viernes, 25 de abril de 2014

Karma familiar o Herencia karmica



Los efectos sobre el destino que con más claridad se suelen percibir en la vida son los que corresponden al Karma heredado, y porque no decirlo, también al Dharma, ambos están en la balanza de la herencia, al igual que en el plano material tenemos las obligaciones y derechos, los padres nos pueden dejar un buen patrimonio pero también importantes deudas, lo que traducido al plano espiritual sería un Dharma o un Karma.  Este legado de naturaleza familiar lleva implícito un efecto en esferas más distantes como el grupo social o la cultura y  país donde se nace.

En la materialización de éstas obligaciones y derechos regidos por la ley de causa y efecto, interviene un elemento primordial que es el tiempo, el cual condiciona y permite en diferente forma y grado la materialización del Karma y el Dharma. Cuando hablemos de Karma heredado debemos de entender también su contraparte el Dharma, pues como hemos dicho se hereda tanto lo bueno como lo malo. Como ya sabemos las creaciones kármicas tienen tres orígenes, pensamiento, palabra y obra, lo que da lugar a diversos niveles, sin embargo, el efecto no se manifiesta en los tres niveles, esto es debido a que el pensamiento es inherente a la palabra y a la acción, o sea, lo que confirmaría la primera de las 7 leyes fundamentales de la antigüedad, la que dice así; “El universo es mental”, lo que viene a decir que toda creación es mental, fruto del pensamiento. Tampoco es de extrañar que una determinada forma de pensar o un pensamiento si se repite lo suficiente origine una costumbre y la repetición de ciertos hábitos y costumbre nos lleven a un destino. Tampoco hay que olvidar que los pensamientos aunque en su desarrollo tienen una secuencia temporal están en un estado atemporal hasta su manifestación kármica, la cual origina cuando se producen las circunstancias adecuadas. En esencia se podría decir que pensamientos y realidades materiales van encajando y tejiendo el destino, se condicionan y corroboran mutuamente, dando lugar a una correlación de hechos materiales y mentales que no tienen final, pues cada causa tiene un efecto cuyo resultado a su vez es la causa de otro efecto.  

Volviendo a la herencia familiar debemos de diferenciar entre el plano  físico, mental y espiritual,  el plano físico es más cercano y la carga hereditario de los padres es muy fuerte en él, la fuerza de los genes es imperiosa, en el plano mental la influencia de los padres es considerable pero también la de otros antepasados como los abuelos y anteriores, y en el plano espiritual la herencia se centra en los bisabuelos o tatarabuelos, e incluso en  antepasados más lejanos en la medida que el se trate de una dimensión más sutil. Se puede entender el karma y dharma familiar en el plano físico como más cercano, el plano mental como intermedio y el espiritual como el más extenso vinculado a la esencia de nuestra existencia. 

La herencia familiar suele ser muy determinante, de hecho los genes influyen en cuestiones como la salud y principios básicos de la personalidad principalmente en los que respecta a la naturaleza emocional, y empuja a determinadas relaciones  sociales y trayectorias profesionales. O sea que, heredamos un Karma familiar, que se vincula  a su vez con uno de grupo social y otro de cultura o país.  

FAMILIA: genética, morfología física y mental, naturaleza espiritual.

GRUPO SOCIAL: Entorno, educación, recursos materiales.

CULTURA/PAIS: Cultura, religiones, ideologías, sistema político, marco jurídico, posibilidades y circunstancias. 

No es muy difícil ver las tendencias kármicas o dhármicas en la trayectoria profesional de las personas, en el caso de un hijo que es médico al igual que sus padres, se aprecia lo que se puede denominar continuidad de la causa y el efecto, el hijo como extensión del padre continúa con la tarea de éste con el fin de mejorar y perfeccionar, y aunque el hijo no fuese tan buen médico como el padre, en realidad su trabajo si lo puede ser, pues contará con muchos más recursos debido al avance científico, seguro que tiene una posibilidad de aumentar dharma y disminuir dharma, este seria un destino de camino trazado en el que poder alcanzar una mayor perfección, en otras ocasiones la actividad social y profesional de los padres no tiene nada que ver con lo que hace el hijo, esto puede dar lugar a una evolución o involución según el caso, pero siempre existirá un nexo que relaciona las actividades de uno con otro, aunque no es menos cierto que pueden intervenir numerosos factores que aumentan la complejidad. 

Veamos otro caso una persona que consigue un estanco, su hijo aunque o continúe con el estanco tiene un alto porcentaje de seguir vinculado al estado, sigue la misma tendencia de diferente forma, pero los principios son los mismos, la necesidad de referencia, de orden y sobretodo de seguridad económica, el camino es el mismo, es posible que se dedique al campo de la justicia, la enseñanza, la administración o cualquier otra actividad en la que la administración este de por medio,  seguirá vinculado por Karma o Dharma al estado, incluso indirectamente por un hospital construido por el estado y de gestión privada, un colegio subvencionado, en la justicia puede que sea registrador o notario, no necesariamente tener nómina directa de la administración, es lo que ofrece el paraguas de la administración lo que precisa la persona y constituye su ley de causa efecto, en el caso que busque evolucionar de verdad, establecerá el principio de diferencia que afectará no sólo a la acción y medios, sino a las necesidades y a su creatividad, es entonces cuando se asumen importantes riesgos pero también se pueden obtener notables beneficios para la persona y la sociedad, no es fácil cambiar la dirección determinada por los ancestros, incluso a veces no es conveniente, es mejor seguir el camino trazado, ya que éste puede tener todavía mucho recorrido. La mayoría de la personas van paso a paso según el karma y dharma familiar, y otras dan el salto, tanto una cosa como otra puede ser para bien o para mal, pero suele ser frecuente que los hijos repitan tendencia, aciertos y errores de los padres, la diferenciación de los padres no suele tener garantía de éxito a no ser que exista una fuerza espiritual de envergadura procedente de los ancestros capaz de trazar un nuevo rumbo al destino con los recursos espirituales de algunos antepasados. Pongamos un ejemplo: la bisabuela por religiosidad y devoción ayudaba en un convento a las monjas que atendían a enfermos, aquí encontramos elementos de compasión y generosidad que no expresaron en los padres, sin embargo, la hija muy lejos de la actividad social y profesional de los padres, actúa de voluntaria ayudando a personas mayores después de su trabajo como psicóloga, en el que tiene un gran éxito gracias a la gran empatía heredada como “don espiritual”. 

