domingo, 19 de enero de 2014

Que es la espiritualidad ?



Por Sri Chinmoy


Cuando se trata de Dios y el hombre, sólo existe un lenguaje, y ese lenguaje es la espiritualidad.

La espiritualidad es la universalidad de la Verdad, la Luz y el Deleite. La espiritualidad es la necesidad consciente de Dios. La espiritualidad es la oportunidad constante de realizar y probar que todos nosotros podemos ser tan grandes como Dios.
Dios es Deleite. El Deleite es el hálito del alma. Dios no quiere ver el rostro de la tristeza. Dios nos dará la infinitud en el momento en que estemos dispuestos a ofrecerle tan sólo un destello del deleite de nuestra alma.
El mundo está afligido. Nosotros somos responsables de ello. Nuestros sentimientos de auto-interés y auto-importancia son totalmente responsables de ello. La conciencia individual debe expandirse. El hombre necesita inspiración. El hombre necesita acción. La espiritualidad necesita al hombre. La espiritualidad necesita cumplimiento absoluto. La espiritualidad posee el ojo interno que enlaza todas las condiciones de la vida con certeza interna.
El hombre puede hacer y deshacer sus condiciones externas mediante sus pensamientos espirituales. Para el que lleva a Dios en sus pensamientos y acciones, sólo para él, Dios es una Realidad viviente.
La espiritualidad posee una llave secreta que abre la Puerta de lo Divino. Esta llave es la meditación. La meditación simplifica nuestra vida externa y energiza nuestra  vida  interna. La meditación nos da una vida natural y espontánea. Esta vida llega a ser tan natural y espontánea que no podemos respirar sin tener conciencia de nuestra divinidad.
La meditación es un regalo divino. Es la aproximación directa, pues conduce al aspirante hacia Aquel de quien ha descendido. La meditación nos dice que nuestra vida humana es algo secreto y sagrado y confirma nuestra herencia divina. La meditación nos da un nuevo ojo para ver a Dios, un nuevo oído para oír la Voz de Dios y un nuevo corazón para sentir la presencia de Dios.
La vida espiritual no es un lecho de rosas, ni tampoco un lecho de espinas. Es un lecho de realidad e inevitabilidad. En mi vida espiritual veo el papel del diablo y el papel del Señor. Si el diablo posee la tentación, mi Señor posee la Guía. Si el diablo tiene oposición, mi Señor tiene Ayuda. Si el diablo tiene castigo, mi Señor tiene Compasión. Si el diablo me lleva al infierno, mi Señor me lleva al Cielo. Si el diablo tiene la muerte para mí, mi Señor tiene la Inmortalidad para mí.
Con la plenitud de nuestro corazón y con las lágrimas inundando nuestros ojos, debemos rezar a Dios. Debemos elevar nuestro objetivo tan alto como la realización de Dios, puesto que ese es el único propósito de nuestra existencia terrenal. Sri Ramakrishna dice: «Para ningún propósito ha nacido, quien teniendo el raro privilegio de haber nacido hombre, es incapaz de realizar a Dios en esta vida».
La ciencia ha logrado maravillas. No obstante, el alcance de su visión es limitado. Hay mundos más allá de los sentidos; hay misterios ocultos. La ciencia no tiene acceso a estos mundos; la ciencia nunca puede resolver estos misterios. Pero una figura espiritual puede fácilmente, con su visión interna, penetrar en estos mundos y sondear estos misterios. Y aún así, una figura espiritual es un auténtico idealista que no construye castillos en el aire sino que, mas bien, tiene sus pies firmemente plantados en la tierra.
La espiritualidad no es mera tolerancia. Ni siquiera es aceptación. Es el sentimiento de unicidad universal. En nuestra vida espiritual consideramos lo Divino, no sólo en términos de nuestro propio Dios sino en términos del Dios de todos. Nuestra vida espiritual establece firme y seguramente las bases de la unidad en la diversidad.
La espiritualidad no es mera hospitalidad con la fe en Dios de los demás. Es el reconocimiento y la aceptación absoluta de su fe en Dios como la propia de uno. Difícil, pero no imposible, puesto que esta ha sido la experiencia y la práctica de todos los Maestros espirituales de todos los tiempos.
La «Verdad» ha sido el problema de los problemas en todas las épocas. La verdad vive en la experiencia. La verdad en su aspecto externo es sinceridad, veracidad e integridad. La verdad en su aspecto interno y espiritual es la visión de Dios, la realización de Dios y la manifestación de Dios. Eso que respira eternamente es la Verdad. Incitador del alma es el grito de nuestros videntes Upanishádicos: Satyam eva jayate nanritam: "Sólo la Verdad triunfa, y no la falsedad". Bienaventurada es la India por tener este como su lema, su aliento de vida, su extenso mensaje de divinidad universal.
La espiritualidad no va a ser hallada en los libros. Aunque exprimamos un libro no vamos a obtener espiritualidad alguna. Si queremos ser espirituales, tenemos que crecer desde dentro. Los pensamientos y las ideas preceden a los libros. La mente levanta a los pensamientos y a las ideas de su sueño. La espiritualidad despierta a la mente. Una persona espiritual es la que escucha los dictados de su alma, y a la que el temor no puede torturar. Las opiniones del mundo son demasiado débiles para atormentar su mente y su corazón. Ella conoce, siente y personifica esta verdad.
Por último, tengo un secreto abierto para los que quieran emprender la vida espiritual. El secreto abierto es este: pueden cambiar su vida. No necesitan esperar años, ni siquiera meses para este cambio. Este se inicia en el momento en que uno bucea en el mar de la espiritualidad. ¡Intenten vivir la vida de la disciplina espiritual por un día, ¡un solo día! Están llamados al triunfo.
                                                                                                                                                                                                                  

