jueves, 10 de abril de 2014

La reencarnación y la ley del karma

Fuente : María Alejandra Delgado


Existen evidentes distinciones en la vida de los seres: unos son felices, mientras otros desgraciados, a unos la vida les sonríe, mientras a otro les golpea; unos alcanzan éxito, son ricos e inteligentes, mientras otros languidecen en medio de contrasentidos, limitaciones, miserias, enfermedades y problemas de toda índole.

¿A qué se debe esto?

¿Acaso Dios no es justo y misericordioso y trata a todos sus hijos por igual?

La respuesta a esta paradoja no la puede dar ninguna religión, ningún dogma, ni doctrina esotérica, es decir, del vulgo, porque la verdad fue desechada en aras de la pragmaticidad y en su lugar fue acomodado

El dogma de misterio que todo lo cambia y también lo oscurece

Los males de la presente existencia son los frutos de causas indebidas y de grandes injusticias sembradas por cada cual en sus anteriores vidas y que ahora, en el presente, vienen a producir su debido efecto, sus frutos naturales, puesto que se cosecha solamente aquello que se siembra y no otra cosa distinta. ¿Sabía usted eso?

Esto lo explica la sabia Ley de la Reencarnación y su gemela doctrina del Karma, que la religión cristiana elimino de sus enseñanzas en el siglo 6, a raíz del segundo concilio de Constantinopla, por ser la misma contraria a los intereses del dogma implantado.

Esta ley enseña que detrás de todos los efectos visibles, palpables y cognoscibles que afectan al Universo y al hombre, cosas, planetas, personas, pueblos, historias y conformaciones, existen una serie de causas que le han dado origen y nacimiento, puesto que no pueden haber causas que no produzcan efectos, así como tampoco pueden haber efectos sin la existencia de causas previas que le han dado inicio. Independientemente de que la gente lo sepa o no, crea en ella o no, las siete sabias leyes que rigen la marcha del universo entero en los tres planos de evolución consciente, se cumplen de manera fatal e inexorable.

La razón del por que algunos mueren jóvenes o nacen con defectos físicos y limitaciones, mientras otros disfrutan de salud plena, abundancia y dicha, la explica la Ley de Causa y Efecto, a través de sus manifestaciones de la Reencarnación y el Karma.

La reencarnación le permite al hombre entender su misión en el mundo y da respuesta cabal a las tradicionales preguntas del porque y para qué se nace, que estamos haciendo en este planeta, hacia donde vamos, que hay detrás de la muerte, cual es el sentido de la vida y como hacer para descubrirlo a tiempo.

Explica igualmente una vez entendida la cuestión conciencialmente, el por qué unos son felices mientras otros no, unos nacen con talento mientras otros son brutales y grotescos; unos son agraciados y gozan de gran aceptación en la sociedad, entre el sexo opuesto, etc., mientras otros son desagradables, repelentes y no logran alcanzar sus metas en la vida.

Detrás de lo que aparentemente es una injusticia visible, esta la justicia invisible. Esto aún no lo ha comprendido la humanidad, porque han perdido la clave esencial que da la verdadera respuesta, que explica el por qué de tantas distinciones y diferenciaciones entre la humanidad: La Ley de la Pluralidad de Existencias o Reencarnación.

No es la primera vez que estamos en este mundo, ni la actual vida nuestra única existencia. Hemos nacido múltiples veces sobre el planeta, cada vez en nuevos cuerpos, siendo al alma la misma que regresa para aprender las grandes lecciones de la vida y sufrir pruebas y experiencias, dolorosas muchas y felices otras, para compensar errores anteriores.

Lo bueno o lo malo que nos ocurre en la actualidad son los efectos de las causas buenas o malas del pasado, las bondades o las maldades que cometimos contra el prójimo, el altruismo o las barrabasadas, las vivezas, las crueldades y falta de tolerancia, las calumnias y los crímenes ejecutados en el terrible ayer del cual nada recordamos.

He ahí un asomo de tan grande justicia: cosechamos lo que hemos sembrado y los frutos recogidos no son otra cosa que la mensura que se nos esta aplicando con la misma vara que medimos a los demás. ¿No fue eso lo que dijo Jesús?.

La muerte no es el final de un individuo, así como tampoco el nacimiento es su comienzo. Sin la comprensión de la Ley del Karma y la Reencarnación, el hombre no es capaz de saber como están constituidos los planos superiores evolutivos de donde el alma desciende hacia la vida al encarnarse en el cuerpo físico.

La tarea de la evolución es larga, muy lenta, penosa y difícil, debido a que el hombre por su libre albedrío, escoge y traza su propio destino. Nadie le va a obligar a hacer tal o cual cosa, o a abstenerse de tal comportamiento o actitud. El solo traza su vida y se compromete o se libera.

El llamado de los sentidos y el deseo de poder, supremacía, dominio, etc. y la incorrecta justicia o el mal proceder, lo retendrán por muchísimo tiempo en los mundos densos e inferiores tal como este planeta Tierra, donde el nivel espiritual de evolución es bajo y por ello se le tiene como un lugar de sufrimientos y miserias.