Se puede interpretar las tendencias sociales y profesionales de los padres sobre los hijos como fruto del ambiente, pero a poco que se profundice se ve que el ambientalismo es insuficiente para explicar la continuidad o en su caso la diferencia.  

Algo muy importante es reconocer que la tendencia sea continuista o innovadora no significa que se vayan a resolver las cuestiones kármicas. También puede darse que una persona cambie con respecto a sus padres las acciones a realizar en diferentes planos sociales o profesionales, e inicie una nueva actividad de naturaleza espiritual, la cual seguramente estará conectada con algún antepasado.


jueves, 10 de abril de 2014

La reencarnación y la ley del karma

Fuente : María Alejandra Delgado


Existen evidentes distinciones en la vida de los seres: unos son felices, mientras otros desgraciados, a unos la vida les sonríe, mientras a otro les golpea; unos alcanzan éxito, son ricos e inteligentes, mientras otros languidecen en medio de contrasentidos, limitaciones, miserias, enfermedades y problemas de toda índole.

¿A qué se debe esto?

¿Acaso Dios no es justo y misericordioso y trata a todos sus hijos por igual?

La respuesta a esta paradoja no la puede dar ninguna religión, ningún dogma, ni doctrina esotérica, es decir, del vulgo, porque la verdad fue desechada en aras de la pragmaticidad y en su lugar fue acomodado

El dogma de misterio que todo lo cambia y también lo oscurece

Los males de la presente existencia son los frutos de causas indebidas y de grandes injusticias sembradas por cada cual en sus anteriores vidas y que ahora, en el presente, vienen a producir su debido efecto, sus frutos naturales, puesto que se cosecha solamente aquello que se siembra y no otra cosa distinta. ¿Sabía usted eso?

Esto lo explica la sabia Ley de la Reencarnación y su gemela doctrina del Karma, que la religión cristiana elimino de sus enseñanzas en el siglo 6, a raíz del segundo concilio de Constantinopla, por ser la misma contraria a los intereses del dogma implantado.

Esta ley enseña que detrás de todos los efectos visibles, palpables y cognoscibles que afectan al Universo y al hombre, cosas, planetas, personas, pueblos, historias y conformaciones, existen una serie de causas que le han dado origen y nacimiento, puesto que no pueden haber causas que no produzcan efectos, así como tampoco pueden haber efectos sin la existencia de causas previas que le han dado inicio. Independientemente de que la gente lo sepa o no, crea en ella o no, las siete sabias leyes que rigen la marcha del universo entero en los tres planos de evolución consciente, se cumplen de manera fatal e inexorable.

La razón del por que algunos mueren jóvenes o nacen con defectos físicos y limitaciones, mientras otros disfrutan de salud plena, abundancia y dicha, la explica la Ley de Causa y Efecto, a través de sus manifestaciones de la Reencarnación y el Karma.

La reencarnación le permite al hombre entender su misión en el mundo y da respuesta cabal a las tradicionales preguntas del porque y para qué se nace, que estamos haciendo en este planeta, hacia donde vamos, que hay detrás de la muerte, cual es el sentido de la vida y como hacer para descubrirlo a tiempo.

Explica igualmente una vez entendida la cuestión conciencialmente, el por qué unos son felices mientras otros no, unos nacen con talento mientras otros son brutales y grotescos; unos son agraciados y gozan de gran aceptación en la sociedad, entre el sexo opuesto, etc., mientras otros son desagradables, repelentes y no logran alcanzar sus metas en la vida.

Detrás de lo que aparentemente es una injusticia visible, esta la justicia invisible. Esto aún no lo ha comprendido la humanidad, porque han perdido la clave esencial que da la verdadera respuesta, que explica el por qué de tantas distinciones y diferenciaciones entre la humanidad: La Ley de la Pluralidad de Existencias o Reencarnación.

No es la primera vez que estamos en este mundo, ni la actual vida nuestra única existencia. Hemos nacido múltiples veces sobre el planeta, cada vez en nuevos cuerpos, siendo al alma la misma que regresa para aprender las grandes lecciones de la vida y sufrir pruebas y experiencias, dolorosas muchas y felices otras, para compensar errores anteriores.

Lo bueno o lo malo que nos ocurre en la actualidad son los efectos de las causas buenas o malas del pasado, las bondades o las maldades que cometimos contra el prójimo, el altruismo o las barrabasadas, las vivezas, las crueldades y falta de tolerancia, las calumnias y los crímenes ejecutados en el terrible ayer del cual nada recordamos.

He ahí un asomo de tan grande justicia: cosechamos lo que hemos sembrado y los frutos recogidos no son otra cosa que la mensura que se nos esta aplicando con la misma vara que medimos a los demás. ¿No fue eso lo que dijo Jesús?.

La muerte no es el final de un individuo, así como tampoco el nacimiento es su comienzo. Sin la comprensión de la Ley del Karma y la Reencarnación, el hombre no es capaz de saber como están constituidos los planos superiores evolutivos de donde el alma desciende hacia la vida al encarnarse en el cuerpo físico.

La tarea de la evolución es larga, muy lenta, penosa y difícil, debido a que el hombre por su libre albedrío, escoge y traza su propio destino. Nadie le va a obligar a hacer tal o cual cosa, o a abstenerse de tal comportamiento o actitud. El solo traza su vida y se compromete o se libera.

El llamado de los sentidos y el deseo de poder, supremacía, dominio, etc. y la incorrecta justicia o el mal proceder, lo retendrán por muchísimo tiempo en los mundos densos e inferiores tal como este planeta Tierra, donde el nivel espiritual de evolución es bajo y por ello se le tiene como un lugar de sufrimientos y miserias.

