miércoles, 12 de febrero de 2014
Deja Vu
Un "Deja Vu" ocurre, por ejemplo, cuando nosotros caminamos por un lugar, vemos una calle, o un arbusto, y de pronto decimos o pensamos “yo ya estuve aquí alguna vez en el pasado”. El término es un término francés, "déjà vu".
Los psicólogos y psicoanalistas ofrecen la explicación de que son hechos repetitivos de la conciencia o de la memoria consciente: hechos similares, que según ellos, "acontecieron en un tiempo atrás indeterminado y se vuelven a vivir de pronto."
La Biblia no nos habla específicamente sobre estos fenómenos, sin embargo, es ampliamente aceptado que fenómenos como estos le suceden a todos, cristianos y no cristianos. Es posible que algo similar a lo que creemos que nos ha sucedido en el pasado, en realidad nos haya sucedido, o que hayamos estado en algún lugar que resultara ser muy similar al que ahora vemos y que tenemos la impresión de que en el algún momento en el pasado hemos visto.
¿Alguna vez te explicaron qué es el deja vu? Es cuando experimentas una breve sensación de no más de 30 segundos, en la que algo nuevo te resulta muy familiar.
Cuando partimos de este mundo, la puerta se cierra. Cuando reencarnamos, la puerta se abre nuevamente. Pero a veces cuando reencarnamos, la puerta de una vida pasada se deja ligeramente entreabierta. Esto explica cómo algunas personas pueden recordar detalles o incidentes de sus vidas pasadas.
Cuando tú o yo experimentamos este vistazo, lo llamamos la experiencia déjà vu. En francés, estas palabras significan “ya visto anteriormente”: Puede que estés sentado con un amigo tomando té, por ejemplo, cuando de repente tienes una fuerte sensación de que has hecho esto antes. O puede que te presenten a alguien por primera vez y ciertamente conozcas a esta persona, tal vez muy bien (¿no te parecen esas manos increíblemente conocidas?) pero cuando consideras cada conexión posible, está claro que no puede ser que se hayan conocido previamente.
A pesar de la creencia Kabbalística de que la reencarnación es algo cierto, muchas personas creen que esto es “abracadabra”. Pero sin una apreciación por este proceso, muchos de nosotros caminamos como sonámbulos a través de la vida. Nos despertamos, vamos a trabajar, vamos a la escuela, regresamos a casa, vemos televisión y vamos a dormir…y despertamos para hacer lo mismo al siguiente día.
Limitarnos a la información de nuestros cinco sentidos nos aleja de ver el significado profundo de la vida en cualquier momento dado. Esta es la razón por la cual muchos de nosotros sentimos que la vida es azarosa, que nos trae júbilo un día y tragedia al día siguiente.
No observamos como un suceso particular en este tiempo de vida está conectado a eventos de vidas anteriores. Pero una vez que entendemos el trabajo de la reencarnación, estos eventos aparentemente azarosos repentinamente cobran un nuevo significado.
Existen muchos casos registrados de personas que experimentan recuerdos de vidas pasadas. La historia de James Leininger de 11 años de edad fue transmitida en un programa de horario estelar de la cadena de televisión ABC. El chico conocía una extraordinaria cantidad de hechos sobre los aviones de combate La Segunda Guerra Mundial incluso sin haber leído sobre ellos. Él le dijo sus padres que había muerto en accidente aéreo, dándoles el nombre del portaaviones al cual había sido asignado, así como el nombre de su mejor amigo a bordo de este portaaviones. ¿Cómo era posible que conociera los nombres de las personas con las que había trabajado mucho antes de haber nacido en este tiempo de vida?
Parece una novela pero es un hecho verídico y casos como ese se repiten por miles alrededor del mundo.
A veces son pequeñas puertas que se abren para que comencemos a investigar algún proceso karmico que debemos transmutar.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Cameron Macaulay: memoria de una vida anterior
Una historia increíble
Hola, me llamo Cameron Macaulay y tengo diez años, aunque
mis recuerdos infantiles son cincuenta años más viejos que yo. Vivo en Glasgow,
en Escocia, y los mayores dicen que mis recuerdos son algo muy especial aunque
a mí me parecen más dolorosos que
alegres.
Cuando comencé a hablar, con dos años, pude por fin contarle
a mi mamá de ahora, Norma, como era mi otra mamá. Le conté como era mi otra
casa, en la isla de Barra, donde los aviones aterrizaban en la playa y yo los
podía ver desde la habitación de nuestra casita blanca.