La ley del Karma ata al hombre pasional, injusto y malvado a la rueda de múltiples nacimientos dolorosos para que pueda reparar sus errores y extralimitaciones, si hizo el mal o para experimentar nuevas peripecias y sucesos agradables, si hizo el bien, todo en aras de la propia evolución de cada uno, de su propio bien. A los cielos no se llega sino cuando la purificación del ser sea total y los pecados y debilidades redimidos.

Mientras exista maldad o dureza en los corazones, mientras el hombre no se proponga de una vez por todas a ser recto, honesto, justo, bondadoso y bienintencionado, dominador de su naturaleza inferior, nacerá decenas de veces en situaciones y circunstancias donde el mismo mal que aplico a los demás, le será aplicado a él, puesto que con la vara que medimos al prójimo, tarde o temprano seremos medidos. Y ojalá esa medición sea hecha en la actual existencia y no nos sorprenda la muerte con esa falta a cuestas, porque seria peor el resultado al renacer.

Mientras exista un atisbo de injusticia, de codicia y arrogancia y apegos a toda naturaleza, crueldades y ansias exageradas por el oro y las posesiones, mala fe y desamor en los corazones, o cuando por razones cósmicas, en la presente encarnación el hombre no ha expiado ni reparado el mal cometido contra otros en anteriores existencias, deberá volver a la carne, a nacer en mundos tridimensionales como este, mejores o peores, según como sea lo que nos merezcamos a los ojos de la Justicia Divina y lo que uno mismo ha escogido antes de nacer.



2 comentarios:

  1. Cuando, en el Bhagavad Gita, Arjuna le pregunta a Krishna ¿qué es el Karma? Este responde: "Karma es la fuerza de la creación a partir de la cual toma vida todo lo que existe".

    Y, más tarde, añade: "Porque aquello en lo que uno piensa en el último momento de su vida, es con certeza hacia lo que el alma va, debido a la afinidad que tiene con esa determinada naturaleza".

    Señalas que "mientras exista un atisbo de injusticia, de codicia y arrogancia y apegos a toda naturaleza, crueldades y ansias exageradas por el oro y las posesiones, mala fe y desamor en los corazones... deberá volver a la carne" pero, por mi trabajo, investigación y estudio no por ese aspecto de pagar lo negativo, sino porque, como muy bien señala el Bhagavad Gita cuando se transita a la muerte esos apegos, lo que uno piensa en el último momento de vida, es hacia lo que vas es, como dice Krishna, "la fuerza de la creación a partir de la cual toma vida todo lo que existe".

    No se trata tanto de un supuesto equilibrio de lo bueno y lo malo, sino más bien de una interpretación en ese momento de lo que uno ha experimentado a lo largo de la existencia que ha dejado, pero como eso es, a la vez, el fruto de una creación anterior, tanto el juicio que ahí se hace como el que se hizo anteriormente son inexactos, erróneos, porque no podemos juzgar algo correctamente si no conocemos todos los hechos y no los conocemos.

    Como digo, esto que es muy herético, muy en contra de lo que todo el mundo dice, pero es fruto de un trabajo directo en la Terapia de Regresiones y otras cuestiones, no es tomar referencias de otros libros salvo en mínimas menciones que algunos maestros han dejado como migajas, como pistas... A pesar de ello, también todo el mundo se pasó miles de años pensando que la tierra era el centro del Universo y resulta que no...

    Si quieres saber más sobre este diferente entendimiento quedo a tu disposición en: http://www.vueloalalibertad.com/2014/02/17/que-es-el-karma/

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    1. Hola Miguel ! muchas gracias por escribirme. Aprecio tu interpretación, pero no coincido contigo. Yo también hace muchísimos años que me ocupo del tema y hoy entiendo el refrán que dice : " cada Maestrito con su librito..."
      Muchos Maestros han pasado por la Tierra y han dejado su huella y cada uno ha traído una Verdad distinta de acuerdo a su nivel de consciencia.
      Tu mencionas a Krishna y haces referencia a este párrafo :"Porque aquello en lo que uno piensa en el último momento de su vida, es con certeza hacia lo que el alma va, debido a la afinidad que tiene con esa determinada naturaleza". Esa es una metáfora.
      Lo que Krishna nos dice es que nuestra próxima encarnación, estará marcada de acuerdo al nivel de consciencia que hallamos alcanzado al final de una vida.
      Si una persona ha sido muy materialista, asesina, lujuriosa, envidiosa etc pero al momento de morir está pensando en que quisiera ser un angel, ese solo pensamiento no va a convertirlo en tal ¿ por que ? porque tiene un karma que saldar, tiene que pagar, tiene que aprender. Por supuesto que una persona que ha sido muy materialista, asesina, lujuriosa, envidiosa etc puede tomar consciencia y elevar la vibración y cambiar ese estado, pero la Ley Cósmica, lo obliga a volver a saldar el karma creado. No hay forma de poder evitarlo. Y si no fuera de ese modo no existiría la Justicia Divina, en la cual creo fervientemente.
      Muchas gracias nuevamente por escribirme. Estoy a tu disposición y que Dios te bendiga.

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