La ley del Karma ata al hombre pasional, injusto y malvado a la rueda de múltiples nacimientos dolorosos para que pueda reparar sus errores y extralimitaciones, si hizo el mal o para experimentar nuevas peripecias y sucesos agradables, si hizo el bien, todo en aras de la propia evolución de cada uno, de su propio bien. A los cielos no se llega sino cuando la purificación del ser sea total y los pecados y debilidades redimidos.

Mientras exista maldad o dureza en los corazones, mientras el hombre no se proponga de una vez por todas a ser recto, honesto, justo, bondadoso y bienintencionado, dominador de su naturaleza inferior, nacerá decenas de veces en situaciones y circunstancias donde el mismo mal que aplico a los demás, le será aplicado a él, puesto que con la vara que medimos al prójimo, tarde o temprano seremos medidos. Y ojalá esa medición sea hecha en la actual existencia y no nos sorprenda la muerte con esa falta a cuestas, porque seria peor el resultado al renacer.

Mientras exista un atisbo de injusticia, de codicia y arrogancia y apegos a toda naturaleza, crueldades y ansias exageradas por el oro y las posesiones, mala fe y desamor en los corazones, o cuando por razones cósmicas, en la presente encarnación el hombre no ha expiado ni reparado el mal cometido contra otros en anteriores existencias, deberá volver a la carne, a nacer en mundos tridimensionales como este, mejores o peores, según como sea lo que nos merezcamos a los ojos de la Justicia Divina y lo que uno mismo ha escogido antes de nacer.



viernes, 7 de marzo de 2014

Memorias de vidas pasadas : La historia de Swarnlata Mishra



Uno de los más famosos casos de reencarnacion es el de Swarnlata Mishra. Nació en una familia intelectual y próspera en Pradesh en la India 1948. Cuando apenas tenía tres años de edad viajaba con su padre por el municipio de Katni más de 100 kilómetros de su casa, de repente señaló y pidió al conductor que a su vez pasara por un camino “mi casa”, y sugirió que podrían obtener una mejor taza de té que de lo que podían en la carretera.
Poco después, ella relató más detalles de su vida en Katni, todos los cuales fueron escritos por su padre. Ella dijo que su nombre era Biya Pathak, y que tuvo dos hijos. Ella dio detalles de la casa: era blanca con puertas negras equipadas con barras de hierro, cuatro habitaciones estaban estucadas, pero otras partes eran menos terminada, la planta de recepción era de losas de piedra. Ella encuentra la casa en Zhurkutia, un distrito de Katni, detrás de la casa fue una escuela para niñas, frente a una línea de ferrocarril, y los hornos de cal fueron visibles desde la casa. Agregó que la familia tenía un automóvil (un elemento muy raro en la India en la década de 1950, y especialmente antes de Swarnlata nacer). Swarnlata dijo Biya murió de un “dolor en la garganta”, y fue tratada por el Dr. SC Bhabrat en Jabalpur. También recordó un incidente en una boda, cuando ella y un amigo tuvieron dificultades para encontrar una letrina.
En la primavera de 1959, cuando Swarnlata tenía 10 años, la noticia de que el caso llegó el profesor Sri HN Banerjee, un investigador indio de fenómenos paranormales y su colega Ian Stevenson. Banerjee tomó las notas de su padre hizo y viajó a Katni para determinar si los recuerdos de Swarnlata podian ser verificados. Usando nada más que la descripción que había dado Swarnlata, se encontró con la casa, a pesar de que la casa habia sido ampliada y mejorada desde 1939, cuando murió Biya. Perteneció a la de Pathak (un nombre común en India), una familia rica y prominente, con amplios intereses comerciales. Los hornos de cal estaban en el terreno adyacente a la propiedad, la escuela de niñas fue de 100 metros detrás de la propiedad de la Pathak, pero no es visible desde el frente.
Biya PathakÉl se entrevistó con la familia y verifico todo lo que había dicho Swarnlata. Biya Pathak había muerto en 1939 dejando tras de sí un afligido esposo, dos hijos pequeños, y muchos hermanos menores. Estos Pathaks nunca había oído hablar de la familia Mishra, que vivia un centenar de kilómetros de distancia, el de Mishra no tenía conocimiento de la familia Pathak.
En el verano de 1959, el marido de Biya, el hijo y el hermano mayor viajaron a la ciudad de Chhatarpur, la ciudad donde ahora vivía Swarnlata, para poner a prueba la memoria de Swarnlata. Que no reveló su identidad o propósito a los demás en la ciudad, pero se alistó nueve hombres del pueblo que los acompañara a la casa Mishar, a donde llegaron sin previo aviso.
Swarnlata inmediatamente reconoció a su hermano y lo llamó “Babu”. Stevenson da sólo las estrictamente los hechos, pero puedo imaginar las emociones eran altas en este momento. Imaginar cómo se sintió Babu al ser reconocido de inmediato por su hermana muerta renace. Diez años Swarnlata recorrió la sala mirando a cada hombre, a su vez, algunos se identifican como hombres que conocía de su pueblo, algunos eran extraños a ella. Luego llegó a Sri Chintamini Pandey, el marido de Biya. Swarnlata bajó los ojos, parecía tímida como las esposas hindúes hacen en presencia de sus maridos y pronunció su nombre. Stevenson dice nada de la reacción de Sri Pandey a encontrar a su esposa después de veinte años.

Swarnlata También identificó correctamente a su hijo de su vida pasada, Murli, que tenía 13 años cuando murió Biya. Sin embargo, Murli trato de engañarla a ella, y “por más de veinticuatro horas insistió en su contra las objeciones que él no era Murli, sino alguien más.” Murli también había traído a un amigo y trató de engañar a Swarnlata una vez más insistiendo en que era Naresh, el otro hijo Biya, quien estaba a punto de la misma edad que este amigo. Swarnlata insistió con la misma fuerza que él era un extraño. Por último, recordó Swarnlata Sri Pandey que había robado 1.200 rupias Biya guardados en una caja. Sri Pandey admitió a la verdad de este hecho privado que sólo él y su esposa habían conocido.

