Iniciación simbólica e iniciación real.
A la hora de definir la iniciación, existe una constante que
persigue a todas las tradiciones, y ésta es el empleo simbólico de la palabra
muerte. Iniciarse es nacer a otra realidad, y para poder hacerlo, primero es
requisito indispensable morir en otra. El aspirante que quiera entrar en los
Misterios, debe primero saber y poder morir para así, como un hombre nuevo,
nacer a la nueva conciencia; es lo que llaman el Segundo Nacimiento. El rito de
iniciación es un rito de muerte, igual que el que se practica en algunas tribus
para pasar de la vida infantil a la vida adulta: muere el niño, nace el hombre,
con sus plenos derechos morales, de familia, de casamiento. A menudo juega un
papel importante esta experiencia de la muerte simbólica - algunas
organizaciones la representan incluso con tumbas, ataúdes u objetos que nos
recuerden a la muerte que se preparan exclusivamente para ello- y la
consiguiente resurrección en grados más avanzados. Alice Bailey habla en sus
libros de la resurrección como iniciación propiamente dicha; también las
escuelas místicas cristianas, tales como los rosacruces hablan del símbolo de
la cruz y la consiguiente resurrección de Cristo como un acto de iniciación
superior. Max Heindel hacía hincapié en ese glorioso momento. Algunas de estas
representaciones simbólicas hacían referencia a la vuelta al útero materno y su
correspondiente renacimiento. Muchas pruebas y símbolos tienen que ver con ese
nuevo renacer. Recordemos las pruebas del laberinto a las que se hacen
referencia. ¿Qué encontramos en el centro del laberinto?
Se suele hablar de dos tipos de iniciación: la tradicional o
simbólica, la cual se consigue en la estructura de una orden iniciática o un
grupo que a su vez ha recibido la tradición, es decir, estamos aquí hablando de
una iniciación humana y referenciada dentro de un marco reducido, de disciplina
y estudio constante que intenta estimular por el rito o el trabajo iniciático
continuo la que sería la segunda tipología de iniciación: la iniciación
espiritual, mística o solar según quién la nombre, en la cual intervienen las
fuerzas y las leyes cósmicas, siendo la estructura desarrollada desde la
conciencia subjetiva de cada sujeto en el esfuerzo de su vida diaria. Existirían
pues, muchos iniciados que realizan su trabajo en el silencio de la vida diaria
sin ser conscientes de su condición o grado o sin presumir de ella. La primera
no es condición de la segunda, pero pueden ir perfectamente a la par.


No hay comentarios:
Publicar un comentario