miércoles, 15 de enero de 2014

Nuestro signo lunar




Es común escuchar este comentario : - Yo soy del signo de Leo pero me identifico más con el signo de Virgo…¿ por que será ?
Lo que la mayoría de las personas no sabe es que, además del signo solar, en el cual se basa nuestra astrología occidental, las personas poseemos un complejo sistema de planetas y otros factores que, junto al Sol, modelan nuestra identidad. Al momento de nuestro nacimiento, estos planetas pueden emplazarse en energías muy similares a las de nuestro signo solar, por ejemplo, si soy Aries puedo tener planetas ubicados en otros signos de fuego, o bien en el mismo signo, o por el contrario en energías más bien disonantes con la vibración ariana. Todas estas características pueden influir para que, en cierto modo, nos sintamos muy afines a la energía de nuestro Sol, o, por el contrario, tengamos nuestras sospechas de que quizás nos parecemos más a otro signo que al de nacimiento.
Entre los otros planetas y luminares que influyen poderosamente en la conformación de nuestra identidad, la Luna es, sin duda, un factor fundamental. Efectivamente, cuando conocemos nuestro signo lunar, o la posición por signo de la Luna al momento de nacimiento, nos podemos explicar muchas cosas, aspectos que incluso a veces distan de nuestras cualidades solares.
La Luna es la energía más conocida para todo ser humano. De hecho, cuando nacemos nuestra conciencia está protegida por la energía de la Luna, es decir, nuestra conciencia  es cien  por ciento lunar y poco a poco se va abriendo a otras energías, alcanzando un nivel de integración mayor. Si nuestra Luna de nacimiento está en el signo de Cáncer, por ejemplo, será con esa energía con la cual nos identificaremos más inconscientemente. Si la Luna cae en el signo de Sagitario, será con esa vibración con la que más me sentiré en casa. Así, cada Luna supone una energía distinta, pero a nivel arquetípico lo importante es que, cualquiera sea la posición de la Luna, ésta siempre indicará qué energía constituye el refugio en mi vida, con cual me siento “como en casa”, qué energía constituye mi nido, mi manto protector y nutricio.
De este modo, así como  queremos conocer las cualidades del signo solar, del mismo modo, debiésemos investigar las cualidades del signo lunar, pues a veces habla de aspectos mucho más íntimos que los de mi Sol. La Luna simboliza la madre y todo aquello que connote protección. Es por ello que, aunque no conozcamos el signo de nuestra Luna, es muy probable que en momentos de temor, inseguridad o desprotección, tendamos inconsciente y automáticamente a refugiarnos en esta energía.
¿Cómo podemos traducir esta explicación en ejemplos concretos? Pues bien, imaginémonos que mi Luna está en el signo de Géminis. ¿Cuál será mi tendencia atávica? A explicarme la vida, a analizarla, a comunicarla, a “tener las cosas claras”, a operar en la cabeza, etc. Cuando me sienta desprotegido, ¿qué es lo que haré? Probablemente, trataré de racionalizar lo que me pasa, entenderlo, hablarlo, escribirlo. ¿Qué pasa si tengo mi Luna en Piscis, por ejemplo? Cuando me sienta inseguro o me quiera proteger, me escaparé a mi mundo de ensueño y fantasía, me fundiré en espacios de despersonalización, de fusión con el Todo, o en su versión más destructiva, en las drogas o en el alcohol que me permiten conectarme con el todo indiferenciado a través de la pérdida de conciencia.