Mi mamá pensaba me decía que yo tenía mucha imaginación,
aunque yo no entendía muy bien que quería decir con eso. Fui creciendo y cada
vez tenía más recuerdos de mi otra casa. Recuerdo que tenía tres baños, y le
decía a mi mamá que era mucho mejor que tener tan solo uno, como ahora. También
le decía que con mi otra familia tenía un precioso perro blanco y negro que
jugaba mucho conmigo y con mis hermanos. Recordaba también el precioso pelo de
mi otra madre, moviéndose con la brisa marina mientras nos observaba jugando en
la arena de la playa. También recordaba mucho a mi otro padre, Shane Robertson,
con su pelo de punta y sus pantalones cortos que murió por no mirar a los dos
lados.
Un día mi mamá trajo a casa a un hombre para que le contara
todo lo que recordaba, se llamaba Jim Tucker y mi mamá decía que él era el que
más sabía de recuerdos como los míos. Hablamos mucho, él me preguntaba cosas y
yo le contestaba. A los pocos días mi mamá y el señor Tucker me dieron una gran
sorpresa; me dijeron que íbamos a volar a la Isla de Barra, ¡A mi otra casa!
Y así lo hicimos al poco tiempo, yo tenía seis años y era la
primera vez que iba a volver a mi otra casa.
¡Mira mamá! ¿Ves como vamos a aterrizar en la playa?
Recuerdo que me alegré mucho al llegar a la isla, pronto
volvería a ver a mis hermanitos y a mi otra mamá. Seguro que se alegrarían un
montón de volver a verme y me preguntarían donde había estado todo este tiempo.
Le decía a mi mamá, Norma, que ya vería como se llevaba muy bien con mi otra
mamá. Estaba convencido de eso.
Dormimos en un hotel y por la mañana fuimos recorriendo la
playa. Cuando a lo lejos vi mi casita blanca me emocioné muchísimo, pero cuando
llegamos me entró una pena muy grande, porque mi familia ya no estaba allí. La
casa estaba muy vieja y vacía, como si nadie hubiese vivido allí en mucho tiempo.
Dentro también había muebles y cosas diferentes a las de mi familia. Le conté a
mi madre cual era mi habitación y le enseñé la puerta secreta por donde
salíamos mis hermanos y yo a la playa. Me dejaron un rato para que recorriera
toda la casa, pero no me pude quedar mucho rato. Teníamos que volver a Glasgow.
Mi mamá y el señor Tucker me explicaron que a algunas
personas les pasa lo que a mí, que tienen recuerdos de gente que ya no está,
que hace muchos años que vivieron, y que no me preocupe por ellos, porque
seguro que como yo, ahora tienen otras vidas. También dicen que cuando me haga
mayor, poco a poco, me iré olvidando de esos recuerdos, aunque yo creo me
acordaré siempre de mi otra familia. Una vez, mi mejor amigo me preguntó lo que
nos pasa al morir y yo le dije lo único que sé; no pasa nada porque te mueras,
volverás a renacer.
Este relato, que puede parecer de ficción, está basado en
uno de los casos más espectaculares de supuestas reencarnaciones de los últimos
tiempos. El del pequeño Cameron Macaulay. Desde muy pequeño, Cameron le
relataba a su madre episodios y situaciones de una vida anterior. La madre no
tardó en darse cuenta de que aquello no eran simples juegos imaginativos
infantiles y recurrió a un experto en la materia, el Dr. Jim Tucker, psicólogo
de la Universidad de Virgínia, que ha creado una cátedra para el estudio de
vidas pasadas en el que ya ha investigado más de 1500 casos diferentes.
Tras conocer el caso del pequeño y estudiarlo, decidieron
viajar a la Isla de Barra, a unos 260 kilómetros de Glasgow, para comprobar si
sus recuerdos eran verídicos.
Al llegar ya pudieron comprobar cómo algunos de los lugares
de la isla eran exactamente como Cameron los había relatado, por supuesto, ni
Cameron ni su madre habían estado nunca en esta isla.
Consultando al historiador de la isla, éste dice que no
tiene conocimiento de que en la pequeña isla viva una familia Robertson con las
características descritas por el chaval. Al día siguiente, el historiador les
llama al hotel para decir que ha encontrado una coincidencia. Una familia
Robertson, con una casita blanca de una planta en la playa, que tenía un perro
blanco y negro y un coche negro. La única pega es que la familia Robertson vivió
allí… ¡en los años sesenta.
Sin decirle nada al pequeño, emprenden camino en dirección a
la casa. Cameron la identifica nada más verla. La pena del chaval es tremenda
cuando ve que allí ya no está la familia que recuerda y que el tiempo ha
cambiado muchas cosas. Comprueban que todo lo que Cameron les había contado con
respecto al lugar coincide a la perfección.