Swarnlata MishraUnas semanas más tarde, el padre de Swarnlata la llevó a Katni para visitar la casa y la ciudad donde vivió y murió Biya. Al llegar, inmediatamente se dio cuenta y comentó acerca de los cambios a la casa. Ella le preguntó sobre el parapeto en la parte trasera de la casa, una terraza, y el árbol de neem que se utiliza para crecer en el recinto, todos se habían retirado desde la muerte de Biya. Ella identificó su habitación y la habitación en la que ella había muerto. Reconoció a uno de los hermanos de Biya y correctamente lo identificó como su hermano segundo. Ella hizo lo mismo con su hermano tercero y cuarto, la esposa del hermano menor, el hijo del segundo hermano llamándole por su nombre de su mascota Baboo. Más tarde Swarnlata se presentó en una sala llena de desconocidos y le pidió que ella los reconociera. Ella eligió correctamente al primo de su marido, la esposa del hermano de Biya, y una partera a quien no identificó por su nombre actual, pero con un nombre que había usado cuando Biya estaba viva.

Murli Biya, el hijo, en otra prueba, presentó Swarnlata a un hombre que llamó a un nuevo amigo, Bhola. Swarnlata insistió correctamente que este hombre era en realidad el segundo hijo de Biya, Naresh. En otra prueba, el hermano menor de Biya ha tratado de atrapar Swarnlata diciendo que Biya había perdido sus dientes; Swarnlata no cayo en esto, y pasó a decir que Biya había empastes de oro en sus dientes frontales un hecho que los hermanos habían olvidado y se obligado a confirmar por consultar a sus esposas, que les recordó que lo que Swarnlata dicho era verdad.

El dialecto Biyas era claramente diferente de la de la Pradeshs y muy similar a la Pathaks. Ella estaba familiarizada con los nombres de íntimos y secretos de familia, y recordó incluso las relaciones matrimoniales, viejos criados y amigos. Era como si, su memoria se congeló en el momento de la muerte Biya; Swarnlata no sabía nada de la familia Pathak lo que había sucedido desde 1939.

En los años siguientes, Swarnlata visitó a la familia Pathak, a intervalos regulares. Stevenson investigó el caso en 1961, testigos de una de estas visitas. Observó la relación amorosa entre Swarnlata y los demás miembros de la familia. Ya que todos la aceptan como Biya renacer. Swarnlata se comportaba adecuadamente reservado con los ancianos Biya, pero cuando a solas con hijos Biya, ella estaba relajada y juguetona como una madre que, el comportamiento que de otra forma sería totalmente inapropiado en la India para una niña de 10 años de edad, en compañía de los hombres no relacionados en sus treinta y tantos años.

Los hermanos Pathak y Swarnlata observado la costumbre hindú de Rakhi, en la que los hermanos y hermanas renovar anualmente su devoción el uno al otro mediante el intercambio de regalos. De hecho, los hermanos fueron Pathak año angustiado y enojado cuando Swarnlata perdido la ceremonia, sino que sentía que ya había vivido con ellos durante 40 años y con la Mishras de sólo 10 años que tenía una demanda mayor en ella. Como prueba de la intensidad con la Pathaks creía que era su Swarnlata Biya, admitieron que habían cambiado sus puntos de vista de la reencarnación en la reunión Swarnlata y aceptarla como Biya renacer (el Pathaks, debido a su condición social y riqueza, emular las ideas occidentales y que no había creían en la reencarnación antes que esto sucediera). Swarnlata padre, Sri Mishra, también se acepta la verdad de la identidad de los últimos Swarnlata: años más tarde, cuando llegó el momento de Swarnlata casarse con consultó con los Pathaks sobre la elección de un marido para ella.

Ian StevensonIan Stevenson le visitó en los últimos años y la correspondencia con ella durante diez años después de este caso fue investigada. Él informa que ella creció con normalidad, recibió una licenciatura en botánica, y se casó. Dijo que a veces, cuando ella recordaba de su vida feliz en Katni, sus ojos se llenaron de lágrimas y, por un momento, ella deseaba poder volver a la riqueza y la vida de Biya. Pero su lealtad a la familia Mishra era indivisible y, a excepción de las visitas regulares a Katni, se fue sobre el negocio de convertirse en una mujer joven y bella, aceptando plenamente su condición en esta vida.