La Luna es así una energía inconsciente, muchas veces regresiva, que nos permite refugiarnos automáticamente cuando nos sentimos amenazados. Lo más importante de la Luna es que, según el signo en que esté emplazada, es esa la energía que valoramos, que tenemos “afectivizada”, por lo tanto, “cuando me quieren” es porque mi radar lunar  confirma que la energía lunar está presente; de la misma manera, “cuando yo quiero” lo expreso principalmente por ese canal; asimismo, cuando me quiero sentir seguro y en casa, me hundo en esa energía para mantenerme a salvo.
Decíamos que es regresiva porque es energía inconsciente y ya no somos los bebés que necesitan refugiarse en ese manto protector. Como adultos, tenemos otros recursos disponibles, pues ya hemos descubierto, por ejemplo, nuestro Sol, hemos vivenciado nuestro ascendente, conocemos aspectos de nuestra Venus, de Marte, etc, aunque nunca hayamos escuchado la explicación, ya está en el cuerpo. La trampita con la Luna o “el hechizo lunar” consiste en que seguimos refugiándonos en esta energía, cuando a veces ni siquiera hay amenaza real, cuando no hay peligro alguno, o bien, cuando pese a que nos sentimos desprotegidos, insistimos en hundirnos en la cuna mullida de la Luna, cuando quizás la vida nos pide otra respuesta más creativa e integrada, recurriendo a nuestro Sol, por ejemplo, a la energía del ascendente u otro planeta.
La Luna es nuestro refugio y, cuando la conocemos, cuando tomamos conciencia de su influjo, podemos refugiarnos en ella pero ya no como niños, sino como adultos que eligen nutrirse y envolverse  en esta energía. Cuando la Luna es una elección, dejamos de estar atrapados regresivamente en ella, como si sólo fuésemos ese fragmento de energía. Como adultos, reconocemos nuestra totalidad y si vamos a nuestra Luna es porque constituye nuestra energía básica, en ella nos nutrimos y cuidamos de nuestra alma.
Cuando desplegamos nuestra Luna conscientemente, nos acercamos a nuestros talentos: naturalmente somos seres lunares, nutrimos a otros y a nosotros mismos desde este lugar. Somos capaces de desplegar toda nuestra sabiduría lunar acerca de ese signo. Cuando dejamos que el mecanismo nos atrape no siempre crecemos. Con una Luna en Géminis, por ejemplo, en un momento de desprotección nos ponemos a explicar, aclarar, racionalizar y dudar, cuando a lo mejor la vida nos pide a gritos sentir, resonar y silenciarnos.