El niño, pese a la decepción sufrida, parece quedar más
tranquilo tras el viaje. Ha cumplido por lo menos su sueño de volver a aquel
lugar.
Tiempo atrás, tras una exhaustiva búsqueda de descendientes
de la familia Robertson, dan con Gillian Robertson, que aseguraba haber tenido
familia allí en los años sesenta. Ella les muestra fotografías de aquellos
tiempos, donde se puede ver el coche negro de su padre, el perro blanco y negro
y la casa, tal y como la recordaba Cameron. Todo coincide, a excepción de un
dato. Gillian no recuerda a ningún Shane Robertson, y tampoco recuerda ningún
accidente mortal con automóvil en la familia.
La historia de Cameron y su pasado se continúa investigando.
La BBC produjo en documental sobre este caso, recogiendo todos los momentos
relatados.
¿Coincidencias azarosas? ¿Imaginación desbordante? ¿O
estamos ante una clara muestra de que, en realidad, existe otra vida después de
la vida?
sábado, 1 de febrero de 2014
Evolución
por Israel Rojas Romero
Todas las cosas que vemos, proceden de una causa anterior, y
esa de otra y así hasta el Infinito.
El Infinito es llamado por unos Dios, por otros Espíritu y
por aquellos Naturaleza.
De todas maneras la unidad de la Materia y de la
Energía, se evidencian constantemente en todas las investigaciones que los
hombres a través de las edades han realizado, para hallar la Verdad de los
hechos y de las cosas.
El hombre es el resultado de la Evolución de la Materia y de
la Energía Inteligente que operando en ella y con ella, va moldeando los
elementos, para que ellos se ajusten progresivamente al mayor desarrollo de la
Consciencia Interna.
El eminente naturalista, Carlos Darwin, se dio cuenta de la
Evolución orgánica de los seres, pero le hizo falta darse cuenta de que, para
que ese maravilloso fenómeno de la
Naturaleza se verifique, es absolutamente indispensable que exista un Ser
Inteligente, un Arquitecto, que va colocando en cada zona y en cada
circunstancia los elementos que sean indispensables para la construcción de esas series sucesivas de organismos,
en los cuales la Vida se manifiesta, hasta culminar en ese perfeccionado
organismo llamado Ser Humano.
Nadie ha visto jamás, que un edificio se construya solo; es
indispensable que un Arquitecto vaya colocando en cada lugar, el material que
se requiere para su construcción; igualmente la vida vegetal, animal y la
humana, requieren la presencia subjetiva e interna del Espíritu Inteligente que
la va moldeando, para adaptarla a las necesidades peculiares de la
exteriorización o manifestación de aquel Poder Interno; así que todo el
proceso de la Evolución orgánica, vegetal, animal y humana, es una actividad
por medio de la cual el Espíritu subyacente en el interior de la Naturaleza, va
encontrando modos de exteriorizar sus ilimitados poderes.
El Espíritu y la Materia, son los dos polos de la Cosa Única
y Eterna. No existe nunca un polo de estos, sin la presencia del otro, así como
el Imán al ser dividido y subdividido, siempre presenta en cada partícula las
dos polaridades de su peculiar naturaleza, o sea la de inducción o atracción, y
la de expansión o proyección.
Entendiendo bien el anterior hecho, todos los demás de la
Naturaleza tienen para la inteligencia humana, una explicación racional,
inteligente y lógica.
De tal suerte que el proceso de la Evolución, es la
actividad por medio de la cual la Naturaleza Sustancia se ajusta
progresivamente a las necesidades del Espíritu, para que éste pueda tener
vehículos adecuados para su exteriorización o manifestación.
El hombre, que está a la cabeza de los Seres en la
superficie del planeta Tierra, exterioriza mayores capacidades que sus hermanos
menores, porque posee más Evolución.
Y aún dentro de la misma agrupación humana, vemos estados de Consciencia diversos, siendo estos estados de tal
complejidad, que no existen dos Seres exactamente iguales; cada hombre tiene
capacidades especiales, que lo diferencian de los demás, y en esa situación,
naturalmente hay un número limitado de Seres Superiores, que por un trabajo
intenso en la Evolución, han superado a sus hermanos más despreocupados.
Nadie, absolutamente, por intenso que sea, puede negar la
Evolución. Es tan objetiva la Evolución, que la vemos en el mundo orgánico, en
el vital, en el psíquico, en el mental, y mucho más en el mundo de la
Consciencia.
