publicar un comentario