Averigua cual es tu signo lunar y cuáles son los dones asociados a esa energía y despliégalos conscientemente, pues estarás nutriéndote, acunándote, al igual que una madre. Descubre, también, las sombras de esa energía y reconoce de qué forma pueden estar presentes en tus respuestas emocionales más inconscientes.



lunes, 6 de enero de 2014

El número 7 y la relación con el 2014




El numero siete 

Signo del pensamiento, la espiritualidad, la conciencia, el análisis psíquico, la sabiduría.
El número del intelecto, el idealismo y la represión.
Son personas amantes de la lectura, el estudio y las ansias por aprender. Tendentes a proyectar su vida en una esfera de idealismo y actividad intelectual. Habilidades para el análisis y la investigación y la inteligente búsqueda del conocimiento; mentalidad científica y con capacidad de inventiva; estudiosa, meditadora; de personalidad encantadora; amantes de la soledad y de la paz; perfeccionistas.
En el lado negativo: motivos ocultos; muy reservado, les encanta argumentar con silencios o sarcasmos; tendencia al aislamiento, a posiciones inflexibles, les irritan las distracciones.
Compatibilidades del 7 (siete):
El 7 es compatible con el 3: es compatibilidad por complementariedad.
El 7 es compatible con el 8: alianza efectiva para lograr objetivos de todo tipo.

El año 2014 : en numerología es 7

Año 2014: 2 + 0 + 1 + 4 = 7
Cada año posee una vibración numérica particular, que nos brinda claves sobre el panorama general que nos aguarda. Así como el año 2013 (6) fue un año de nuevos comienzos, de generar espacios de pertenencia, el 2014 será un año muy especial, bajo la mágica influencia del número 7.
Siete las notas musicales, los colores del arco iris, los pecados capitales, las maravillas del mundo… las palabras de Cristo en la cruz: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”.
 El número siete hace parte, sin que nos demos cuenta, de varias facetas de la vida. Quien no ha repetido los siete colores del arco iris, o quién no se sabe los siete días de la semana. Siete son también las notas musicales y los mares. En Grecia había siete sabios. Y en el cuerpo se encuentran siete chakras. Siete son las maravillas del mundo antiguo. Y en el campo de la religión católica, siete son los sacramentos.
Y para aquellos más mundanos y menos preocupados por lo espiritual, los pecados capitales totalizan también siete.
En la simbología judeocristiana, el siete ocupa un lugar de privilegio: desde el primer libro del Antiguo Testamento (Génesis) hasta el último del Nuevo (Apocalipsis) es el número más evocado. Sólo en la Revelación de San Juan aparece 55 veces.
 Entre los judíos, la fiesta de las cosechas se hace siete semanas después de la primavera y en sus ritos encienden las velas de la menorah, el candelabro de siete brazos. Según la Cábala, el siete representa la Ley Divina que rige el Universo.
El número siete regula todo lo relacionado con la vida, actúa de una manera sabia para que todo se desarrolle en su respectivo orden. El año 2014 está asociado a Libra, el único signo que está representado por un objeto, la balanza. Eso nos remite al equilibrio entre los componentes del todo, y nos invita a vivir en paz y armonía. Será tiempo entonces, de dejar hábitos o relaciones que no son convenientes, también para determinar qué queremos cambiar en nuestra vida, o mejorar.
El número 7 representa la conexión con lo etéreo, la búsqueda espiritual, la auto-observación, el perfeccionamiento interior, la mirada hacia el futuro y la capacidad de conectarse con lo divino a nivel energético.
Un año donde estaremos más preocupados por el espíritu y el pensamiento que por las cosas materiales, por lo que la tendencia será a alejarnos de las personas que tienen las inquietudes materialistas como prioridad.Se desarrollarán los poderes de observación, el estudio y el análisis; es el año de la búsqueda del conocimiento como prioridad.
Es un ciclo de creatividad, originalidad y orgullo, de búsqueda de independencia por lo que para muchos será difícil escuchar consejos. La desconfianza característica de los 7 motivará a muchos a buscar sus propias fuentes de conocimiento donde puedan creer a través de lo que saben y lo que han aprendido.
La energía del año 2014, será el catalizador que permita sintonizar con lo verdaderamente genuino, con la necesidad de romper con todo lo establecido, no por algún conflicto, sino por haber llegado a la conclusión que esa estructura no representa, y no expresa lo que se siente en el interior.
Aunque la vibración del 7 no es la de amasar grandes fortunas ni de alcanzar la fama, el dinero llega sin proponérselo a los que estén enfocados en las áreas más espirituales, ya que al estarse perfeccionando aceleran el flujo energético positivamente en todos los aspectos.
Es un año excelente para indagar e internarnos en el mundo espiritual. Y tú....que estas esperando ?