jueves, 20 de febrero de 2014

El proceso de la reencarnación



Brian Weiss

Los siguientes principios que rigen el proceso de la Reencarnación han sido tomados de los libros del médico y psiquiatra Brian Weiss, quien ha acumulado una gran experiencia en regresiones a vidas pasadas en miles de pacientes mediante la hipnosis.
Su odisea comenzó en 1980, hace 31 años cuando conoció a Catherine, paciente que por primera vez lo llevó a conocer vidas pasadas en sus regresiones hipnóticas. Con ella descubrió que una persona puede sanar al conocer eventos traumáticos ocurridos en otras vidas. Sus libros han sido traducidos a más de 35 idiomas, abarcan la temática de regresión hipnótica, así como el impacto en la vida actual de experiencias acumuladas en encarnaciones anteriores. Es importante destacar su aporte a cientos de miles de pacientes a través de estos libros, que como indican muchos críticos: son para pensar y reflexionar sobre el sentido de la vida.
- Se conserva generalmente el mismo sexo de vida en vida, a lo largo de un número inmenso de reencarnaciones. Sin embargo, cada cierto tiempo encarna en el otro sexo para pasar por experiencias que no podría conocer de otra manera. Por ejemplo, si siempre fuera hombre no podría pasar por la experiencia del parto.
- Cada alma determina el tiempo entre reencarnaciones. Si estás muy cansado, entonces te tomas un descanso. Si eres sabio, tomas tiempo para digerir tu conocimiento y planear tu siguiente vida, de la misma manera que un escritor planea su próximo libro. Si tienes demasiadas ligas con esta realidad o si eres demasiado impaciente o si no has aprendido lo suficiente, entonces puedes regresar con demasiada rapidez. Siempre queda esto como decisión del individuo. No existe la predestinación. Las respuestas se encuentran detrás de ti mismo entonces, como están dentro de ti ahora.
- Los grupos de almas tienden a reencarnarse juntos una y otra vez, para elaborar el karma (deudas para con otros y para con uno mismo, lecciones que hay que aprender) a lo largo de muchas vidas.
- En el momento en que se produce el fallecimiento el alma abandona el cuerpo; flota por encima y luego se ve atraída hacia una luz maravillosa y energética. El alma pasaba automáticamente al más allá. El embalsamamiento, los ritos fúnebres y cualquier otro procedimiento posterior a la muerte no tienen nada que ver con esto: es automático, sin preparativos necesarios, como cruzar una puerta que se abre.
- Las investigaciones con pacientes que han recordado sus muertes en vidas anteriores indican que la experiencia del fallecimiento es prácticamente la misma para todos. Repasan su vida desde el amor, sin juzgar ni criticar. Sin embargo, sienten las emociones profundamente, tanto las suyas como las de los demás, y así aprenden a un nivel profundo. Por ejemplo, si una persona ha ayudado de todo corazón a otra que lo necesitaba sentirá que le hace llegar su gratitud y su amor, pero si ha hecho daño o herido a los demás, sea emocional o físicamente, experimentará su rabia, además de su dolor. Qué oportunidad tan maravillosa de aprender. Más adelante, la persona y su comitiva, formada por los guías, los sabios, los ángeles y otros seres que le han ayudado con amor a lo largo de muchos años, preparan su próxima vida, para que pueda rectificar lo que haya hecho mal.
- Siempre estamos desarrollándonos y aprendiendo. Cuando ya no nos hace falta reencarnarnos, cuando hemos aprendido todas nuestras lecciones y pagado nuestras deudas, se nos da a elegir. Podemos regresar de forma voluntaria para ayudar a la humanidad con un servicio de amor, o quedamos en el otro lado y ayudar desde ese estado. En ambos casos, seguimos progresando por las dimensiones divinas.
- Existen millares de casos registrados en la bibliografía científica que confirman la Reencarnación. Sobre todo los de niños que hablaban idiomas extranjeros sin haberlos oído nunca, que tenían marcas de nacimiento allí donde habían recibido antes heridas mortales. Niños que saben dónde hay objetos preciosos ocultos o enterrados, a miles de kilómetros, décadas o siglos antes.
- Las personas que regresan, después de un período de peligro de muerte, se separan del cuerpo y contemplan los esfuerzos que se hace por resucitarlos, desde un punto situado por encima del cuerpo. A su debido tiempo cobran conciencia de una luz brillante o de una relumbrante figura espiritual en la distancia; a veces, al final de un túnel. No hay dolor. Cuando cobran conciencia de que aún no han completado la tarea que tienen que cumplir en la Tierra, de que deben regresar al cuerpo, inmediatamente vuelven a él y sienten otra vez dolor y otras sensaciones físicas.
- Cuando el alma abandona el cuerpo se ve una luz maravillosa. Otras almas salen a su encuentro, vienen a ayudar. Son almas maravillosas, que no tienen miedo. El ser recién desencarnado se siente muy liviano, sólo siente paz. Empieza un tiempo de consuelo, donde el alma es reconfortada. El alma aquí encuentra paz y se dejan todos los dolores físicos atrás. El alma está apacible y serena. Es una sensación maravillosa como si el Sol brillara siempre sobre uno. La luz es muy intensa y tiene muchos colores. Todo viene de la luz. De esa luz viene la energía. Nuestra alma va inmediatamente hacia allí. Es como una fuerza magnética que nos atrae. Es como una fuente de poder que sabe curar.
- Las vidas no se miden por años, sino por las lecciones aprendidas y tareas completadas: esperanza, fe, amor, ayudar y compartir sin expectativas de recompensa.
- Una interrupción del embarazo o un aborto natural suele estar relacionado con el pacto que se establece entre la madre y el alma que va a entrar en el bebé. El cuerpo del bebé carecía de la salud suficiente para llevar a cabo su tarea en la vida que le esperaba, o aquel no era el momento oportuno para sus objetivos, o la situación externa había cambiado, en este caso debido a la desaparición del padre en el momento en que los planes del bebé o de la madre necesitaban la figura paterna. En muchos casos la misma alma, después de un aborto, provocado o espontáneo, regresa a los mismos padres en el siguiente bebé que procrean.
- Cuando un alma no puede nacer por decisión de los padres, nacerá en la misma familia de los padres en circunstancias similares.
- El alma no entra en el cuerpo enseguida. Aproximadamente durante la concepción, el alma reserva el cuerpo. Entonces, ninguna otra alma puede disponer de ese cuerpo. El alma que ha reservado el cuerpo de un determinado bebé puede entrar y salir de él cuando lo desee. No está confinada. Es algo parecido a estar en coma. Durante el embarazo, el alma se va uniendo gradualmente al cuerpo del bebé, pero la unión no es completa hasta que se acerca el nacimiento. Puede producirse un poco antes, durante el parto o nada más nacer.
- En la regresión a vidas pasadas se reconocen a los seres queridos así, sin más. Al mirar a los ojos de el alma gemela se sabe quién es. Sea en el Cielo o en la Tierra, se percibe una vibración o una energía característica de los seres amados. Se vislumbran la personalidad más profunda que hay en su interior, y surge un conocimiento interno, que proviene del corazón. Se produce una conexión. Puesto que los ojos del corazón son los primeros que ven, las palabras no pueden transmitir por sí solas la seguridad del reconocimiento del alma. No existe duda ni confusión. Aunque él cuerpo sea posiblemente muy diferente del actual, el alma es la misma y se reconoce. Este reconocimiento es completo y queda fuera de toda duda.