La Evolución orgánica, es verdaderamente extraordinaria en
su proceso: Se unen dos células, el zoospermo del varón y el óvulo de la mujer,
y de esa unión se empiezan a multiplicar las células, de 2 a 4, de 4 a 8, de 8
a 16, de 16 a 32, de 32 a 64, y así, duplicándose sucesivamente, en progresión
geométrica, hasta construir ese maravilloso organismo, qué llamamos hombre.
Desde el punto de vista vital, la Energía es más o menos
intensa en cada Ser, según el potencial magnético de origen, de tal suerte que
cuando los progenitores son sanos, y en el momento de la unión se cargan de fuerza
por intensa afectividad, la vitalidad del nuevo Ser, resultará exuberante; pero
cuando la vitalidad de los progenitores es débil y la unión no se verifica por
fuerza de afectos, sino por poder de los instintos, el nuevo Ser será débil y
enfermizo. A ello se une la Ley de Causalidad, pues cada Alma al renacer, trae
del pasado un equipo de vitalidad, según como haya utilizado su Energía en su
inmediata pasada existencia.
La Evolución del Ser Mental, está en directa relación con la
Evolución que el Alma se ha proporcionado en ese nivel, por esfuerzos
intelectuales en la pasada existencia; por ello vemos una serie incontable de
niños sin mayor importancia mental, y algunos excepcionalmente dotados,
resultando prodigios, porque en sus pasadas existencias se han ejercitado en el
cultivo de la Mente. Cada quien es el resultado de su propio esfuerzo, el que se traduce en Evolución.
El desarrollo de la afectividad o Sentido Estético, es algo
aún más escaso, porque esta zona del Alma, es realmente menos cultivada, por la
inconsciencia de la importancia que ése aspecto del Ser Psíquico tiene en
nuestras vidas; sin embargo, de vez en cuando aparece en el escenario del
mundo, un Alma de Artista; esto quiere decir que esa Alma en Evolución, ha
adaptado Energías Psíquicas para expresarse en el Sentido Estético o artístico.
La Evolución de la Consciencia es el aspecto central de todo
proceso, pues los diferentes factores que integran la personalidad humana, no
tienen otro objeto que hacer del hombre una entidad sensiente y consciente.
La Consciencia, es la flor de la Evolución humana y por lo
tanto, hacia su desenvolvimiento debe enfocarse todo el trabajo del hombre,
para acentuar su Evolución.
La Ley de Evolución se realiza en paralelo con la Ley de
Causalidad; de tal suerte que el segundo aspecto que debemos estudiar para
inteligenciar el por qué de la Evolución, es el claro conocimiento de la Ley de
Causalidad.
Lo que cada quien ha llegado a ser, es el fruto de la
Evolución en el pasado; y lo que lleguemos a conquistar en el futuro, depende
de los esfuerzos verificados en el pasado y los que hagamos en el presente.
Cada Ser Humano es el artífice de su propio destino. No existe fatalidad, ni
casualidad. Las palabras fatalidad y casualidad deben ser eliminadas completamente
del léxico en la expresión de nuestros conocimientos, porque ellas no se apoyan
más que en la ignorancia. No hay casualidad, sino Causalidad; no hay fatalismo,
sino consecuencias de actos, pensamientos y sentimientos.
El que pueda inteligenciar bien el conocimiento, claro de la
Ley de Evolución, por medio de la cual el Espíritu Interno está modelando la
materia para exteriorizar Consciencia, y se dé cuenta que todos nuestros
errores se deben a nuestra propia ignorancia en el proceso de los pensamientos,
de los sentimientos y de los actos, se encontrará en el perfecto camino que lo
conducirá progresivamente al conocimiento de la razón de ser de la vida humana
y de sus aparentes contradicciones.miércoles, 22 de enero de 2014
La iniciación: Morir para nacer
Iniciación simbólica e iniciación real.