viernes, 27 de diciembre de 2013

¿ Que es la Numerología ?




Desde tiempos remotos, los números acompañan a la humanidad que, con grafismos atractivos o despreciables, han ido moldeando el significado de los mismos. Por supuesto, estas preferencias antiguas sobre los números refiere a cuestiones históricas, cabalísticas, científicas o supersticiosas que rigieron en cada tiempo y que, a lo largo de los siglos, se mantuvieron más o menos firmes acercándonos esa información y uso sobre los números.
Pero como los números son tan importantes para la humanidad, más de una ciencia o estudio se basaron en ellos; por supuesto, no hablaremos de las Matemáticas o la Física sino del estudio de esos números y su incidencia en el mundo y las personas.
Ciertamente, puede decirse a esta altura que el sustento científico no acompaña a estos análisis y que, por tanto, la información surgida del análisis de la “vibración de los números” carece de este rigor. Sin embargo esta disciplina, este arte adivinatorio, que se remonta hasta el mismo Pitágoras -y los Pitagóricos- habla del poder de los números y fundamenta en un conjunto de creencias y tradiciones que se han defendido desde antes del Cristianismo y que luego la Biblia recogió y que podemos ver, incluso, en la kabbalah.
Se trata de mística, de fuerzas espirituales entre símbolos, personas y hechos y, por tanto de un sistema de creencias (fe) necesario para sostener su validez.
La numerología es el estudio de los números, y la forma oculta en el que se reflejan ciertas aptitudes y tendencias de carácter, como una parte integral de un plan cósmico.
Cada letra tiene un valor numérico que proporciona una vibración cósmica relacionada y es así como la suma de los números de tu fecha de nacimiento y la suma de valor derivado de las letras en el nombre pueden proporcionar una interrelación de las vibraciones.
numerologia Pitágoras
Estas cifras muestran una gran cantidad de información sobre el carácter, propósito en la vida, lo que motiva al ser y sus talentos.
Los expertos en numerología utilizan los números para determinar el mejor momento para los movimientos y actividades importantes en la vida; así, la numerología se utiliza para decidir cuándo invertir, cuándo casarse, cuándo viajar, cuando cambiar de trabajo, o de lugar.
Pitágoras, el matemático griego que vivió 569 hasta 470 aC, es descrito por muchos como el creador de gran parte de lo que llamamos hoy la numerología. Aunque los orígenes reales de la numerología son anteriores a Pitágoras, siendo la más popular de los Vedas hindúes. En el siglo XX, la vieja ciencia parece mágicamente reaparecer en forma de una serie de libros publicados entre 1911-1917 por L. Dow Balliett que fue ayudado a lo largo de los años 30 por Florence Campbell, y dentro de las próximas décadas una gran cantidad de la literatura estaba disponible al público.
De hecho, si nos fijamos en los últimos 90 años, podría parecer que la ciencia ha avanzado muy rápidamente. Pero quizás todo esto era conocido en una época muy anterior, pero había estado oculto por un tiempo.
Los números se sienten y se ven todos los días y cuando uno lo piensa se sabe lo importante que es el papel que desempeñan en nuestras vidas.
Los Básicos de numerología juegan un papel importante en nuestros asuntos de una manera u otra, incluso una cita depende de la numerología para la época.
La numerología está presente en la Biblia y el antiguo sabio, Pitágoras, fundó una escuela dedicada al estudio de esta ciencia arcana y los efectos sobre el cuerpo humano: física, mental y emocionalmente.
Así, esta ciencia creció y floreció y se convirtió en una práctica generalizada, como la gente comenzó a aceptar y reconocer las vibraciones de gran impacto de la Numerología en nuestras vidas.
Es por el poder que los números tienen que a menudo son utilizados para descubrir un camino presente y lo que se puede hacer para alcanzar las metas en el aquí y ahora.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Feliz Navidad 2013