- Algunas veces el reconocimiento del alma puede tener lugar en la mente antes que en el corazón. Este tipo de reconocimiento suele producirse con bebés o niños pequeños que muestran unas peculiaridades físicas o comportamientos muy concretos; pronuncian una palabra o una frase e instantáneamente se reconoce en ellos a un padre, una madre o un abuelo queridos. Pueden tener una cicatriz o marca de nacimiento idéntica a la de nuestro ser querido, o quizá nos cogen de la mano o nos miran de la misma manera. El caso es que nosotros los reconocemos.
- En el cielo, un lugar que no requiere del cuerpo físico, el reconocimiento del alma puede producirse a través de un conocimiento interior: una percepción de la energía, la luz o la vibración específica del ser amado. Las sientes en el corazón. Se trata de una sabiduría intuitiva y profunda, y entonces reconocemos a nuestros seres queridos de un modo completo e inmediato. Incluso pueden ayudamos adoptando el cuerpo que tenían en la última encarnación que compartieron con nosotros. Los vemos tal como se nos aparecieron  en la Tierra, a menudo con un aspecto más joven y saludable.
- Si en verdad nunca morimos, entonces no llegamos realmente a nacer. Somos inmortales, divinos e indestructibles. La muerte no es nada más que cambiar de habitación atravesando el umbral de una puerta.
- En el transcurso de nuestras existencias cambiamos de sexo, religión y raza con el objetivo de aprender desde todas estas perspectivas. Es como si fuéramos siempre a la escuela. Regresamos repetidas veces para aprender determinadas lecciones o cualidades como el amor, el perdón, la comprensión, la paciencia, la conciencia o la no violencia. Debemos olvidar otros sentimientos que son producto de viejas imposiciones, como el miedo, la ira, la codicia, el odio, el orgullo o el ego. Sólo entonces obtendremos la licenciatura y abandonaremos esta escuela. Tenemos todo el tiempo del mundo para aprender y desaprender. Somos inmortales; somos infinitos; somos de la misma naturaleza que Dios.
- Las almas se relacionan como los millares de hojas de un viejo árbol. Las que penden de nuestro propio tallo están estrechamente relacionadas con nosotros e incluso llegamos a compartir diferentes experiencias con ellas, vivencias del alma. También nos sentimos estrechamente unidos a las hojas de nuestras ramas. Tenemos algo en común con ellas. Están cerca de nosotros, pero no tanto como lo están las hojas de nuestro tallo. De igual modo, conforme nos vamos alejando por las ramas del árbol, nuestra relación con las otras hojas o almas sigue existiendo pero no es tan íntima como la que tenemos con las hojas más cercanas. Todos formamos parte de un árbol y un tronco. Podemos compartir experiencias. Nos conocemos. Pero los que pertenecen a nuestro tallo son los más íntimos. En este bello bosque hay muchos otros árboles. Cada uno de ellos está conectado con los demás a través del sistema de raíces subterráneo. De este modo, aunque una hoja se encuentre en un árbol muy lejano y diferente del nuestro, seguiremos conectados a ella. Estamos conectados a todas las hojas, pero tenemos una relación más estrecha con las de nuestro árbol, todavía más íntima con las de nuestra rama y un vínculo que es casi una fusión con las de nuestro tallo. Es posible que nos hayamos reunido en vidas pasadas con otras almas que pertenecen al mismo árbol pero que se encuentran lejos de nosotros. Podemos haber tenido muchas relaciones diferentes con esas almas, relaciones que quizás hayan sido muy breves. Tal vez hayamos aprendido algo nuevo, incluso de un encuentro de media hora. Una de estas almas tal vez haya sido un mendigo que se ha cruzado en nuestro camino y que nos ha conmovido. Con ello ha crecido nuestra capacidad de sentir compasión por otro ser humano y hemos contribuido a que esa persona aprenda a recibir amor y ayuda. Seguramente nunca más nos volvimos a encontrar con el mendigo en esa vida, pero formamos parte de la misma historia. La duración de nuestros encuentros varía: cinco minutos, una hora, un día, un mes, una década o más; así es como se relacionan las almas. Las relaciones no se miden en tiempo sino en lecciones aprendidas.
- La Reencarnación es un puente hacia un mayor conocimiento, la sabiduría y la comprensión. Nos recuerda lo que debemos tomar y lo que debemos desechar; por qué estamos aquí y qué instrumentos necesitamos para seguir adelante; la increíble orientación y ayuda que recibimos a lo largo del camino, y que nuestros seres queridos vuelven a nosotros para compartir nuestros logros y aliviar nuestras cargas.
- No existe una relación directa entre los poderes psíquicos y el nivel de evolución espiritual. Los poderes psíquicos y el desarrollo espiritual no están necesariamente conectados. Los poderes psíquicos de algunas personas aumentan a medida que evolucionan espiritualmente, conforme van adquiriendo mayor conciencia. Esto, en vez de ser un paso esencial, es más bien una adquisición incidental. El ego de una persona no debería envanecerse simplemente porque sus poderes psíquicos aumenten. El objetivo es aprender algo sobre el amor y la compasión, la bondad y la caridad, y no cómo convertirse en un vidente famoso.
- La facilidad para un idioma en especial o la afinidad con cierta cultura pueden ser otra clave de orígenes pasados. Aunque algunas personas sienten afinidad con determinada cultura, a otros le repugnan ciertas zonas del mundo. Otros descubren claves sobre vidas pasadas a través de sensaciones de deja-vu.
- Es conveniente que reconsidere sus vicios. En caso contrario, se los llevará consigo a otra vida. Sólo nosotros podemos deshacemos de los malos hábitos que acumulamos cuando estamos en un estado físico. Si elige luchar y no quitárselos de encima, se los llevará a otra vida. Y sólo cuando decida que es lo bastante fuerte como para solucionar los problemas externos dejará de tenerlos en su próxima vida.
- Cada individuo es exactamente lo que él se ha ganado el derecho de ser. Lo rodea aquella felicidad cuyos derechos ha adquirido en el pasado. Se enfrenta en la actualidad con las deudas contraídas en la anterior vida y que hoy le salen al encuentro. La infelicidad es el resultado del sufrimiento infligido a otros en la vida anterior y que antes de nacer aceptó ahora reparar. Si su cuerpo hoy es débil, es porque antes lo descuidó, si carece de amigos es porque en la anterior vida no los hizo. El hombre es el resultado de su pasado y será el fruto de su presente. Los dones y facultades actuales son el resultado de su sincero trabajo de ayer. Quien trabaja de esclavo puede volver hecho un príncipe, por amable respetabilidad y méritos ganados. Quien gobernó de rey puede volver vagando por el mundo, vestido de harapos, por cosas que hizo o dejó de hacer. 
"Si quieres conocer el pasado, mira tu vida presente. Si quieres conocer el futuro, mira tu vida presente "
Buddha.