A la hora de definir la iniciación, existe una constante que
persigue a todas las tradiciones, y ésta es el empleo simbólico de la palabra
muerte. Iniciarse es nacer a otra realidad, y para poder hacerlo, primero es
requisito indispensable morir en otra. El aspirante que quiera entrar en los
Misterios, debe primero saber y poder morir para así, como un hombre nuevo,
nacer a la nueva conciencia; es lo que llaman el Segundo Nacimiento. El rito de
iniciación es un rito de muerte, igual que el que se practica en algunas tribus
para pasar de la vida infantil a la vida adulta: muere el niño, nace el hombre,
con sus plenos derechos morales, de familia, de casamiento. A menudo juega un
papel importante esta experiencia de la muerte simbólica - algunas
organizaciones la representan incluso con tumbas, ataúdes u objetos que nos
recuerden a la muerte que se preparan exclusivamente para ello- y la
consiguiente resurrección en grados más avanzados. Alice Bailey habla en sus
libros de la resurrección como iniciación propiamente dicha; también las
escuelas místicas cristianas, tales como los rosacruces hablan del símbolo de
la cruz y la consiguiente resurrección de Cristo como un acto de iniciación
superior. Max Heindel hacía hincapié en ese glorioso momento. Algunas de estas
representaciones simbólicas hacían referencia a la vuelta al útero materno y su
correspondiente renacimiento. Muchas pruebas y símbolos tienen que ver con ese
nuevo renacer. Recordemos las pruebas del laberinto a las que se hacen
referencia. ¿Qué encontramos en el centro del laberinto?
Se suele hablar de dos tipos de iniciación: la tradicional o
simbólica, la cual se consigue en la estructura de una orden iniciática o un
grupo que a su vez ha recibido la tradición, es decir, estamos aquí hablando de
una iniciación humana y referenciada dentro de un marco reducido, de disciplina
y estudio constante que intenta estimular por el rito o el trabajo iniciático
continuo la que sería la segunda tipología de iniciación: la iniciación
espiritual, mística o solar según quién la nombre, en la cual intervienen las
fuerzas y las leyes cósmicas, siendo la estructura desarrollada desde la
conciencia subjetiva de cada sujeto en el esfuerzo de su vida diaria. Existirían
pues, muchos iniciados que realizan su trabajo en el silencio de la vida diaria
sin ser conscientes de su condición o grado o sin presumir de ella. La primera
no es condición de la segunda, pero pueden ir perfectamente a la par.
domingo, 19 de enero de 2014
Que es la espiritualidad ?
Por Sri Chinmoy
Cuando se trata de Dios y el hombre, sólo existe un lenguaje, y ese lenguaje es la espiritualidad.
La espiritualidad es la universalidad de la Verdad, la Luz y el Deleite. La espiritualidad es la necesidad consciente de Dios. La espiritualidad es la oportunidad constante de realizar y probar que todos nosotros podemos ser tan grandes como Dios.
Dios es Deleite. El Deleite es el hálito del alma. Dios no quiere ver el rostro de la tristeza. Dios nos dará la infinitud en el momento en que estemos dispuestos a ofrecerle tan sólo un destello del deleite de nuestra alma.
El mundo está afligido. Nosotros somos responsables de ello. Nuestros sentimientos de auto-interés y auto-importancia son totalmente responsables de ello. La conciencia individual debe expandirse. El hombre necesita inspiración. El hombre necesita acción. La espiritualidad necesita al hombre. La espiritualidad necesita cumplimiento absoluto. La espiritualidad posee el ojo interno que enlaza todas las condiciones de la vida con certeza interna.
El hombre puede hacer y deshacer sus condiciones externas mediante sus pensamientos espirituales. Para el que lleva a Dios en sus pensamientos y acciones, sólo para él, Dios es una Realidad viviente.
La espiritualidad posee una llave secreta que abre la Puerta de lo Divino. Esta llave es la meditación. La meditación simplifica nuestra vida externa y energiza nuestra vida interna. La meditación nos da una vida natural y espontánea. Esta vida llega a ser tan natural y espontánea que no podemos respirar sin tener conciencia de nuestra divinidad.
La meditación es un regalo divino. Es la aproximación directa, pues conduce al aspirante hacia Aquel de quien ha descendido. La meditación nos dice que nuestra vida humana es algo secreto y sagrado y confirma nuestra herencia divina. La meditación nos da un nuevo ojo para ver a Dios, un nuevo oído para oír la Voz de Dios y un nuevo corazón para sentir la presencia de Dios.
La vida espiritual no es un lecho de rosas, ni tampoco un lecho de espinas. Es un lecho de realidad e inevitabilidad. En mi vida espiritual veo el papel del diablo y el papel del Señor. Si el diablo posee la tentación, mi Señor posee la Guía. Si el diablo tiene oposición, mi Señor tiene Ayuda. Si el diablo tiene castigo, mi Señor tiene Compasión. Si el diablo me lleva al infierno, mi Señor me lleva al Cielo. Si el diablo tiene la muerte para mí, mi Señor tiene la Inmortalidad para mí.
Con la plenitud de nuestro corazón y con las lágrimas inundando nuestros ojos, debemos rezar a Dios. Debemos elevar nuestro objetivo tan alto como la realización de Dios, puesto que ese es el único propósito de nuestra existencia terrenal. Sri Ramakrishna dice: «Para ningún propósito ha nacido, quien teniendo el raro privilegio de haber nacido hombre, es incapaz de realizar a Dios en esta vida».