La Navidad es buena para la reflexión. Para el encuentro. Para el abrazo. Para el perdón. Para la esperanza. Estos valores son permanentes. No importa la religión que cada uno profese. Es una fecha de esperanza y de nacimiento. Es el momento del año para todo lo nuevo.
Tender las manos. Suavizar el ánimo. Y construir puentes. Hoy es más importante rodearse de afectos, de la gente querida. Es importante ayudar y ser solidario con quienes lo necesitan en esta fecha especial.

Es muy difícil contener a todos en un saludo navideño. Para muchos católicos la fecha es religiosa, y para muchos otros es un acontecimiento social para reunirse con familia y amigos. Pero igual todos brindaremos por aquellas cosas que valen la pena.
En esta Navidad quiero  darles mis  mejores deseos. A todos.
Quiero  que en esta fiesta todos tengan un buen motivo para alzar las copas al aire. Con alegría y esperanza para compartir.

Yo haré lo propio. Brindo  por ustedes, por un año más en compañía, por la felicidad que me provoca hacer lo que me gusta y poder pensar, escuchar, y decir de otra manera porque ustedes están ahí para acompañarme y enriquecernos de manera mutua.

Brindo  por el amor de cada familia.

Brindo  por cada uno de ustedes.

Brindo  por la vida, y también por la paz.



                                                     ¡ Paz, Amor y Felicidad ! Udiyana



jueves, 19 de diciembre de 2013

El objetivo del alma




El análisis kármico de una carta natal exige una profunda comprensión de los misterios de la vida y de la muerte.
Cuando un astrólogo kármico observa una carta natal sabe que esta evaluando un punto matemático de un largo camino que el alma individual viene transitando desde tiempos inmemoriales.
Esa carta es una historia de muchas y muchas vidas que apunta hacia un destino futuro, que sin dudas puede ser rectificado en el presente si las circunstancias apartaron al individuo del camino que el alma se esfuerza en recorrer.
En vidas anteriores realizamos muchas acciones que nos apartaron de la línea de nuestro propio destino y generamos conductas, que más allá de su calificación moral o ética produjeron experiencias carentes de significación real para nuestro crecimiento interior.
Cuando nos apartamos de la línea de nuestro destino, vivimos experiencias que no nos pertenecen.
Por el contrario, cuando rectificamos nuestros pasos en la vida y nos armonizamos con los profundos anhelos de nuestra alma todo vuelve a tener significado para nosotros.
A partir de esa nueva realidad, nuestra historia personal adquiere sentido y comienza a encontrar nuevamente su espacio y su expresión particular en la edificación del destino.
En nuestro mundo interno existen dos fuerzas en permanente confrontación;