domingo, 16 de febrero de 2014

Swami



El vocablo Swami significa literalmente maestro de sí mismo, pero también significa señor o dueño. Es un título honorario como Mataji, Bapu, Babaji, Baba, Mata, Guru, etc.
Es un vocablo que se utiliza como signo de respeto cuando uno se dirige a un maestro.
Se aplica a los maestros de diferentes filosofías o bien a maestros espirituales de diferentes tradiciones, escuelas u órdenes de diferentes movimientos en especial dentro del hinduismo, jainismo o yoga
Por lo general es un título honorario que se le otorga a maestros de diferentes filosofías que cultivan por ejemplo el vedanta, yoga, etc. o bien a maestros espirituales que no son religiosos.
Un maestro espiritual es aquel que domina los sentimientos mediante la inteligencia sentimental o espiritual. El espíritu es desde este punto de vista, simplemente el conjunto de sentimientos del ser humano. Los sentimientos son el vehiculo del espíritu del ser humano. Si un maestro de si mismo logra el Ananda o estado de Felicidad o Dicha, suele su maestro agregar a su nombre el término felicidad o Ananda.
Existe por este motivo diferentes tipos de Swamis o mejor dicho diferentes tipos de personas que tienen el título de Swami y por supuesto que pertenecen a las más variadas escuelas de filosofía y pensamiento.
Para aclarar esto, tal vez sea necesario decir que el Hinduismo no es una religión, sino algo más complejo: una cultura, que agrupa varias naciones, varias razas y más de 3000 dialectos.
El Maestro masculino se llama o se le dice Swami  (masculino)  y al femenino Swamini.
Desde tiempos inmemorables, a los maestros se les otorgaba el título de Swami en el sentido de maestro de sí mismo.
Existe una confusión por parte de varias personas que creen por desconocimiento y falta de información sobre las diversas tradiciones de la India, que un Swami es un monje. Un Monje hindú  es sanyasin o por ejemplo un dasnami swanyasin. Otros creen que es un sacerdote hindú, que los sacerdotes hindúes son otra cosa totalmente diferente y se les llama brahmin o brahman.
Un Swami no es bajo ningún punto de vista un monje, sacerdote hinduista o ministro de un culto hindú, lugar éste ocupado en la tradición hindú.





miércoles, 12 de febrero de 2014

Deja Vu





Un "Deja Vu" ocurre, por ejemplo, cuando nosotros caminamos por un lugar, vemos una calle, o un arbusto, y de pronto decimos o pensamos “yo ya estuve aquí alguna vez en el pasado”. El término es un término francés, "déjà vu".

Los psicólogos y psicoanalistas ofrecen la explicación de que son hechos repetitivos de la conciencia o de la memoria consciente: hechos similares, que según ellos, "acontecieron en un tiempo atrás indeterminado y se vuelven a vivir de pronto."

La Biblia no nos habla específicamente sobre estos fenómenos, sin embargo, es ampliamente aceptado que fenómenos como estos le suceden a todos, cristianos y no cristianos. Es posible que algo similar a lo que creemos que nos ha sucedido en el pasado, en realidad nos haya sucedido, o que hayamos estado en algún lugar que resultara ser muy similar al que ahora vemos y que tenemos la impresión de que en el algún momento en el pasado hemos visto.
¿Alguna vez te explicaron qué es el deja vu? Es cuando experimentas una breve sensación de no más de 30 segundos, en la que algo nuevo te resulta muy familiar.

Cuando partimos de este mundo, la puerta se cierra. Cuando reencarnamos, la puerta se abre nuevamente. Pero a veces cuando reencarnamos, la puerta de una vida pasada se deja ligeramente entreabierta. Esto explica cómo algunas personas pueden recordar detalles o incidentes de sus vidas pasadas. 
Cuando tú o yo experimentamos este vistazo, lo llamamos la experiencia déjà vu. En francés, estas palabras significan “ya visto anteriormente”: Puede que estés sentado con un amigo tomando té, por ejemplo, cuando de repente tienes una fuerte sensación de que has hecho esto antes. O puede que te presenten a alguien por primera vez y ciertamente conozcas a esta persona, tal vez muy bien (¿no te parecen esas manos increíblemente conocidas?) pero cuando consideras cada conexión posible, está claro que no puede ser que se hayan conocido previamente.

A pesar de la creencia Kabbalística de que la reencarnación es algo cierto, muchas personas creen que esto es “abracadabra”. Pero sin una apreciación por este proceso, muchos de nosotros caminamos como sonámbulos a través de la vida. Nos despertamos, vamos a trabajar, vamos a la escuela, regresamos a casa, vemos televisión y vamos a dormir…y despertamos para hacer lo mismo al siguiente día.
Limitarnos a la información de nuestros cinco sentidos nos aleja de ver el significado profundo de la vida en cualquier momento dado. Esta es la razón por la cual muchos de nosotros sentimos que la vida es azarosa, que nos trae júbilo un día y tragedia al día siguiente.
No observamos como un suceso particular en este tiempo de vida está conectado a eventos de vidas anteriores. Pero una vez que entendemos el trabajo de la reencarnación, estos eventos aparentemente azarosos repentinamente cobran un nuevo significado.
Existen muchos casos registrados de personas que experimentan recuerdos de vidas pasadas. La historia de James Leininger de 11 años de edad fue transmitida en un programa de horario estelar de la cadena de televisión ABC. El chico conocía una extraordinaria cantidad de hechos sobre los aviones de combate La Segunda Guerra Mundial incluso sin haber leído sobre ellos. Él le dijo sus padres que había muerto en accidente aéreo, dándoles el nombre del portaaviones al cual había sido asignado, así como el nombre de su mejor amigo a bordo de este portaaviones. ¿Cómo era posible que conociera los nombres de las personas con las que había trabajado mucho antes de haber nacido en este tiempo de vida?
Parece una novela pero es un hecho verídico y casos como ese se repiten por miles alrededor del mundo.
A veces son pequeñas puertas que se abren para que comencemos a investigar algún proceso karmico que debemos transmutar.


miércoles, 5 de febrero de 2014

Cameron Macaulay: memoria de una vida anterior




Una historia increíble
Hola, me llamo Cameron Macaulay y tengo diez años, aunque mis recuerdos infantiles son cincuenta años más viejos que yo. Vivo en Glasgow, en Escocia, y los mayores dicen que mis recuerdos son algo muy especial aunque a mí me parecen más dolorosos  que alegres.
Cuando comencé a hablar, con dos años, pude por fin contarle a mi mamá de ahora, Norma, como era mi otra mamá. Le conté como era mi otra casa, en la isla de Barra, donde los aviones aterrizaban en la playa y yo los podía ver desde la habitación de nuestra casita blanca.