La ciencia ha logrado maravillas. No obstante, el alcance de su visión es limitado. Hay mundos más allá de los sentidos; hay misterios ocultos. La ciencia no tiene acceso a estos mundos; la ciencia nunca puede resolver estos misterios. Pero una figura espiritual puede fácilmente, con su visión interna, penetrar en estos mundos y sondear estos misterios. Y aún así, una figura espiritual es un auténtico idealista que no construye castillos en el aire sino que, mas bien, tiene sus pies firmemente plantados en la tierra.
La espiritualidad no es mera tolerancia. Ni siquiera es aceptación. Es el sentimiento de unicidad universal. En nuestra vida espiritual consideramos lo Divino, no sólo en términos de nuestro propio Dios sino en términos del Dios de todos. Nuestra vida espiritual establece firme y seguramente las bases de la unidad en la diversidad.
La espiritualidad no es mera hospitalidad con la fe en Dios de los demás. Es el reconocimiento y la aceptación absoluta de su fe en Dios como la propia de uno. Difícil, pero no imposible, puesto que esta ha sido la experiencia y la práctica de todos los Maestros espirituales de todos los tiempos.
La «Verdad» ha sido el problema de los problemas en todas las épocas. La verdad vive en la experiencia. La verdad en su aspecto externo es sinceridad, veracidad e integridad. La verdad en su aspecto interno y espiritual es la visión de Dios, la realización de Dios y la manifestación de Dios. Eso que respira eternamente es la Verdad. Incitador del alma es el grito de nuestros videntes Upanishádicos: Satyam eva jayate nanritam: "Sólo la Verdad triunfa, y no la falsedad". Bienaventurada es la India por tener este como su lema, su aliento de vida, su extenso mensaje de divinidad universal.
La espiritualidad no va a ser hallada en los libros. Aunque exprimamos un libro no vamos a obtener espiritualidad alguna. Si queremos ser espirituales, tenemos que crecer desde dentro. Los pensamientos y las ideas preceden a los libros. La mente levanta a los pensamientos y a las ideas de su sueño. La espiritualidad despierta a la mente. Una persona espiritual es la que escucha los dictados de su alma, y a la que el temor no puede torturar. Las opiniones del mundo son demasiado débiles para atormentar su mente y su corazón. Ella conoce, siente y personifica esta verdad.
Por último, tengo un secreto abierto para los que quieran emprender la vida espiritual. El secreto abierto es este: pueden cambiar su vida. No necesitan esperar años, ni siquiera meses para este cambio. Este se inicia en el momento en que uno bucea en el mar de la espiritualidad. ¡Intenten vivir la vida de la disciplina espiritual por un día, ¡un solo día! Están llamados al triunfo.
miércoles, 15 de enero de 2014
Nuestro signo lunar
Es común escuchar este comentario : - Yo soy del signo de Leo
pero me identifico más con el signo de Virgo…¿ por que será ?
Lo que la mayoría de las personas no sabe es que, además del
signo solar, en el cual se basa nuestra astrología occidental, las personas
poseemos un complejo sistema de planetas y otros factores que, junto al Sol,
modelan nuestra identidad. Al momento de nuestro nacimiento, estos planetas
pueden emplazarse en energías muy similares a las de nuestro signo solar, por
ejemplo, si soy Aries puedo tener planetas ubicados en otros signos de fuego, o
bien en el mismo signo, o por el contrario en energías más bien disonantes con
la vibración ariana. Todas estas características pueden influir para que, en
cierto modo, nos sintamos muy afines a la energía de nuestro Sol, o, por el
contrario, tengamos nuestras sospechas de que quizás nos parecemos más a otro
signo que al de nacimiento.
Entre los otros planetas y luminares que influyen
poderosamente en la conformación de nuestra identidad, la Luna es, sin duda, un
factor fundamental. Efectivamente, cuando conocemos nuestro signo lunar, o la
posición por signo de la Luna al momento de nacimiento, nos podemos explicar
muchas cosas, aspectos que incluso a veces distan de nuestras cualidades
solares.