-   la fuerza del alma
-   los hábitos que nos apartan del camino

El objetivo del alma es la propia felicidad,
No se puede ser feliz fuera de la línea de nuestro destino, por que solo en ella nuestra alma encuentra las condiciones apropiadas para su expresión.
En nuestra alma está la fuerza y el poder de reencarnación.
Es el alma de cada uno la que lucha persistentemente, desde lo profundo, para seguir en la línea de nuestro destino.
Cada reencarnación es una nueva oportunidad para que ajustemos nuestras cuentas con la justicia kármica, que opera en la esfera restrictiva de cada conciencia individual.
La ley del karma no busca el castigo por errores cometidos en el pasado sino que, por el contrario busca siempre ayudar el crecimiento espiritual de cada uno.
Cada reencarnación debe entenderse como una nueva oportunidad y no como un castigo.
Nos reencarnamos para estar junto a quienes debemos estar.
La reencarnación, además de ser un proceso espiritual que siempre se ha creído en todas las grandes religiones y filosofías
La reencarnación nos ayuda a entender por qué una persona nace con ciertas condiciones y otras no.
Si hubiera una sola oportunidad en la eternidad esto habría sido demasiado injusto y la misma leyes físicas nos enseñan que la materia ni se crea ni se destruye, solamente se transforma.
La historia kármica nos ayuda a entender por qué nos sentimos atraídos hacia ciertas personas y por qué rechazamos a otras.
En el amor las parejas tienen que enfrentarse juntos a muchas situaciones para salir adelante en la evolución.
Una vez que se ha entendido y aprendido la lección queda borrado ese Karma y no hay que volver a reencarnar para pagar ese Karma aunque lo más posible es que haya que reencarnar para aprender otras lecciones que aún no hayan sido superadas.
Muchas personas tienen relaciones amorosas perfectas o casi perfectas, muy felices, cuando se han perfeccionado y han aprendido las lecciones de las vidas pasadas. Han ganado su felicidad.
Los ciclos se inician y continúan en muchas vidas.
El Karma lo llevamos de reencarnación en reencarnación.
Si en una vida no se aprende la lección se nos dan otras oportunidades. Estamos aquí para aprender y para ayudar a otros a que aprendan, cada cual en su escalón evolutivo, cada cual en su momento de su Karma.
Si algo negativo le ocurre en esta vida o si algo positivo le sucede, en esos hechos estaremos viendo la Ley del Karma en acción
Cuando se entiende esta ley estamos dando un gran paso en nuestra evolución personal.
El amor es la fuerza más poderosa del universo.
Ni siquiera el tiempo, el nacimiento, la muerte pueden destruir los lazos del amor. La separación física de los seres queridos es transitoria, la comunicación siempre continúa en otros niveles.
Aquellas personas que se conocieron y amaron en el pasado reencarnan en el futuro. Aunque no recuerden sucesos de sus vidas pasadas se sentirán fuertemente atraídos el uno al otro. En cada nueva reencarnación el amor se profundiza y poco a poco va creciendo para ser cada vez menos egoísta, más desinteresado hasta que después de muchas, vidas, es perfecto. Generalmente las personas con las cuales uno se relaciona en esta vida han estado muy cerca de nosotros en vidas anteriores.
Las relaciones pudieron haber sido de padre a hijo, esposo a esposa, amigos íntimos, parientes, etc. El sexo no importa, pero cuando en esta vida uno está muy enamorado de alguien y el amor perdura y tiene características singulares lo más probable es que hayan estado juntos en el pasado, en otras vidas anteriores.



jueves, 5 de diciembre de 2013

El perdon es el sendero a la paz




El perdón no es un simple mecanismo para liberar de culpa a quien nos ofendió, el perdón es un mecanismo para que yo sea libre de la amargura que dejó esa acción en mi corazón. Yo puedo decidir perdonar a alguien, que no está arrepentido de verdad de haberme dañado, por que mi intención al perdonar, no es que esa persona quede libre de culpa, si no que yo quede libre en mi interior, que yo tenga paz, que yo pueda vivr bien, que haya desatado la amarra que me tenía detenido en el puerto.

Es muy importante saber, que el perdón no exime de culpa al ofensor, sino que libera al ofendido. Usted y yo necesitamos decidir perdonar, para ser libres de las heridas del alma.