Mi mamá pensaba me decía que yo tenía mucha imaginación, aunque yo no entendía muy bien que quería decir con eso. Fui creciendo y cada vez tenía más recuerdos de mi otra casa. Recuerdo que tenía tres baños, y le decía a mi mamá que era mucho mejor que tener tan solo uno, como ahora. También le decía que con mi otra familia tenía un precioso perro blanco y negro que jugaba mucho conmigo y con mis hermanos. Recordaba también el precioso pelo de mi otra madre, moviéndose con la brisa marina mientras nos observaba jugando en la arena de la playa. También recordaba mucho a mi otro padre, Shane Robertson, con su pelo de punta y sus pantalones cortos que murió por no mirar a los dos lados.

Un día mi mamá trajo a casa a un hombre para que le contara todo lo que recordaba, se llamaba Jim Tucker y mi mamá decía que él era el que más sabía de recuerdos como los míos. Hablamos mucho, él me preguntaba cosas y yo le contestaba. A los pocos días mi mamá y el señor Tucker me dieron una gran sorpresa; me dijeron que íbamos a volar a la Isla de Barra, ¡A mi otra casa!

Y así lo hicimos al poco tiempo, yo tenía seis años y era la primera vez que iba a volver a mi otra casa.

¡Mira mamá! ¿Ves como vamos a aterrizar en la playa?
Recuerdo que me alegré mucho al llegar a la isla, pronto volvería a ver a mis hermanitos y a mi otra mamá. Seguro que se alegrarían un montón de volver a verme y me preguntarían donde había estado todo este tiempo. Le decía a mi mamá, Norma, que ya vería como se llevaba muy bien con mi otra mamá. Estaba convencido de eso.

Dormimos en un hotel y por la mañana fuimos recorriendo la playa. Cuando a lo lejos vi mi casita blanca me emocioné muchísimo, pero cuando llegamos me entró una pena muy grande, porque mi familia ya no estaba allí. La casa estaba muy vieja y vacía, como si nadie hubiese vivido allí en mucho tiempo. Dentro también había muebles y cosas diferentes a las de mi familia. Le conté a mi madre cual era mi habitación y le enseñé la puerta secreta por donde salíamos mis hermanos y yo a la playa. Me dejaron un rato para que recorriera toda la casa, pero no me pude quedar mucho rato. Teníamos que volver a Glasgow.

Mi mamá y el señor Tucker me explicaron que a algunas personas les pasa lo que a mí, que tienen recuerdos de gente que ya no está, que hace muchos años que vivieron, y que no me preocupe por ellos, porque seguro que como yo, ahora tienen otras vidas. También dicen que cuando me haga mayor, poco a poco, me iré olvidando de esos recuerdos, aunque yo creo me acordaré siempre de mi otra familia. Una vez, mi mejor amigo me preguntó lo que nos pasa al morir y yo le dije lo único que sé; no pasa nada porque te mueras, volverás a renacer.
Este relato, que puede parecer de ficción, está basado en uno de los casos más espectaculares de supuestas reencarnaciones de los últimos tiempos. El del pequeño Cameron Macaulay. Desde muy pequeño, Cameron le relataba a su madre episodios y situaciones de una vida anterior. La madre no tardó en darse cuenta de que aquello no eran simples juegos imaginativos infantiles y recurrió a un experto en la materia, el Dr. Jim Tucker, psicólogo de la Universidad de Virgínia, que ha creado una cátedra para el estudio de vidas pasadas en el que ya ha investigado más de 1500 casos diferentes.

Tras conocer el caso del pequeño y estudiarlo, decidieron viajar a la Isla de Barra, a unos 260 kilómetros de Glasgow, para comprobar si sus recuerdos eran verídicos.
Al llegar ya pudieron comprobar cómo algunos de los lugares de la isla eran exactamente como Cameron los había relatado, por supuesto, ni Cameron ni su madre habían estado nunca en esta isla.

Consultando al historiador de la isla, éste dice que no tiene conocimiento de que en la pequeña isla viva una familia Robertson con las características descritas por el chaval. Al día siguiente, el historiador les llama al hotel para decir que ha encontrado una coincidencia. Una familia Robertson, con una casita blanca de una planta en la playa, que tenía un perro blanco y negro y un coche negro. La única pega es que la familia Robertson vivió allí… ¡en los años sesenta.
Sin decirle nada al pequeño, emprenden camino en dirección a la casa. Cameron la identifica nada más verla. La pena del chaval es tremenda cuando ve que allí ya no está la familia que recuerda y que el tiempo ha cambiado muchas cosas. Comprueban que todo lo que Cameron les había contado con respecto al lugar coincide a la perfección.
El niño, pese a la decepción sufrida, parece quedar más tranquilo tras el viaje. Ha cumplido por lo menos su sueño de volver a aquel lugar.

Tiempo atrás, tras una exhaustiva búsqueda de descendientes de la familia Robertson, dan con Gillian Robertson, que aseguraba haber tenido familia allí en los años sesenta. Ella les muestra fotografías de aquellos tiempos, donde se puede ver el coche negro de su padre, el perro blanco y negro y la casa, tal y como la recordaba Cameron. Todo coincide, a excepción de un dato. Gillian no recuerda a ningún Shane Robertson, y tampoco recuerda ningún accidente mortal con automóvil en la familia.
La historia de Cameron y su pasado se continúa investigando. La BBC produjo en documental sobre este caso, recogiendo todos los momentos relatados.


¿Coincidencias azarosas? ¿Imaginación desbordante? ¿O estamos ante una clara muestra de que, en realidad, existe otra vida después de la vida?