La Luna es la energía más conocida para todo ser humano. De
hecho, cuando nacemos nuestra conciencia está protegida por la energía de la
Luna, es decir, nuestra conciencia es
cien por ciento lunar y poco a poco se
va abriendo a otras energías, alcanzando un nivel de integración mayor. Si
nuestra Luna de nacimiento está en el signo de Cáncer, por ejemplo, será con
esa energía con la cual nos identificaremos más inconscientemente. Si la Luna
cae en el signo de Sagitario, será con esa vibración con la que más me sentiré
en casa. Así, cada Luna supone una energía distinta, pero a nivel arquetípico
lo importante es que, cualquiera sea la posición de la Luna, ésta siempre
indicará qué energía constituye el refugio en mi vida, con cual me siento “como
en casa”, qué energía constituye mi nido, mi manto protector y nutricio.
De este modo, así como
queremos conocer las cualidades del signo solar, del mismo modo,
debiésemos investigar las cualidades del signo lunar, pues a veces habla de
aspectos mucho más íntimos que los de mi Sol. La Luna simboliza la madre y todo
aquello que connote protección. Es por ello que, aunque no conozcamos el signo
de nuestra Luna, es muy probable que en momentos de temor, inseguridad o
desprotección, tendamos inconsciente y automáticamente a refugiarnos en esta
energía.
¿Cómo podemos traducir esta explicación en ejemplos
concretos? Pues bien, imaginémonos que mi Luna está en el signo de Géminis.
¿Cuál será mi tendencia atávica? A explicarme la vida, a analizarla, a
comunicarla, a “tener las cosas claras”, a operar en la cabeza, etc. Cuando me
sienta desprotegido, ¿qué es lo que haré? Probablemente, trataré de
racionalizar lo que me pasa, entenderlo, hablarlo, escribirlo. ¿Qué pasa si
tengo mi Luna en Piscis, por ejemplo? Cuando me sienta inseguro o me quiera
proteger, me escaparé a mi mundo de ensueño y fantasía, me fundiré en espacios
de despersonalización, de fusión con el Todo, o en su versión más destructiva,
en las drogas o en el alcohol que me permiten conectarme con el todo
indiferenciado a través de la pérdida de conciencia.
La Luna es así una energía inconsciente, muchas veces
regresiva, que nos permite refugiarnos automáticamente cuando nos sentimos
amenazados. Lo más importante de la Luna es que, según el signo en que esté
emplazada, es esa la energía que valoramos, que tenemos “afectivizada”, por lo
tanto, “cuando me quieren” es porque mi radar lunar confirma que la energía lunar está presente;
de la misma manera, “cuando yo quiero” lo expreso principalmente por ese canal;
asimismo, cuando me quiero sentir seguro y en casa, me hundo en esa energía
para mantenerme a salvo.
Decíamos que es regresiva porque es energía inconsciente y
ya no somos los bebés que necesitan refugiarse en ese manto protector. Como
adultos, tenemos otros recursos disponibles, pues ya hemos descubierto, por
ejemplo, nuestro Sol, hemos vivenciado nuestro ascendente, conocemos aspectos
de nuestra Venus, de Marte, etc, aunque nunca hayamos escuchado la explicación,
ya está en el cuerpo. La trampita con la Luna o “el hechizo lunar” consiste en
que seguimos refugiándonos en esta energía, cuando a veces ni siquiera hay
amenaza real, cuando no hay peligro alguno, o bien, cuando pese a que nos
sentimos desprotegidos, insistimos en hundirnos en la cuna mullida de la Luna,
cuando quizás la vida nos pide otra respuesta más creativa e integrada,
recurriendo a nuestro Sol, por ejemplo, a la energía del ascendente u otro
planeta.
La Luna es nuestro refugio y, cuando la conocemos, cuando
tomamos conciencia de su influjo, podemos refugiarnos en ella pero ya no como
niños, sino como adultos que eligen nutrirse y envolverse en esta energía.
Cuando la Luna es una elección, dejamos de estar atrapados regresivamente en
ella, como si sólo fuésemos ese fragmento de energía. Como adultos, reconocemos
nuestra totalidad y si vamos a nuestra Luna es porque constituye nuestra
energía básica, en ella nos nutrimos y cuidamos de nuestra alma.
Cuando desplegamos nuestra Luna conscientemente, nos
acercamos a nuestros talentos: naturalmente somos seres lunares, nutrimos a
otros y a nosotros mismos desde este lugar. Somos capaces de desplegar toda
nuestra sabiduría lunar acerca de ese signo. Cuando dejamos que el mecanismo
nos atrape no siempre crecemos. Con una Luna en Géminis, por ejemplo, en un
momento de desprotección nos ponemos a explicar, aclarar, racionalizar y dudar,
cuando a lo mejor la vida nos pide a gritos sentir, resonar y silenciarnos.