He escuchado muchas veces la frase: "yo perdono, pero no olvido", y pensamos seriamente que si no olvidamos, es debido principalmente a que realmente no hemos olvidado, pero esto también es un error, el perdón no implica nunca que olvidemos todo, el perdón no produce amnesia, no es indispensable que olvidemos para perdonar, puedo perdonar y estar consciente del daño que se me hizo, pero he decidido que ya no me va a afectar nunca más en mi vida.

Hay un punto muy importante es que podemos decidir perdonar, tomamos la decisión de ya no traer al presente las cosas pasadas, incluso nos mantenemos firmes en la decisión de no criticar, ni agredir a la persona que nos ofendió. Sin embargo, no podemos decidir dejar de sentir. Si usted quiere de verdad, que se vaya lejos lo que siente, no depende exclusivamente de usted, pero no es imposible dejar de sentir.

Cuando usted decida perdonar de una vez a alguien, es indispensable que lo confiese con su boca, no piense en el perdón, hable el perdón, no importa que usted esté sólo, quizás va en su cómodo automóvil escuchando música y piense: "si yo necesito perdonar, yo debo perdonar, yo quiero ser libre de la culpa que otra persona me hizo a mí en su momento", pero no es suficiente que usted lo piense, hay que confesarlo con su boca, aunque usted esté sólo en un lugar, que salga de su boca libremente, hay una marcada diferencia inmensa entre pensarlo y hablarlo; con nuestra boca tenemos el poder para la vida y poder para la muerte, poder para atar y poder para desatar. ¡Confiéselo!, cuando lo hablan, sienta esa libertad, ese peso extra que se va, tal vez acompañado de lágrimas, tal vez acompañado de tristeza y de llanto, pero finalmente un ser libre.

Los pasos principales para perdonar a alguien son los siguientes, a saber:

a.. Identifique plenamente la herida específica que le hicieron, y la persona que se lo hizo.
b.. Decida perdonarla a pesar de lo que siente en su corazón.
c.. Confiese con su boca ese perdón aunque usted esté sólo, no tiene que ir a decírselo a aquella persona; lo puede hacer usted en la privacidad donde se encuentre en ese momento.
d.. Yo podría ir y decirle a alguien: "te perdono por esto y aquello", y aquella persona decir: "pues mira si te lo puedo volver a hacer lo repito otra vez".
e.. Recuerde que el perdón no es para liberar de culpa al otro, sino para que yo sea libre de las heridas del alma.
f.. Acérquese a Dios y dígale desde el fondo de su alma: "Señor, yo decido perdonar, quítame lo que siento, borra de mi corazón estas heridas, dame un corazón nuevo, te entrego el mío, ven a mi vida Jesucristo a ti te lastimaron profundamente, a ti te dañaron y te atreviste a decir a tu padre: "perdónalos por que no saben lo que hacen", ¡Señor, yo te digo hoy perdona a tal persona, por que me lastimó profundamente, y llévate de mi corazón este amargo sentimiento!, "yo hago mi parte, tu haz la tuya".

También nosotros hemos lastimado a mucha gente, con intención ó sin ella, hemos herido profundamente el alma de nuestros seres queridos; hay que pedirles perdón. Las situaciones que recordamos en las que estamos conscientes que los hemos ofendido, necesitamos anotarlas, y debemos decirles: "perdóname".
Si usted no puede ir haga uso de una llamada telefónica, de una carta, de un correo electrónico ó de una tarjeta de disculpa, y dígale desde dentro de su corazón: "yo te lastimé en aquella ocasión, con esto y con está otra situación, te pido de corazón que me perdones", si la persona lo perdona ó no ese no es problema suyo, usted ya es libre de ese nudo, que lo tenía amarrado en su corazón. Usted y yo no podemos decidir que los demás desaten sus propios nudos.
El perdón es un mecanismo para que nuestro corazón sane de las heridas, para que nuestra alma brille, para que nuestra vida vaya en aumento, para que usted y yo podamos desarrollar este potencial que poseemos y que nadie nos puede quitar nunca.