Averigua cual es tu signo lunar y cuáles son los dones
asociados a esa energía y despliégalos conscientemente, pues estarás
nutriéndote, acunándote, al igual que una madre. Descubre, también, las sombras
de esa energía y reconoce de qué forma pueden estar presentes en tus respuestas
emocionales más inconscientes.
lunes, 6 de enero de 2014
El número 7 y la relación con el 2014
El numero siete
Signo del pensamiento, la espiritualidad, la conciencia, el
análisis psíquico, la sabiduría.
El número del intelecto, el idealismo y la represión.
Son personas amantes de la lectura, el estudio y las ansias
por aprender. Tendentes a proyectar su vida en una esfera de idealismo y
actividad intelectual. Habilidades para el análisis y la investigación y la
inteligente búsqueda del conocimiento; mentalidad científica y con capacidad de
inventiva; estudiosa, meditadora; de personalidad encantadora; amantes de la
soledad y de la paz; perfeccionistas.
En el lado negativo: motivos ocultos; muy reservado, les
encanta argumentar con silencios o sarcasmos; tendencia al aislamiento, a
posiciones inflexibles, les irritan las distracciones.
Compatibilidades del 7 (siete):
El 7 es compatible con el 3: es compatibilidad por
complementariedad.
El 7 es compatible con el 8: alianza efectiva para lograr
objetivos de todo tipo.
El año 2014 : en numerología es 7
Año 2014: 2 + 0 + 1 + 4 = 7
Cada año posee una vibración numérica particular, que nos
brinda claves sobre el panorama general que nos aguarda. Así como el año 2013
(6) fue un año de nuevos comienzos, de generar espacios de pertenencia, el 2014
será un año muy especial, bajo la mágica influencia del número 7.
Siete las notas musicales, los colores del arco iris, los
pecados capitales, las maravillas del mundo… las palabras de Cristo en la cruz:
“Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”.
El número siete hace
parte, sin que nos demos cuenta, de varias facetas de la vida. Quien no ha
repetido los siete colores del arco iris, o quién no se sabe los siete días de
la semana. Siete son también las notas musicales y los mares. En Grecia había
siete sabios. Y en el cuerpo se encuentran siete chakras. Siete son las
maravillas del mundo antiguo. Y en el campo de la religión católica, siete son
los sacramentos.
Y para aquellos más mundanos y menos preocupados por lo
espiritual, los pecados capitales totalizan también siete.
En la simbología judeocristiana, el siete ocupa un lugar de
privilegio: desde el primer libro del Antiguo Testamento (Génesis) hasta el
último del Nuevo (Apocalipsis) es el número más evocado. Sólo en la Revelación
de San Juan aparece 55 veces.
El número siete regula todo lo relacionado con la vida,
actúa de una manera sabia para que todo se desarrolle en su respectivo orden.
El año 2014 está asociado a Libra, el único signo que está representado por un
objeto, la balanza. Eso nos remite al equilibrio entre los componentes del
todo, y nos invita a vivir en paz y armonía. Será tiempo entonces, de dejar
hábitos o relaciones que no son convenientes, también para determinar qué
queremos cambiar en nuestra vida, o mejorar.
El número 7 representa la conexión con lo etéreo, la
búsqueda espiritual, la auto-observación, el perfeccionamiento interior, la
mirada hacia el futuro y la capacidad de conectarse con lo divino a nivel
energético.
Un año donde estaremos más preocupados por el espíritu y el
pensamiento que por las cosas materiales, por lo que la tendencia será a
alejarnos de las personas que tienen las inquietudes materialistas como
prioridad.Se desarrollarán los poderes de observación, el estudio y el
análisis; es el año de la búsqueda del conocimiento como prioridad.
Es un ciclo de creatividad, originalidad y orgullo, de
búsqueda de independencia por lo que para muchos será difícil escuchar
consejos. La desconfianza característica de los 7 motivará a muchos a buscar
sus propias fuentes de conocimiento donde puedan creer a través de lo que saben
y lo que han aprendido.
La energía del año 2014, será el catalizador que permita
sintonizar con lo verdaderamente genuino, con la necesidad de romper con todo
lo establecido, no por algún conflicto, sino por haber llegado a la conclusión
que esa estructura no representa, y no expresa lo que se siente en el interior.
Aunque la vibración del 7 no es la de amasar grandes
fortunas ni de alcanzar la fama, el dinero llega sin proponérselo a los que
estén enfocados en las áreas más espirituales, ya que al estarse perfeccionando
aceleran el flujo energético positivamente en todos los aspectos.
Es un año excelente para indagar e internarnos en el mundo espiritual. Y tú....que estas esperando ?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












